Sábado de decepciones

El boxeo y el futbol mexicanos vivieron fracasos en diferentes ciudades. En Las Vegas, Canelo Álvarez no hacía cosas extraordinarias ante un Chávez Jr. estático, miedoso y sin soltar golpes; en la Ciudad de México se observó la arrogancia del América, al no calificar a la Liguilla y ver cómo su técnico, Ricardo La Volpe, dejaba de serlo, y en Guadalajara, aunque vio el triunfo de Jaguares sobre Atlas, las perfidias del club chiapaneco fueron las protagonistas de la Jornada 17.

Se esperaba una batalla épica y terminó siendo un monólogo arriba del cuadrilátero. Canelo Álvarez no encontró la oposición que se esperaba por parte de Julio César Chávez Jr. y ante 20 mil 510 aficionados en la T-Mobile Arena, se llevó una amplísima decisión unánime por triple 120-108, ante un Junior que tuvo una oportunidad perfecta para demostrar lo que tanto se le ha criticado, la ausencia de hambre de triunfo, sin embargo no fue así.

Julio no fue el mismo de siempre; al contrario, se vio peor que siempre. No entendió el entorno en el que se encontraba, no comprendió el escenario en el que estaba, no asimiló que el boxeo, su apellido y Canelo Álvarez le dieron una nueva oportunidad para colocarse bajo los reflectores del boxeo mundial.

No hubo un sólo round que Chávez Jr. ganara. No hubo un sólo momento en el se le viera algo positivo. No hubo deseo de morir de algo ante un rival que fue infinitamente superior. No hubo más que un Junior en el ring. No un Julio, mucho menos un Chávez ni tampoco un boxeador. Sólo se vio a un hombre que se paró en el ring durante 12 rounds y que fue castigado sin saber qué hacer, sin estrategia, sin hambre, sin ganas. ¡Sin nada!

Canelo hizo su pelea. Nada extraordinario, la misma combinación de golpes, más allá de eso, nada, ni se despeinó. La pelea del orgullo mexicano dejó orgullo de un solo lado, además de abucheos y mucha decepción.

Finalmente Chávez Jr. no se recuperó en la rehidratación, tras dar las 164.5 libras, luego de dos meses intensos de preparación en las alturas del Centro Ceremonial Otomí.

Bastaron menos de dos asaltos para comprender que en el cuadrilátero había un solo púgil: Canelo Álvarez.

Fue una pelea perfecta para Saúl, que ni se cansó ni se agotó ni fue exigido ni se preocupó sino que se ocupó de llevar a Chávez Jr. a la escuela de la mano.

No hay análisis posible al desempeño de Chávez Junior. No lanzó, no conectó, no tuvo actitud, no tuvo estrategia, quizás no tuvo aguante y al Canelo no le alcanzó la pegada para noquearlo. La única batalla que ganó Julio César Chávez Jr. fue contra la balanza y ello le garantizó un buen cheque. Ahora que se retire. Este sábado mostró que perdió el corazón y seguramente las ganas de seguir en este negocio.

OTROS FRACASOS… FUTBOLEROS

La era de La Volpe llegó a su fin. América no pudo sobrevivir a su pésimo torneo de la mano de Ricardo La Volpe, quien renunció a su cargo tras ser frenado en su objetivo de clasificar a su Liguilla número 11 consecutiva.

Podría ser que el equipo se vino abajo por los problemas internos en Coapa. Dos días después de que Ricardo Peláez anunció que dejaría la presidencia deportiva del equipo al finalizar el torneo; Yon de Luisa anunció en conferencia de prensa que Peláez, sorpresivamente había presentado su renuncia y que ese era su último día al frente de las Águilas.

Desde esa semana no volvieron a ganar en la Liga MX. Cuando el ex presidente dijo que se iba, el cuadro azulcrema estaba en zona de Liguilla y Peláez declaró que se quería ir como campeón. Sin embargo, la situación cambió, su salida fue anticipada y dos semanas después quedaron eliminados, cosa que no pasaba desde el Apertura 2011

El cuadro de Coapa cerró el Clausura 2017 con dos partidos en casa, ante Atlas y Pachuca, obteniendo dos derrotas, lo que provocó que se quedaran fuera de la Liguilla y cortaran una racha de cinco años y medio.

Ante los Rojinegros perdieron 2-1 y en la última fecha, donde dependían de sí mismos para clasificar, volvieron a caer, ahora por 3-2 contra los Tuzos.

El técnico argentino tuvo un amargo paso al frente del cuadro azulcrema. Pese a que llevó a las Águilas a la final del Apertura 2016, La Volpe no fue capaz de cosechar triunfos durante la directiva de Ricardo Peláez, misma que se había caracterizado por los constantes triunfos.

En el periodo del ex futbolista, el América se había caracterizado por ser el equipo más ganador de la Liga MX, ya que en cuatro años consiguió cuatro trofeos, aunado a un subcampeonato.

PIERDEN CATEGORÍA

Chiapas ya forma parte de la Liga de Ascenso y las razones son varias. Situaciones deportivas y extradeportivas han influido en la suerte que ha corrido el equipo en el Clausura 2017.

Su peor torneo fue en el Apertura 2016, al terminar último con 9 unidades en 17 partidos y su diferencia de goles fue de -21.

Los 17 juegos fueron dirigidos por José Cardozo (ocho) y Sergio Bueno (nueve), ya sin su mejor jugador y goleador en los recientes tiempos, el atacante argentino Silvio Romero, quien se fue al América

En el Clausura 2015, el equipo quedó en la posición 15 con 20 puntos (con Bueno), en el Clausura 2016 (con La Volpe) fue último con 12. En el presente Clausura 2017 finalizó en el antepenúltimo lugar con 19 puntos.

Toda la debacle deportiva se debió también a la falta de pago hacia los jugadores, que por cierto no es de ahora este problema.

Los adeudos vienen de torneos pasados. En este primer semestre del año el plantel siguió sufriendo. En múltiples ocasiones el equipo exigió a la directiva que encabeza Carlos Hugo López Chargoy que la cuestión económica estuviera al corriente.