¿Ricardo Peláez es el nuevo Rey Midas?

Dejemos a un lado los dobles contratos, las dobles caras, los dobles equipos de un mismo dueño, los compadrazgos, los pactos de caballeros, los derechos de transmisión de la selección, la doble moral, hilos que forman una inmensa telaraña donde se mesen el futbol mexicano y la Liga MX.

Y mejor, enfoquémonos en el líder del Apertura 2018 y el único invicto del actual torneo. Parece que la llega de Ricardo Peláez al Cruz Azul ha traído mucha estabilidad al equipo, junto a los refuerzos.

El efecto Peláez ha comenzado a verse en La Noria. Ricardo, siempre ha sido un hombre de trabajar en equipo, y ésta vez no ha sido la excepción.

En cada práctica de Cruz Azul es habitual ver a Peláez trabajando codo a codo con Pedro Caixinha, de quien se ha visto muy amigo. Eso no es todo, ya que viaja a todas partes con el equipo y se ha mostrado muy cercano al plantel completo.

Además, Ricardo ha intentado hacer varias actividades a nivel de club que no solo acerquen a los jugadores a los trabajadores, sino que además ha intentado amigar aún más a los futbolistas, que hoy se muestran totalmente compenetrados y llenos de confianza a pesar de ser un plantel prácticamente nuevo.

Cuando llegó a La Máquina, le dije a un amigo, “no sé si Cruz Azul será campeón para este torneo, pero de que será protagonista, lo será”, creo que no me he equivocado, pero de que el equipo celeste será campeón bajo el mando de Ricardo Peláez, lo va a ser. Desconozco si será en el A2018, o será en los venideros.

Tras ver a Peláez construyendo la nueva era del Cruz Azul, estoy seguro que en América, lo extrañarán, porque en Coapa se ganó un lugar en el futbol mexicano como directivo. Pero luego de la penosa salida que tuvo en el América, club que no supo ser agradecido con un hombre, que los volvió a ser grandes, las expectativas son muy altas en La Máquina, que se habían equivocado, una y otra vez con sus directivos, entrenadores y jugadores.

A su llegada, se han hecho las cosas con orden: se diseñó un equipo a tiempo, se contrataron a gente probada y dejaron de lado el negocio, por primera vez en mucho tiempo los promotores son espectadores de un equipo que apunta alto.

El efecto Peláez se empezó a notar desde el día uno, entendiendo que la llegada de Pedro Caixinha, la base de Paco Jémez y el trabajo sería lo único que los sacaría adelante, por ello, y como si fuera un mago, aprendiendo de los errores del pasado y repitiendo los aciertos, destrabó la negociación de un futbolista que lucía inalcanzable para un grande de México.

Elías Hernández, tipo con una gran mentalidad, pocos reflectores y virtudes innatas, atendió al llamado entendiendo que este Cruz Azul necesita emblemas, la combinación solo se le pudo ocurrir al directivo, ese que comprende perfectamente la importancia de las promociones en un estadio gigantesco que de a poco muestra ilusión y respira pasión.

Si algo tiene Ricardo Peláez son noches en vela para descifrar acertijos. Por esa calzada ha tenido que resolver sin fogata alguna, jeroglíficos mayúsculos, el vestidor americanista por ejemplo, y no es poca cosa. La práctica lo ha hecho un maestro de rescates, y a La Máquina le urge un pedagogo excepcional, un psicoanalista que haga de Sigmund Freud en momentos cumbres, un director deportivo con voz y jurisdicción como para mandar al retrete a su presidente si insiste en meter las narices donde no le corresponde…

 La afición de Cruz Azul tal vez nunca imaginó que su equipo tendría un inicio de torneo tan aplastante como lo ha hecho en el Apertura 2018. El conjunto cementero se impuso 3-0 a León y con ello llegó a 13 puntos de 15 posibles, por lo que es líder invicto.

Elías Hernández le hizo dos goles a su ex equipo, León, y fue el guía de La Máquina para consumar su tercer triunfo en el Azteca esta temporada, mientras que Milton Caraglio consiguió el tercer tanto en los últimos minutos del partido. Ambos son refuerzos para este torneo.

Cruz Azul es una auténtica máquina de productividad: En cinco partidos, el conjunto cementero sólo ha recibido un gol, en su visita a Tijuana. Suman 450 minutos y sólo un tanto en contra, convierte a Cruz Azul en la mejor defensiva del torneo.

En estos cinco encuentros, los celestes han marcado nueve goles repartidos en seis jugadores, esto significa que no hay dependencia hacia un jugador en específico, aunque Elías Hernández se destaca en este campo con tres tantos. Le sigue Milton Caraglio cos dos, mientras que Andrés Rentería, Martín Cauteruccio, Roberto Alvarado y Gerardo Flores han aportado un gol cada uno.

Por consiguiente, las derrotas o empates de último minuto del rival, que le dieron vida al verbo “cruzazulear”, no han aparecido este torneo. Es más, La Máquina se ha convertido en el equipo con más goles en los últimos 10 minutos. De sus nueve goles totales, cinco los ha conseguido a partir del minuto 80 y de esos cinco, tres han caído en tiempo agregado.

Le pese a quien le pese, Cruz Azul tiene buen timonel. Pedro Caixinha no se ha hecho bolas con el plantel tan basto que tiene y ha sabido darle equilibrio a su equipo pese a que en sus últimos dos juegos terminó con 10 hombres en la cancha por las expulsiones de Pablo Aguilar (contra Tijuana, al minuto 22) y Gerardo Flores (contra León, al minuto 18).

Ahora hay que verlos en esta jornada doble, que es vital, para ver si Cruz Azul está hecho de hierro. Por el momento La Máquina marcha arriba de la tabla general con cuatro triunfos y un empate, además de que es el único equipo que no ha perdido. Sus próximos compromisos serán ante escuadras que están entre los primeros ocho clasificados. Toluca será su primer rival, un club que liga tres partidos sin caer; misma racha que tiene Santos, su siguiente oponente, que además no ha dejado escapar puntos en casa.

@Hortattack

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*