Regresa el Tiki-Taka

Hay figuras de la calidad de Kylian Mbappé y Karim Benzema que harán soñar a Francia para el Mundial de Qatar y en el Real Madrid formará un tándem espectacular, el cual veremos en plenitud al final del año en Qatar.

Aunque no olvido lo que ha hecho Mbappé con un PSG, que sin él, no sé a dónde va a dar el club parisino, en donde es líder de goles y de asistencias. O también, por lo realizado por Benzema en el cuadro blanco. Técnicamente raya en la perfección su golpeo de cabeza que es incomparable ya sea con potencia o colocación, de igual manera su definición con pierna izquierda y derecha indistintamente es magnífica, pero además él inicia todas las jugadas, toca y va, dribla, conduce con la pelota pegada al pie en espacio largo o en un palmo de terreno y define porque siempre define como el mejor.

Benzema es un futbolista veterano. Se podría decir que destacó tarde como un crack, desde que Cristiano Ronaldo dejó el vestuario blanco. Ahí fue protagonista, anteriormente jugaban, y escribo jugaban, porque, junto a Gareth Bale, hacían que CR7 luciera en el campo y se llevara todos los créditos.

Pero mejor, hablemos de Pedri, un jovencito de tan solo 19 años, que ha ayudado al Barcelona, junto a otros chavales, en ya no pensar en Lionel Messi.

Su futbol no es de otro mundo: control, recorte y tiro a gol. Puede repetir la fórmula las veces que sean necesarias, que los rivales no atinarán a aprendérsela.

Pedri es la sencillez hecha futbolista, un homenaje a los conceptos básicos del juego ejecutados de forma magistral. Recepción perfecta, orientación, pase al pie, pausa, finta y disparo. No hay un elemento del que adolezca, al contrario, resulta complejo identificar cuál plasma de mejor manera.

Se le ha comparado con Don Andrés Iniesta, uno de sus ídolos, y ahora con frecuencia comienza a leerse o escucharse que hace goles “a lo Messi”. Lo cierto es que con la edad y el talento que tiene forjará su propia leyenda, la de Pedri, aunque bien podría llamársele Don Pedro González López.

La filosofía impuesta por Xavi Hernández en el Barça, no solo es la correcta, sino que es la única posible en este equipo, y que los ha llevado a compararlos con el Barça de Guardiola, al fin y al cabo, tanto Xavi como Pep tienen en sus raíces la filosofía blaugrana.

El Barça ha vuelto, y de qué manera. A lo grande. La pancarta que desplegó el equipo de Xavi Hernández en el Santiago Bernabéu fue espectacular. Por el resultado, por el juego y por la racha positiva de 16 juegos sin perder en todas las competencias, teniendo 11 triunfos.

Un punto de inflexión de impacto mediático. Y qué mejor que ganar un clásico en el Bernabéu para demostrar que el Barça vuelve a ser un grande entre los grandes.

Xavi ha construido un SuperBarça en tiempo récord, apelando al modelo y al orgullo. Recuperando la mejor versión de todos sus futbolistas y acertando con todos los fichajes del mercado de invierno, especialmente con Ferran Torres y Pierre-Emerick Aubameyang, dos de los grandes protagonistas, que se han conjuntado también con Ousmane Dembélé.  Este Barça es el mejor Barça en muchos años.

Juntos, Pedri y Gavi, me recuerdan mucho a Andrés Iniesta y al propio Xavi Hernández, artífices del mejor equipo que ha jugado en la historia.

Pese a las diferencias que hay entre Pedri y Andrés, comparten muchas características que avalan la admirable comparación. Entre sus similitudes destacan: una privilegiada visión y entendimiento de las jugadas; una asombrosa facilidad en la salida de la presión de los jugadores rivales; una extraordinaria creatividad; una envidiable versatilidad; una inteligencia audaz; un ágil regate; la maravillosa sencillez con la que encuentran espacios; una portentosa habilidad con el balón; una gran agilidad; una exquisita pericia en el control del esférico, un talento descomunal para jugar en espacios reducidos: maestría en la precisión del pase.

Pedri, a sus 19 años, no tiene la intención premeditada de parecerse a Andrés Iniesta; sin embargo, cada día y cada partido perfecciona un estilo de juego que de forma irremediable remite a la leyenda del Barcelona.

*Nota del editor: imagen en portada: Club Barcelona*