El Real VAR-drid y el allanamiento de la RFEF y LaLiga para que salga campeón

Llegó a 700, al cobrar a lo Panenka. Pareciera que a Lionel Messi no le afectó el paro por la pandemia por el Covid-19, sin embargo, ha estado muy errado en las oportunidades que ha tenido en el terreno de juego, por eso el repunte del Real Madrid sobre el Barcelona, además de las designaciones arbitrales a favor de los merengues.

Messi no carbura del todo. Hay quien afirmó que para el 2021, el argentino dejará al Barça, su único equipo en toda su carrera. El “10” ha regresado del parón forzoso por la pandemia lejos de su mejor versión. No está preciso y se ve que le cuesta marcar diferencias en los últimos metros.

Aunque a Messi aún le queda un año de contrato y su adiós del Barça llegaría hasta el próximo verano, el solo hecho de plantear el escenario pone en jaque al club más dominante de LaLiga y a uno de los equipos más imperiosos de Europa de la última década. Eso sí, el que mejor ha tratado la bola sobre el terreno de juego.

Además de goles, regates, asistencias o cualquier otro lujo que La Pulga se ha cansado de hacer sobre el campo, no ha podido hacer que el equipo vuelva a maravillar como antaño.

El Barça se fue líder al parón liguero, pero poco esperaban los de Quique Setién el repunte blanco, gracias a las decisiones arbitrales desde que se reanudó el campeonato.

No han sido una ni dos las acciones objeto de polémica en las que se han visto envueltos los jugadores del Madrid. El equipo de Zidane ha visto como la moneda de la duda arbitral ha caído de su bando varias veces en cuatro de los cinco partidos disputados hasta la fecha, y en varias de antes de la pandemia.

Agrupando todas las decisiones arbitrales e indicaciones del VAR, se aprecia una diferencia de criterio clara que ha llevado a dos equipos, futbolísticamente en un mal momento, a correr suertes dispares en cuanto a resultados.

Mientras a los blancos esas decisiones les han servido para encaminar partidos que se les podían haber complicado, a los culés todo lo contrario, han visto como se les encallaban salidas difíciles como las de Sevilla y Vigo por decisiones en contra muy similares a las que han favorecido al Madrid.

Esta Liga, desde el regreso, se ha caracterizado por el agravio. Hay muchos equipos damnificados en los partidos jugados contra el Real Madrid. Desde el Eibar, pasando por el Valencia, la Real Sociedad, el Mallorca, el Getafe o el Athletic.

Mientras, en el choque entre el Barça y el Atlético estuvo repleto de polémica. Polémica que, sobre todo, afectó a los culés. En la primera mitad, el silbante indicó penalti por un derribo de Vidal a Carrasco. Ter Stegen paró el lanzamiento de Diego Costa, pero el árbitro ordenó repetirlo después de que Mateu Lahoz, desde el VAR, le advirtiera de que el guardameta alemán se había adelantado poco más de cuatro centímetros. Saúl no perdonó.

El escándalo llegó en la segunda mitad. Carrasco se tropezó solo tras rozar la rodilla de Semedo y, ante la duda, el nazareno señaló el punto de los once metros. Desde la sala VAR ni le avisaron, no fuera caso que tuvieran que corregir la decisión del árbitro. Saúl, otra vez, volvió a transformar.

Tras el confinamiento, el arbitraje ha sido descarado. Desde el pasado 13 de junio se ve que, que el FC Barcelona y Real Madrid no reciben el mismo trato del estamento arbitral. Con los culés, todas las decisiones dudosas favorecen al rival. Con los merengues, todo lo contrario.

Es algo que ya se vio en Balaídos. Hubo un par de contactos en el área del Celta, más fuertes que los que han supuesto el segundo penalti del Atlético de Madrid, y el árbitro no indicó nada.

Los arbitrajes que ha recibido el FC Barcelona distan mucho de los que se han dado al Real Madrid, a quienes han favorecido y anulado goles a sus rivales o se han hecho de la vista gorda con jugadas sancionables, que a la postre han resultado en goles blancos.

Unos penaltis pitados y otros que no, unas penas máximas que se mandan repetir y otras que no. Brazos a pasear que merecían expulsiones amnistiados en el bando blanco y fueras de juego ilegítimos en goles de rivales del Real Madrid. De todo un poco, pero con un denominador común: siempre a favor merengue y ningún árbitro de campo acudiendo a la pantalla para verlo personalmente.

El Real Madrid ya tiene casi la Liga en el saco. Y de lo que no hay duda ya es que más de la mitad de sus puntos vienen gracias a las intervenciones del VAR. Con un partido trabado ante el Athletic y con final incierto, el VAR volvió a allanar las opciones blancas pitando un penalti que el árbitro no vio, pero que desde las cámaras, pidieron que revisara la jugada y se pitó el penalti para dar ventaja al Madrid... y también más de media Liga.

Después, el jugador del Bilbao, Raúl García, reclamó vehementemente un pisotón de Sergio Ramos, pero esta vez, ni el árbitro, ni el VAR, consideraron como pena máxima, y la excusa fue “que el VAR se descompuso por 30 minutos”. 

El Athletic volvió a caer ante los dos grandes de España, debido a los errores arbitrales, así como ocurrió ante el Barça, cuando Messi tuvo que salir expulsado por una plancha, pero no fue así. Y los aficionados madridistas se quieren justificar diciendo que al “10” le perdonaron la tarjeta roja y por eso le ayudan al club catalán.

El VAR acudió al rescate del Real Madrid. Otra vez más, y van otras más desde la reanudación de la competición, el Madrid ve cómo las decisiones arbitrales le aplanan claramente el camino hacia el título.

Cabe preguntarse por qué está sucediendo todo esto. ¿Qué se esconde tras esta serie de decisiones arbitrales que perjudican semana a semana al FC Barcelona y benefician al Real Madrid? La respuesta no está clara, aunque las declaraciones de Javier Tebas, presidente de la Liga Nacional de Futbol Profesional, diciendo que deseaba que la Liga se quedara en la Casa Blanca, ya dan una pista de por dónde van los tiros.

El propio Presidente de LaLiga quiere “lavarse las manos”, al señalar que el sistema VAR se vio afectado en España por la llamada del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, a Luis Rubiales, máximo dirigente de la RFEF, 20 minutos después de caer 2-0 ante la Real Sociedad, para mostrarle su malestar con los presuntos errores que sufrió el club merengue en la temporada 2018-2019.

Tebas (LaLiga), que no tiene poder sobre el VAR ni el Comité Técnico de Árbitros que dependen de la Federación Española de Futbol, menciona: "con el VAR hubo un antes y un después de la llamada de Florentino a Rubiales. Que un club tan importante como el Real Madrid pueda hacer una llamada como aquella, 20 minutos después de terminar un partido no es lo más conveniente para el mundo arbitral. Hace que haya más tensión en los árbitros y no es bueno tampoco para LaLiga”, aseguró en TV3.

El hecho de que el FC Barcelona haya ganado cuatro de las últimas cinco Ligas y 10 de las últimas 15 temporadas, desde que debuto Messi con el cuadro blaugrana, teniendo al Real Madrid con cuatro y una para el Atléti, situación que no hace demasiada gracia en la capital española. Insinúa que la competición no es tan competida como se pretende mostrar. Un triunfo del Real Madrid, que sería únicamente el tercero de la década, apoyaría el relato de que la competitividad de la Liga es máxima.

Significaría, además, acabar con la hegemonía de Leo Messi, un jugador que ha hecho mucho daño en la Meseta. Por último, conviene recordar la mano que ha tenido siempre Florentino Pérez en las instituciones. La posición de poder del magnate se ha visto reforzada tras la llegada de Luis Rubiales a la presidencia de la Federación. Desde luego, un motivo hay detrás de los arbitrajes que están recibiendo Barça y Real Madrid, a todas luces desiguales.

Desde que regresó la Liga, en siete fechas disputadas, en todos sus partidos hubo polémica, quizás en el partido ante el Espanyol fue en el que menos hubo. Pero en todos los restantes existió algo y en todas las decisiones siempre se favoreció al Real Madrid.

Entiendo que sus hinchas hoy no quieran reconocer esa ayuda, pero hoy nadie puede ocultar esta realidad. Ante jugadas similares se dan dos fallos distintos.

Habrá sido Florentino, quien volvió a mover sus contactos durante el confinamiento, y que presionó diciendo que no pueden pasar un año sin ganar títulos. Él necesita un título para que éste respalde su presidencia. La Champions está difícil, porque debe ir a ganarle al Manchester City en Inglaterra y a este equipo no le sobra nada, porque le ha ganado al Eibar, pasando por el Valencia, la Real Sociedad, el Mallorca, el Getafe y el Athletic, pero lo ha hecho con ayuda arbitral.

Estoy seguro que se está ayudando al Real Madrid a ganar el Campeonato, pese a su gran historia, a su gran plantel y a su gran inversión.

Otra verdad es que, más allá de que Benzema ha subido considerablemente su rendimiento y protagonismo, el Madrid se muestra inoperante al frente. Zidane lo sabe, lo identificó y como el ganador que es, decidió que tenía que modificar, porque aunque le duela a los merengues, tiene un tinte rojiblanco, un estilo colchonero desde hace una década… pero qué, con los árbitros de su lado, no se ha visto en el marcador.

Pero hoy en día Zidane está más cerca del Cholo Simeone, que de Klopp, o de Guardiola, esos técnicos que tienen maravillado al mundo con su estilo ofensivo, estético, agradable y limpio.

*Nota del editor: foto en portada tomada de realmadrid.com*