Real Madrid, con muy poco ha ganado mucho

Dice la historia, y quedó refrendado en París, que el Real Madrid no pierde finales. Tiene un idilio inquebrantable con la Champions League. Ni siquiera el Liverpool, el equipo más preparado, consiguió cambiar ese guion.

La 14, si no lo estaba ya antes de ganarla, pone al Real Madrid en un pedestal distinto al resto de clubes con los que compite.

El Liverpool fue bloqueado por la magia de Courtois, que sacó a flote al conjunto blanco y a su técnico Ancelotti, a quien no le vino grande el reto de volver al Santiago Bernabéu. El entrenador más laureado de la historia en la Champions colecciona cuatro en su currículo.

Capaz de resucitar como nadie, el equipo blanco alimenta su leyenda en Europa en una noche en la que algunos futbolistas lograron su quinta Champions: Carvajal, Nacho, Marcelo, Isco, Kroos, Modric, Bale y Benzema están a solo una de Paco Gento.

La sexta de Florentino Pérez desde que gobierna en el club, tantas como las que alzó el presidente Santiago Bernabéu. El Real justificó que es, a ojos de todos, el gran aristócrata de Europa y que está tocado por la gracia de la diosa fortuna.

La trayectoria del equipo de Ancelotti en esta Champions solo puede calificarse de milagrosa. Las remontadas heroicas ante el PSG, el Chelsea y el Manchester City, únicamente se explican desde la inexplicable mística del Bernabéu, donde parece que siempre es primavera. Los merengues han repetido la fórmula para dar la razón a Guti: no se trata de flor, sino de ADN.

Lo que ha hecho el Madrid no tiene ningún razonamiento futbolístico. Ha sido inferior a todos sus rivales, pero ha acabado eliminándoles con la eficacia de Courtois en la portería y el estado de gracia de Benzema en la delantera. Las paradas de uno y los goles del otro le llevaron hasta la final. Increíble pero cierto. El Madrid más mediocre de los últimos años había logrado llegar a París. Nada nuevo en la historia blanca: con muy poco han ganado mucho. Y estaban dispuestos a repetir sus gestas ante un equipo mucho más poderoso física, técnica y tácticamente.

El Madrid tiene ese extraordinario don que le permite conquistar títulos casi sin quererlo y, por supuesto, sin merecerlo. Y ya van 14. Increíble pero cierto.

El equipo blanco guste o no, es el todopoderoso en la Champions League. Muchos pueden decir que es suerte, que, seguro que la hubo en las remontadas del Bernabéu, pero lo cierto es que este Real Madrid no se rinde nunca, por muy mal que estén las cosas, el equipo blanco nunca pierde la fe en poder lograr lo imposible. Y eso, sinceramente, pocos equipos lo pueden hacer. Gracias a eso, ganó en París al Liverpool que llegaba a la final como favorito.

El Madrid frota el escudo y las cosas suceden. El Bernabéu se convierte en la cueva de las maravillas y surge en medio del desierto, para levantarse imponente y seguir caminando hacia los títulos.

Esta versión merengue, como el de las últimas siete Champions conquistadas, no necesitaron jugar bien ni ser espectacular, para ser campeón.

*Nota del editor: foto en portada: www.realmadrid.com*