Osorio tapó millones de bocas, entre ellas, la mía

El debut de México en Rusia 2018 fue histórico. Lleno de angustia, drama, y que pudo haber rozado la tragedia si los alemanes hubieran concretado por lo menos uno, de todos los embates que tuvieron en el último cuarto del partido.

Afortunadamente no fue así, y México tuvo su victoria apoteósica sobre Alemania.

México le jugó de tú a tú al campeón del mundo. El primer tiempo fue mejor que los alemanes en casi todas las líneas. Sin duda será una de las mejores actuaciones que se le recuerden al equipo tricolor. La victoria, además, le permite sumar tres puntos de oro que prácticamente lo colocan en la otra ronda del torneo. Fue un partido casi completo en defensa.

En el segundo tiempo perdió el dominio del balón y cedió el mediocampo. No supo aprovechar la cantidad de contraataques que tuvo para terminar de meter el segundo gol. El toque en el último tercio del juego no fue el mejor.

El luto de los alemanes tuvo un asesino principalmente, además de muchos cómplices.

Juan Carlos Osorio montando en el conductor del Tri. Debo reconocer que me sorprendió el parado del técnico colombiano. Por primera vez en su era, el equipo nacional jugó muy bien.

Era un espectáculo ver como se desplegaba México cuando se hacía con el balón y salían, con apoyos cortos y largos, con la velocidad de auténticos galgos; dio un auténtico recital de juego ofensivo.

Su 4-2-3-1 es terriblemente ofensivo está muy trabajado, los jugadores se conocen, se apoyan y siempre están en movimiento, ocupando todas las zonas necesarias.

Guillermo Ochoa, como aquel juego de inauguración ante Brasil en 2014, imponente; y con un Javier Hernández, que aunque falló varias, fue el pundonor del equipo en el terreno de juego; y el Chucky Lozano, tan efectivo y veloz, convirtió su pie en una bayoneta asesina.

Un primer tiempo en el que México pudo ponerle una sonrisa más amplia al marcador. Pero eligió, en el segundo tiempo, ponerle esa mueca doliente de vivir bajo angustias. Pero lo eligió así, y también ganó.

Los alemanes, aún deberán seguirse preguntando la forma en que fueron asaltados por un adversario consistente y resistente en el abarrotado estadio Luzhniki de Moscú.

El viejo campeón, que es Alemania, logró su título en Brasil hace cuatro años, hoy tiene achaques serios. Alguno de ellos ya los había mostrado en los partidos amistosos previos a la Copa del mundo.

México los supo aprovechar como nadie. Con una primera mitad sencillamente maravillosa en la que pasó por encima de la Mannschaft, en que arrolló a los alemanes.

El cuadro del colombiano Juan Carlos Osorio dio un recital de futbol moderno, rápido, al toque cuando era necesario, en largo para aprovechar espacios, presionando sin descanso. Fueron una auténtica máquina.

Desde el ceremonial ronco del "México, México", el “ole, ole”, pasando por el “ay, ay, ay, canta y no llores”, hasta, la inevitable y detestable apología del irrespeto con el "eeeeeh...puto", hacia Neuer. Sí: la FIFA tomó nota, llegará la multa, por lo menos.

Alemania tiene hombres y calidad de sobra para resurgir en este Mundial, que ha empezado de la peor manera. Aunque mucha parte de la culpa sea de un México extraordinario, que si es capaz de seguir jugando así, con este desgaste y aprovecha mejor las oportunidades, puede llegar lejos en este mundial. Yo era uno de los muchos que no creían en el Tri, y no por los jugadores sino por el técnico Osorio, porque en sus 49 partidos al frente del Tri, esta tarde en Moscú completó su mejor primer tiempo en este proceso. Vaya que sí me tapó la boca.

La diferencia estuvo en la terrible velocidad de los mexicanos que dejaron en evidencia a la pesada defensa alemana con Hummels y Boateng y pasaron por encima de un ineficaz centro del campo del Mannschaft con un inoperante Mesut Özil de invitado. Solo veían pasar a Vela, Layún, Guardado, Chucky, Chicharito y Herrera, como unos rayos.

Hacía tiempo que no se veía a Alemania pasar por tantos apuros.

México estremece el Mundial: le tunde al campeón y lo hace por primera vez en copas del mundo. Pero ojo, apenas fue el primer juego.

*Nota del Editor: Foto: Mi Selección