No todo lo que brilla en Chivas, es oro

Los 51 millones de dólares que invirtió el Guadalajara para el Clausura 2020, hasta ahora, no se notan en la tabla de posiciones, al no verse entre los primeros ocho de la Tabla General, por debajo de Cruz Azul, Pumas y América, quienes obtuvieron la victoria en la Jornada 5 y toman ritmo en su funcionamiento.

La plantilla de Chivas, que disputa con pocos éxitos el inicio del Clausura 2020, es el primer equipo que forma Ricardo Peláez como director deportivo del club, luego de su paso por América y Cruz Azul; la llegada del exdelantero a la estructura deportiva rojiblanca creó altas expectativas, que no se han cubierto ni en la cancha ni estadísticamente tanto en la Liga como en la Copa, de donde ya fueron eliminadas por Dorados, equipo de la Liga de Ascenso, en los octavos de final.

Son varias las razones de los altibajos, empezando por la falta de adaptación de los jugadores que ya estaban, con los refuerzos, así lo expresó el mismo Peláez después que Chivas fue goleado 3 a 0 por Tigres, el sábado en el Estadio Universitario.

La directiva rojiblanca abrió la cartera y contrató siete jugadores: José Macías (248 minutos), Uriel Antuna (309), Cristian Calderón (139), Jesús Angulo (92), José Juan Vázquez (51), José Madueña (180) y Alexis Peña, quien no ha sumado minutos, los demás han jugado por lo menos un partido y contrario a lo que pudiera pensarse, ninguno es titular indiscutible.

Los jugadores reportaron en diferente momento físico, de ahí que el técnico Luis Fernando Tena haya arrancado el torneo apoyándose en los jugadores que ya conocía. Conforme ha avanzado el torneo les da más juego, pero por lo visto aún no tienen esa forma que pretende el Flaco. Por una u otra razón es un hecho que no han rendido lo esperado.

Otra causa es que al final no se integró al plantel quien tal vez iba a ser el mejor refuerzo, el que movería la ofensiva: Víctor Guzmán, cuya transferencia se cayó por problemas extradeportivos. El aún jugador de Pachuca dio positivo en una prueba de antidóping, en partido del pasado Apertura 2019.

Pocho sería el refuerzo más caro; su carta tenía un costo cercano a los 15 millones de dólares y aunque hizo la pretemporada con Chivas tuvo que abandonar la concentración y fue inhabilitado por la Federación Mexicana de Futbol, mientras continúa el proceso de investigación del caso.

Pierden el invicto, son goleadas, suman cuatro juegos sin ganar. El 3-0 es más escandaloso que las deficiencias de Chivas, pero enmarca perfectamente su inconsistencia y la falta de muñeca de hierro en la banca.

Lo más lamentable es si Tena no lo ve o no lo quiere ver o no lo sabe ver o no lo puede ver, o si por algún motivo extracancha no lo debe ver.

Otro punto que está incidiendo en el mal paso de los rojiblancos es el comportamiento que está teniendo la defensa últimamente. Su falta de solidez le ha llevado a admitir siete goles en los recientes tres partidos. En los dos primeros juegos se había ido en blanco y de repente perdió el equilibrio en la última línea.

En el mediocampo de Chivas se ve absolutamente nada. No hay ajustes durante los partidos, a pesar de las pérdidas de balón en el ecuador de la cancha.

Chivas no da señales de vida en los partidos. Y en la delantera no se ve asociación, no hay acompañamiento. J.J. Macías, sin opciones de juego o de gol.

En Verde Valle se tendrá que trabajar horas extra para salir del bache, tras la carencia de victorias que ha tenido Chivas en el Clausura 2020 y aunque Ricardo Peláez se señaló como el principal responsable de la crisis por la que atraviesa el equipo, y que es hora de dar la cara, eso no es suficiente, puesto que la afición quiere resultados, no que den la cara, que solo responsabiliza de la crisis y no a salir de ella.

*Nota del editor: Foto en portada tomada de @Chivas*