No lancen las campanas al vuelo… el Tri tiene que mejorar mucho

Sí, se ganó la Copa de Oro ante Estados Unidos. México es campeón y sigue siendo el “Gigante” de Concacaf, ¿yyy?

La Copa Oro satisfecha con la estancia del Tri. Que siempre juega como si fuera el de casa; fue quien llenó los estadios, el que tiene más fanáticos en tierra ajena, más que el propio anfitrión.

No entiendo, cómo con estas características, México no ha tenido marca perfecta en el torneo de la Concacaf, puesto ha tenido que recuperar el trofeo por enésima ocasión, gracias a que en los primeros 45 minutos, los estadunidenses no supieron aprovechar los titubeos del Tri, que bien pudieron costarles goles.

Guillermo Ochoa comenzó temprano su labor de rescate. A los siete minutos ya había tragado amargo dos veces. Primero ataja a la izquierda un fusilamiento y después resopla cuando el remate de Altidore se escurre a un lado del poste izquierdo.

México hizo agua en esos instantes. Héctor Moreno desorientado y sin mando. Pero a los tricolores les dio jaqueca desde la tibia presión en la salida de EU, hasta desatenciones en el fondo, sin embargo, los dirigidos por el Tata Martino tenían que ser campeones de Concacaf y lo hicieron.

Que algún directivo del futbol mexicano le diga al argentino que es una obligación ganar esta Copa, sin nivel, tras sus declaraciones un día anterior, que no tenían la obligación de conquistarla.

Lo que sí aplaudo, es su coherencia, personalidad y sobre todo compromiso, desde que tomó las riendas tricolores, aunque levantar el trofeo de Concacaf no es para echar campanas al vuelo. Es un obstáculo que se debe saltar para lograr gustar y sorprender en cada Mundial.

Martino comenzó su andar con el Tricolor, con la misión de dar los primeros pasos para el proceso de renovación generacional del equipo mexicano, con la misión de encontrar y armar esa camada de jugadores para llegar al mundial de Qatar 2022, y que sea la base para la justa tripartita México-Estados Unidos-Canadá de 2026.

No cabe duda que el Tata va por el camino correcto. Aún falta incluir a los que no quisieron estar por diferentes circunstancias, ya sea por lesión, futuro incierto o berrinche, pero en esta Selección Mexicana hay grandes socios al interior, encabezados por Guardado y Ochoa, dos añejos que aportan valor y experiencia. De los nuevos, Antuna y Charly Rodríguez, tremendo futuro. Los renovados, Dos Santos y Pizarro (que pronto emigrará a Europa). Infaltable, Jiménez. Incluso Gallardo.

¿Se pudo perder? sí. Pero la diferencia entre quien levanta el trofeo de campeón y el entristecido no consiste en sufrir menos riesgos. Es salir de ellos y terminar haciendo algo mejor que el oponente: tener una clara idea de juego, sumar un mayor número de anotaciones, tener la personalidad para terminar imponiéndose.

Y así fue, con una sola jugada, que en ese momento se inspiraron Raúl, al asistir de taquito a Jona, y que éste le susurró al oído a la pelota, cuando la acarició con una pierna izquierda que parecía como si fuera la de Messi; el balón voló y rozó el travesaño; después se incrustó como un cuchillo frío en el corazón norteamericano, para limpiar los nubarrones que se venían en los instantes finales.

¿Falta por mejorar? Mucho, pero hoy Martino y su cuerpo técnico son ovacionados por la congruencia entre lo hablado y lo ejecutado.

Hay muchos clavos chuecos que se tienen que enderezar en el Tri, si es que quieren pelear cara a cara ante Estados Unidos, que dejó claro un mensaje con la nueva generación que se está formando y que le sacarán canas verdes al seleccionador y a los tricolores, si no mejoran esas fallas.

¿UNA CONMEBOL CORRUPTA?... QUÉ NOVEDAD.

Se terminó la Copa América, o al menos su actividad dentro de los campos de juego. Porque la edición más polémica de la historia de la centenaria competencia se sigue jugando y continuará por mucho tiempo en esta guerra declarada por la AFA y con Lionel Messi como bandera contra la CONMEBOL, que encontró en el seleccionado brasileño, flamante campeón, su más férreo y lógico defensor.

Pasó la ceremonia de premiación con Jair Bolsonaro con igual o más importancia que Everton, Gabriel Jesús o Tite, pasó la vuelta olímpica y llegó la hora de las declaraciones, donde todos se acordaron del 10 argentino, que no parecería tan equivocado al decir que "la Copa está armada para Brasil". En el afán de defender su título, para el cual no necesitaban la ayuda recibida por los árbitros y el VAR, jugadores, el técnico y hasta un inesperado aliado en el subcampeón apuntaron y dispararon contra la voz de Leo.

Tite, DT de Brasil, Dani Alves, Casemiro, Ricardo Gareca, DT de Perú, entre otros se fueron contra la yugular de Messi

Pero no todos se opusieron a Messi. Arturo Vidal, compañero en Barcelona, le dio la razón al afirmar que "a Argentina lo perjudicaron mucho contra Brasil, claramente se vieron esos penales y si los venían cobrando no tendrían que haberlos dejado pasar".

La batalla ya comenzó y el próximo ataque desde CONMEBOL sería una durísima sanción contra Leo, ya no solo por su expulsión incorrecta contra Chile sino por su explosión contra el organismo, a menos de un año de la Copa América que tendrá, justamente, a Argentina como co-sede, junto a Colombia.

*Foto tomada de @miseleccionmx*