No esperen mucho del Tata con el Tri

Hace mes y medio en Romperredes le dijimos que Gerardo el Tata Martino no era el entrenador que necesitaba la Selección Mexicana. Pero su contratación era inminente y por fin se consolidó al firmar por cuatro años y 8.8 millones de dólares.

No se deje engañar. Muchas veces escuchará que el Tata ha sido un técnico triunfador, pero sólo lo ha hecho en la MLS, de donde acaba de ser campeón con el Atlanta United. Con Paraguay, brindó buenos resultados, llevándolos hasta cuartos de final en el Mundial de Sudáfrica y a una final de Copa América y en su palmarés solo tiene: 3 títulos de liga con Libertad, 1 título de liga con Cerro Porteño, 1 liga con Newell’s Old Boys y 1 Supercopa de España con el Barcelona en el 2014, tan poco, para tan mucho que se le va a pagar.

Martino reconoce que su maestro fue Marcelo Bielsa, pero ojo, no es el Loco. Su estilo de juego es relativamente sencillo, alejado de las fórmulas matemáticas que hoy están de moda en el balompié: “Mi idea de futbol se resume en que todos los jugadores sepan atacar y defender…

Martino estuvo un ciclo con la mejor cosecha de futbolistas de Argentina y con la mejor generación del Barcelona, en ambos planteles incluido Messi, pero el Tata no tuvo éxito. Hasta el propio argentino reconoce, que su experiencia en el Barça, en la temporada 2013-14, fue “un fracaso total” al no implementarle al cuado culé un buen sistema de juego – previo a tomar al cuadro culé, el equipo catalán había conquistado la Liga con 100 puntos y contaba con un ataque histórico conformado por Messi, Suárez y Neymar -  e incluso aseguró que, aunque se hubiese ganado la Liga en el último partido ante el Atlético, “ese título no hubiese aportado nada al club. Normalmente un fracaso significa no ganar. Mi visión es otra. Si el Barça hubiese tenido un perfil de equipo, aunque no hubiéramos ganado el título no habría sido un fracaso. Pero no lo ganamos y encima no jugamos bien”.

Los éxitos arrolladores del Barcelona se terminaron de apagar con Martino, después de una época que será muy difícil que pueda repetirse en un club. La salida de Pep Guardiola, con una vitrina de títulos indescriptible, aún dejó una resaca que pudo aprovechar Tito Vilanova y su Liga de los cien puntos en la que pudieron verse algunas grietas que acabaron por resquebrajarse en la "era Martino".

En Argentina, heredó a la selección Subcampeona del Mundo en 2014 con Alejandro Sabella, y tenía la misión de guiarla al siguiente Mundial; sin embargo, tras dos finales perdidas en Copa América, y una eliminatoria que ponía el riesgo el boleto de la Albiceleste a Rusia 2018, dejó el cargo.

El Tata tendrá que plantearse varias cosas en su proceso con el Tri:

1. GANAR LA COPA ORO. Es el único torneo oficial que jugará este año la Selección Mexicana y que tiene un título de por medio. A diferencia de ediciones anteriores, no estará en juego un medio boleto para la Copa Confederaciones ante la desaparición de esta competencia, pero igual pone a competir a todos los combinados nacionales de la CONCACAF. La última vez que lo ganó el Tri fue en 2015 y cuatro años después buscará repetir su éxito. Es un certamen que se jugará del 15 de junio al 7 de julio.

2. ENCONTRAR UN CAPITÁN. En la pasada Copa del Mundo, el capitán de la Selección Mexicana fue Andrés Guardado cuando Rafael Márquez no estaba en el campo, pero el jugador del Betis no tiene garantizado ni claro que vaya a estar en el Tri los casi cuatro años del proceso mundialista rumbo a Qatar 2022, debido a su edad. Es por ello que en la gestión de Martino se buscará a un hombre referencia del equipo que cumpla con esa labor.

3. CONSOLIDACIÓN DEL CAMBIO GENERACIONAL. Después del Mundial de Rusia, una de las principales labores de la Dirección de Selecciones Nacionales junto a Ricardo Ferretti, estratega interino, fue comenzar con un cambio generacional y para ello se llamaron a jugadores como Víctor Guzmán, Erick Aguirre, Jesús Angulo, Roberto Alvarado o Diego Lainez. Con ello, ahora será función del nuevo cuerpo técnico darle continuidad a ese trabajo e incluso sumar a nuevos futbolistas con futuro en el Tri para formar una base con miras al Mundial de 2022.

4. DEFINIR PLAN CON LOS DE EUROPA. Un tema pendiente y que ha generado diversas incógnitas es saber quiénes y cuáles de los jugadores que militan en las Ligas de Europa se mantendrán en el combinado nacional y si se permitirán situaciones como dejar concentraciones o incluso no acudir a ellas por permisos especiales como se acostumbró en el pasado con Juan Carlos Osorio al mando. Martino tendrá esas situaciones por resolver.

5. DEFINIR UN ESTILO DE JUEGO. Uno de los cuestionamientos más constantes hacia Juan Carlos Osorio y su proceso al frente del Tri fue el estilo de juego del equipo, mismo que cambiaba continuamente debido a las habituales rotaciones y movimientos en el sistema, dependiendo del rival. La intención en la FMF es que el nuevo estratega defina bien uno o varios esquemas, pero que sea uniforme y un estilo particular el que tenga el equipo en los próximos años.

6. EXIGIR RIVALES DE JERARQUÍA. Por contrato, la Selección Mexicana tiene cinco partidos amistosos en Estados Unidos y regularmente son ante rivales sudamericanos, pero con el Tri prácticamente como local ante la gran cantidad de mexicanos que viven en el país del norte. Los diversos entrenadores que ha tenido el combinado mexicano han coincidido en que para aumentar la competencia y la exigencia, se necesitan visitar otro tipo de países, algo con lo que Martino igualmente lidiará en cuanto tome cargo del combinado azteca.

El 2019 de la Selección Mexicana será atípico como año postmundialista a los que se vivieron en el pasado por un par de situaciones: no se tendrá más participación en Copa América y el debut del Tri en la Liga de las Naciones de CONCACAF, misma en la que empezará a competir a partir del mes de septiembre.

Y como lo exhibió Marcelo Bielsa, “llega el hombre que desperdició dos veces a Messi…”

*Nota del Editor: Foto: miseleccion.mx*