Neymar y los millones del Madrid

Neymar podría vivir dos veces el mismo suceso. Recuerdan aquellos cuartos de final de la Champions de la edición 2016-2017 cuando el PSG goleó 4-0 al Barcelona en el juego de ida y en la vuelta se vio rebasado por el cuadro blaugrana, liderados por el brasileño, y no por Lionel Messi, aunque la foto del festejo del argentino fue la que rompió récords de “likes” y de “compartidas”; ahí fue cuando Neymar decidió voltear a ver los millones de euros que le ofreció el equipo parisino, para no vivir bajo la sombra del mejor futbolista de la actualidad: el Messi-as del futbol.   

Ante los rumores de que el Real Madrid quiere hacerse de los servicios del “10” brasileño, éste tiene una próxima cita, también en la Champions ante el equipo merengue, cuando el PSG se enfrente a un decaído equipo madrileño que solo tiene en la Orejona, la única esperanza de levantar un trofeo este año, tras la eliminación en la Copa y la humillante diferencia de puntos que lo tienen abajo en la Liga a comparación del puntero Barcelona.

  El presidente del París Saint-Germain, Nasser Al-Khelaïfi, le prometió a Neymar dejarle marchar del club y traspasarle al club que quisiera si su equipo conquista la Champions League: “Si ganamos la Champions te dejaré ir a donde quieras”, sería la frase del máximo mandatario del PSG, que ya conoce las intenciones de Neymar de abandonar el club francés e incorporarse al Real Madrid la próxima temporada. Pues ya sabemos, que a Neymar lo mueven los millones de euros.

Por más que diga el presidente del PSG que no está para bromas en el caso de Ney, la verdad es que no quiere que se desestabilice a su equipo ante la eliminatoria de Champions League que tiene que disputar ante los blancos, que cuentan con 300 millones en su caja para fichar a la estrella brasileña del PSG.

El sábado, el PSG no solo goleó al Montpellier en el Parque de los Príncipes, sino dieron muestra de que su otra figura, el uruguayo Cavani - máximo goleador histórico de PSG - y su afición, limaron asperezas con Neymar, durante el juego se vio a los sudamericanos festejar juntos los goles parisino y la afición aclamó al brasileño para que tirara el penalti, “tiro incómodo”, que inició la guerra entre el carioca y el charrúa.

La imagen de ver a Neymar eliminando a los Blancos de los octavos de final de la Champions y que después del Mundial de Rusia vista de blanco, es toda una alta probabilidad; algo que ya le ocurrió al brasileño cuando vestía de blaugrana, tras eliminar al PSG, y para el comienzo de la siguiente temporada dejó a los culés para convertirse en la transferencia más cara en la historia del futbol, al pasar al cuadro francés.

La salida de Neymar del Barcelona fue inesperada. Había formado uno de los tridentes más poderosos y famosos del mundo. La famosa MSN junto a su supuesto ídolo Lionel Messi y el uruguayo Luis Suárez.

Pongo la palabra “supuesto” porque ahora, con sus recientes declaraciones intencionadas, parece haber cambiado de ídolo, al llenar de elogios a Cristiano Ronaldo: “Lo respeto mucho por la historia que ha hecho. Es el espejo en el que me miro”.

Antes, era Messi su referente, el más grande con el que le tocó jugar. Parece que cambió de opinión.

¿Será una nueva estrategia para llegar al Madrid? No está feliz en el PSG, por más que diga que quiere hacer historia con su actual club. Parece que se dio cuenta que, pasó de una liga de primer nivel a otra que no lo es tanto.

Por lo pronto Neymar ya está haciendo de su parte. Ahora su espejo es Cristiano. Ya no lo es Messi. La bandeja está servida para que Florentino abra la chequera y se prepare para poner una larga cantidad de ceros, para tapar las miserias de una temporada marcada por la distancia de 19 puntos con el Barcelona en Liga y la eliminación copera ante el Leganés.

El fracaso de esta temporada obliga al Real Madrid a hacer una renovación total y Neymar es el objetivo número uno.

De todos modos, que nadie dé por muerto al Madrid. Le queda el salvavidas de la Champions y allí jugarán fuerte ya que tienen un equipo al que se le puede exigir esfuerzos extras. El PSG será su examen a vida o muerte.

El Madrid de la Copa no existe. El Madrid de la Liga está descartado. Pero les queda el cartucho de la Champions, al campeón vigente no hay que subestimarlo y mucho menos minimizarlo.

LA ILUSIÓN DE GANAR EL MUNDIAL

América, Chivas, Cruz Azul y Pumas han enviado, por ahora, tímidas señales sobre su capacidad para competir por el campeonato y por lo que proponen clubes de los tamaños de Tigres y de Rayados. La persecución por los equipos norteños y sus extranjeros no ha terminado de comenzar. El América quiere, pero todavía no puede. Cruz Azul sólo insinúa. Chivas no cree en sí mismo y los Pumas, andan bien, pero en su propio nivel competitivo.

El dominio de los equipos norteños se debe al número de extranjeros que tienen en sus filas, situación que se vuelve un problema para la Selección Mexicana, que no solo se tiene que preocupar por la legión europea que tiene poca actividad, a excepción del Chucky Lozano, Memo Ochoa, Andrés Guardado, Héctor Herrera, Carlos Salcedo y últimamente Diego Reyes, sino de los seleccionados que militan en la Liga MX, que les ha pegado también el problema de los escasos minutos en la cancha.

La Selección Mexicana que enfrentará este miércoles a Bosnia en San Antonio, Texas, cuenta con varios elementos que no han debutado en el torneo o no fueron titulares este fin de semana.

Rodolfo Pizarro, Elías Hernández, Jesús Gallardo, Henry Martin, Edson Álvarez, Jorge Torres Nilo, Jürgen Damm y Jesús Molina sufren baja de juego, por consiguiente pocos minutos en el actual torneo.

Víctor Guzmán y Alan Pulido habían tenido un gran comienzo con Pachuca y Chivas, lamentablemente son baja por lesiones para el primer juego del Tri en el 2018; los de escasa actividad no terminan ahí, ya que Carlos Vela, Giovani y Jonathan dos Santos llegarán sin ritmo pues apenas hicieron pretemporada con la MLS.

Con todas estas cuestiones, el seleccionador de México, el colombiano Juan Carlos Osorio, tendrá que hacer magia en Rusia, tras su declaraciones que México tiene el mismo derecho de aspirar a ser campeón del mundo de cualquier otro país y espera que el Tricolor sea uno de los equipos.

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*