Messi recupera el título del mejor… aunque nunca dejó de serlo

Todo lo que se diga de este futbolista parece pequeño con respecto a lo que busca y logra en el campo de juego. Y es que marca una diferencia tal que los demás corren, luchan y se esmeran para estar en su nivel sin siquiera acercarse. Es Lionel Messi. El futbol adquiere otra dimensión cuando él lo juega.

El mejor futbolista de la época y quizá de todas las épocas de las épocas. Una vez más regresa al trono, al que pertenece, aunque no gane premios individuales o en conjunto.

Messi acabó imponiéndose en la votación final a Virgil van Dijk, a priori el gran favorito, y a su gran competidor de la última década, Cristiano Ronaldo, quien no acudió a la gala de la FIFA, tal vez, porque ya sabía que le iban a dar el premio The Best al jugador que le ha robado la gloria.

Leo, se estrenó como ganador del premio The Best después de que los dos primeros premios bajo esta denominación los ganó Cristiano Ronaldo y Luka Modric; pero podríamos decir que han sido seis veces, al ganar el Balón de Oro en 2009, 2010, 2011, 2012 y 2014.

El argentino, no estaba considerado como el gran favorito para lograr el galardón en Milán, aunque su consecución, nunca injusto, fue recibido con un aplauso unánime por los asistentes a la gala en el teatro La Scala, premiando su excelente temporada con el Barça, con el que fue campeón de Liga y subcampeón de Copa, semifinalista de la Champions y máximo goleador, asistente de lujo y, desde luego, jugador monumental.

La máxima distinción de la FIFA, bajo el nombre de The Best a partir de 2016, que fue el FIFA World Player entre 1991 y 2009, el FIFA Balón de Oro de 2010 a 2015 junto a France Football y, simplemente el Balón de Oro que concedía la revista francesa desde 1956, concedió cinco veces el galardón a Messi y cuatro a Cristiano Ronaldo entre 2008 y 2017.

Yo no estoy tan seguro de que Di Stéfano o Maradona hayan sacado tanta ventaja sobre el resto de sus colegas cuando jugaban al futbol en su época, tal como lo hizo Pelé, y como lo esta haciendo ahora Messi.

Pero en Messi nada es normal, todo es extraordinario, inverosímil, utópico, inimaginable. Lanza un túnel que casi tira a su adversario, y enfila hacia su perfil favorito para acariciar el esférico y darle destino de red.

En España ganó su sexto Pichichi, en Europa conquistó su sexta Bota de Oro – tercera al hilo, al ser el máximo goleador -, y también encabezó a los romperredes de la Champions...

La UEFA, no le dio el premio a Mejor Jugador del año, pero sí lo hizo la FIFA, ahora hay que esperar si France Football le otorga el Balón de Oro, porque más allá de que Messi no necesite ese tipo de galardones, no hay nadie que los merezca tanto como él.

Es el “10”, el que todavía hace suspirar a los aficionados, compañeros, rivales y entrenadores después de todo este tiempo, después de todo lo que ha hecho, Messi aún puede quitarnos el aliento, dejarnos encandilados y hacer que un público de casi cien mil personas se ponga a sus pies.

Debido a la escala de los logros que ha obtenido desde entonces, es fácil olvidar que Messi, quien fue considerado demasiado pequeño, demasiado delgado, que deambuló por la banda derecha del Barcelona, lejos de los monstruos de en medio.

Pep Guardiola fue quien corrió el riesgo, al degradar a dos de los grandes delanteros de sus generaciones, Samuel Eto’o y Zlatan Ibrahimovic, para que Messi pudiera jugar por el centro. Fue una maniobra tan radical, tan poco ortodoxa, que se tuvo que acuñar un término —o al menos tomarlo prestado de Italia— para explicar el fenómeno. La primera reencarnación de Messi fue de “falso 9”.

Podría decirse que lo extraordinario es que, cada versión de Messi ha sido la mejor respecto a la anterior; cada una ha quedado registrada por un momento que confirma su maestría.

El argentino habla poco fuera del campo y cuentan que en el vestuario es habitual que ocupe uno de los rincones; sin embargo, cada vez es más frecuente que ejerza su papel de capitán de forma pública.

De esta manera, al inicio de la presente temporada tomó un micrófono a la altura de la mediacancha en el Camp Nou, donde suele iniciar algunas de sus genialidades, y anunció su deseo de volver a ganar la Champions League.

Un futbolista irreal, un fuera de serie, el mejor de nuestros tiempos y quizá de todos los tiempos y un futbolista que juega algo más que un simple deporte llamado futbol. Es Lionel Messi, los demás, intentan ponerse en su nivel, pero nunca lo estarán.

*Nota del editor: Foto en portada tomada de www.fcbarcelona.es*