Messi, genio de genios… opaca los otros temas

Más allá del gran fin de semana con la legión extranjera, al gozar con los goles de Javier Hernández, que lucha por salir de la crisis en que se encuentra en el West Ham; el de Raúl Jiménez, quien sigue siendo el jugador más importante de los Wolves, al clasificarlos a semifinales de la FA Cup; la reaparición con gol de Hirving Lozano para que el PSV siga de líder en Holanda; o ya en un nivel más abajo, los de Antonio Briseño en Portugal, Jonathan dos Santos y Carlos Vela en la MLS, o las asistencias para gol de Diego Lainez ante el Barcelona y el pase para gol de Jesús Tecatito Corona, que ya es habitual en cada juego del Porto, las actuaciones de los mexicanos llegan en gran momento para la Fecha FIFA y el debut de Gerardo Tata Martino con la Selección Mexicana ante Chile y Paraguay en Estados Unidos.

O ver que, la alarma se encendió en Guadalajara, tras el mal funcionamiento de las Chivas en los dos Clásicos que perdió ante un América, que no jugó nada bien, pero que hizo lo necesario para primero, eliminar al Rebaño de la Copa MX y segundo, alejarlo de la clasificación a la Liguilla. A pesar de esos fracasos y los reclamos de los aficionados, hay oídos sordos en sus dirigentes, encabezados por José Luis Higuera, quien sigue viendo al equipo más popular como negocio y después como la pasión deportiva mexicana más extensa que existe.

Ya sin Veracruz, porque firmó su descenso en esta jornada, la parte baja de la tabla de cocientes debe preocupar al Guadalajara, que ya se encuentra en los peldaños de abajo, al no haber un pastor que haga resucitar a su Rebaño, porque Jorge Vergara dejó a sus Chivas en manos de incapaces de nombres de Amaury Vergara y José Luis Higuera, que tienen al equipo sin futbol, sin gol y sin espíritu.

Pero en lo que me quiero extender es en las actuaciones de Lionel Messi.

En la historia del futbol se han alabado a nombres como los de: Alfredo Di Stéfano, un futbolista total; Puskas, un cañonero; Pelé, el más grande; Eusebio, una pantera indomable; Bobby Charlton, la oda al estratega; George Best, un talento desperdiciado; Franz Beckenbauer, la elegancia hecha futbolista; Johan Cruyff, recreó el mito de futbolista total; Platini era Napoleón en pantalones cortos; Maradona conquistó el mundo con una zurda atómica; Butragueño, el regate pausado; Van Basten, elegancia y potencia; Hugo Sánchez, técnica y acrobacia; Gullit, el hércules supremo de ébano; Matthäus, motor incansable; Futre era un relámpago en la banda; Stoichkov, asesino en serie; Ronaldo, una locomotora con gran habilidad; Bergkamp, elegancia, técnica y velocidad; Figo, regateador; Rivaldo, una zurda prodigiosa; Zidane, hacía del futbol un verso; Roberto Carlos, un misil tierra-aire hecho alegría; Raúl, tenaz del gol; Ronaldinho, la fantasía convertida en pelota; Xavi tenía precisión de cirujano; Iniesta, un gran escapista; Neymar, un sambódromo; Mbappé, un guepardo al espacio y Cristiano, un asesino mordaz del área, pero Messi, sólo es único.

Messi tiene lo mejor de todos los mitos, leyendas y campeones. Es el talento infinito. Nadie jugó tan bien tantas veces ni durante tanto tiempo. Messi es un artista único. Messi es el rey de reyes, el genio de genios.

La Pulga tuvo una gran semana con el Barcelona. Primero dándoles el boleto a los cuartos de final de la Champions, en donde enfrentarán al Manchester City, gracias a los dobletes de goles y asistencias ante el Lyon. Respondiendo a los tres goles de Cristiano Ronaldo, que sirvieron para la remontada de la Juventus y eliminar al Atlético de Madrid

Cuatro días después, Messi volvió a maravillar al mundo, con la clase de triplete que grabó ante el Betis, en el Estadio Benito Villamaría, que le reconoció la calidad de jugador que es.

Pero el “10” blaugrana lleva más de una década haciendo cosas increíbles sobre un campo de futbol, no deja de asombrarnos. Dos de sus goles, fueron de una belleza espectacular: el primero, un tiro libre que entró por el ángulo, y el tercero, le hizo una caricia al balón, que viajó gustoso en una parábola perfecta para pegar en el travesaño e irse al fondo de la portería... el público verdiblanco se puso incluso en pie para aplaudir y corear su nombre: “Messi, Messi, Messi”, así como dejó pasmados a los otros 21 futbolistas en el campo de juego.

Hay algunos que dicen, que Messi y Cristiano comen aparte del resto de los futbolistas, yo digo, que Messi y Cristiano no se sientan en la misma mesa. El gol que cerró su triplete es una declaración de amor al futbol: un niño besando con suavidad un balón y poniéndolo a dormir, junto con cualquier esperanza de los rivales. Acción tan hermosa que hizo que nos olvidemos del majestuoso tiro libre que había ejecutado en la primera mitad.

Ya lo dijo Fabio Capello, "Cristiano Ronaldo es un extraordinario futbolista, pero Messi es un genio. Han habido tres genios en el futbol. Pelé, Maradona y Messi. Cristiano es un jugador muy fuerte, ayuda a los equipos a ganarlo todo, pero Messi es mucho más".

Lo de Messi es una obra de arte detrás de otra. Messi es la prueba de que, Dios existe y de vez en cuando baja a La Tierra para jugar un ratito con los mortales.

*Foto: @FCBarcelona_es