¿Memo Ochoa es un portero sobrevalorado?

Pareciera que el regreso del ídolo americanista Guillermo Ochoa fue hace más de un año, sin embargo, fue hace dos meses, cuando el furor en el Nido y en sus aficionados se hizo notar. Ahora todo eso ya es del pasado, ya que los números desfavorecen al guardameta, quien en ocho encuentros ha recibido 15 anotaciones.

El promedio de goles que recibe América con Paco Memo es de 1.8, mientras que en los tres partidos en los que resguardó el marco Óscar Jiménez, las Águilas sólo permitieron uno en total.

En cuanto a resultados, con Jiménez los azulcremas ganaron sus tres partidos, mientras que con el portero de la selección mexicana la historia ha sido distinta: una victoria, cinco empates y dos derrotas

Lamentablemente, la portería de Memo en su regreso a México nunca ha quedado en cero y Cruz Azul le propinó otros cinco, para ser el club que más veces ha perforado al arquero americanista desde su regreso del Viejo Continente; Tigres, Pachuca, Atlas, Pumas, Querétaro, Bravos y Chivas son los otros equipos que le han dado la bienvenida a Memo Ochoa en su regreso.

Ochoa ha sufrido dos goleadas en el Apertura 2019 y acumula 21 derrotas con esta etiqueta en su carrera en la Liga MX. Además, desde su regreso al balompié mexicano, el guardameta mexicano no ha podido irse en cero.

Quince para Ochoa son demasiados. Casi rememora su época de fusilamiento con el Ajaccio. La baja de juego del América coincidió con el reestreno de Memo con las Águilas, pero la verdad es que al portero mundialista no le ha ido bien en su retorno a México. Y no es por la edad, puesto que un portero no se oxida, ni se atrofia con el paso de los años. El arquero, se hace más sabio, se curte más, mientras más se le flagela.

Guillermo Ochoa ha tenido dos Mundiales excepcionales. Brasil y Rusia agregaron fotos a su museo de inmortalidad. Con el Tri ha sido Mesías y Judas, como en las grandes actuaciones con sus reflejos de gato contra Brasil, Camerún, Croacia y Alemania en partidos mundialistas, o con el terrorífico 7-0 ante Chile, o las tundas ante los teutones en Confederaciones o Argentina en el amistoso.

Es evidente que Ochoa no puede haber olvidado los principios técnicos de la portería, ni el más poderoso motor: la disciplina en los entrenamientos, pero en El Nido, existe la versión de que la mudanza emocional de él y su entorno y altura de la Ciudad de México le han generado contrariedades. Un factor que ni remotamente le aquejó viviendo en ciudades de primer mundo en Europa.

Vemos a un Memo Ochoa distraído, comprometido, pero disperso. No puede ser una excusa, pero sí una explicación; no puede ser una justificación, pero sí una realidad.

Ochoa sabe que no puede volver a Europa y América dudará antes de poner en entredicho a su arquero de cuna más emblemático de la historia.

El camino de Paco Memo con las Águilas comenzó en 2002, pero fue hasta el Clausura 2004 cuando se consolidó bajo los tres postes y, desde ese entonces, varias veces por torneo, Ochoa sufrió los estragos de recibir tres o más goles en un juego y firmar la derrota para las Águilas.

Su primera goleada fue ante el Atlas en el Clausura 2004, que le metió tres en el Estadio Jalisco. Después, en el Apertura 2004 no la pasó bien y fueron tres cotejos en los que vivió una situación similar, siendo un 4-1 ante Necaxa y un 0-3 ante Pumas las derrotas más dolorosas.

De 2005 a 2006 también tuvo goleadas de impacto, siendo un 1-4 en liguilla ante Tigres del Apertura 2005 uno de los más dolorosos, pues les costó el boleto a la semifinal del certamen.

Para el Clausura 2008, Ochoa volvió a tener tres partidos en los que recibió más de tres goles, misma situación que en el Apertura 2004. Veracruz fue quien más lo vapuleó con un 4-0 en el Estadio Luis Pirata Fuente.

En su último certamen en México, en el Clausura 2011, Memo tuvo dos goleadas más. Una con Chivas en fase regular por 3-0, mientras que perdió en liguilla 3-2 ante Morelia en la vuelta de los cuartos de final.

La goleada ante la Máquina fue uno de los principales causantes de que los números de Ochoa sean tan altos (1.8 goles recibidos por juego). Incluso, comparado con sus días en Europa, este es el tercer peor promedio que tiene el guardameta en su carrera.

Desde que comenzó su andar europeo con el Ajaccio en 2011, Ochoa ha tenido estadísticas adversas en cuanto a la cantidad de goles recibidos en el Viejo Continente en tres ligas, la Ligue 1 (Ajaccio), La Liga en España (Málaga, Granada) y la Jupiler League de Bélgica (Standard de Lieja). La peor temporada fue en 2016-17 cuando recibió 82 goles como portero del Granada en 38 partidos para tener un promedio de 2.1 por encuentro. La segunda peor fue en la 2013-14 con 71 goles permitidos en 37 partidos con el Ajaccio y terminó con promedio de 1.9 tantos por duelo. Curiosamente, antes de volver a la Liga MX, el arquero había tenido con el Standard su mejor temporada en cuanto a promedio de goles recibidos con 35 tantos en 30 partidos, es decir 1.1 goles por cotejo.

Guillermo Ochoa y América tienen por delante a las mejores ofensivas con 26 tantos hasta ahora, primero a la del Necaxa en la Jornada 14 y la de Santos en la Jornada 17, que podrían poner a prueba al arquero para mejorar su promedio y evitar una bienvenida amarga en la vuelta a la Liga MX.

*Nota del editor: Foto en portada tomada de @ClubAmerica*