Memo Ochoa se reencontrará con Gignac

Un 15 de febrero del 2003, Guillermo Ochoa debutó en la Liga mexicana ante Monterrey en la jornada cinco del Clausura, y hoy, si Miguel Herrera decide alinearlo, se podría dar el re-debut de Paco Memo con las Águilas, también ante un equipo regio: los Tigres de la UANL.

América tendrá que enfrentar dos veces esta semana al campeón mexicano. Primero en la semifinal de la Leagues Cup que disputarán en Houston y segundo el próximo sábado por la Liga MX.

De inmediato, Ochoa se encontrará con otro entorno en el futbol mexicano en su regreso al América. Son 16 torneos los que han transcurrido desde que partió a Europa, tiempo en el que Tigres ha dominado el balompié nacional de la mano de André-Pierre Gignac, un viejo conocido del portero americanista.

La rivalidad entre Águilas y Tigres ha crecido gracias a la intensidad de sus encuentros en torneo regular, eliminatorias y finales ligueras y de Concacaf durante la última década.

Si Memo alinea esta noche en Houston en la antesala de la final de la Leagues Cup, o el sábado en el Volcán, se reencontrará seis años después con un verdugo que tuvo en Francia

André-Pierre Gignac, se enfrentó en cinco ocasiones al arquero azulcrema en la Liga 1 de Francia, cuando defendía los colores del Marsella y Paco Memo los del Ajaccio, dejando un registro negativo para el guardameta, además del recuerdo amargo de un golazo que el marcó el 22 de noviembre del 2013 en Córcega.

El máximo goleador de los Tigres, entonces enfundado con la camiseta celeste y el número nueve, bajó una pelota con el pecho totalmente de espaldas a la portería de Ochoa, y con una media vuelta impecable, mandó a guardar el esférico tras un disparo que hizo una parábola, imposible para el mexicano.

De las cinco ocasiones que chocaron en el torneo francés, Gignac y su equipo ganaron tres, empataron uno y perdieron uno. En esos duelos Memo recibió ocho goles y el Ajaccio solo pudo meter tres.

El Nido no está para titubeos. Ni para experimentos. Ni para dudas. Ni para jugar a la rayuela o a los volados con su destino. América debe conjugar el mañana como ayer.

Guillermo Ochoa tiene una jerarquía por encima de todos sus compañeros. Mundialista. De hecho, dos veces figura mundialista. Una personalidad reluciente en la adversidad.

Uno de sus ídolos ha regresado. Algún día estará a la altura de Cuauhtémoc Blanco, Enrique Borja y Carlos Reinoso.

En los ochos años que estuvo el canterano del América en Europa, predominó el dominio de Tigres en el futbol mexicano de la mano de Gignac. Los de Nuevo León consiguieron cinco campeonatos en este tiempo para llegar a siete estrellas que tiene actualmente; mientras que el francés, quien arribó en el 2015, suma dos títulos de goleo.

Memo Ochoa vuelve a los 34 años, como la figura de los azulcremas y con el objetivo de llegar a su quinta Copa del Mundo.

*Nota del editor: Foto: especial Internet*