¡A lo Atlas!

Aunque muchos señalan que Atlas fue ayudado, empezando, por quitar el descenso y luego por decisiones en el torneo y hasta en la final como en el gol de Aldo Rocha, ensuciado por la polémica, tras un fuera de lugar previo al gol que empató el global y así poder acabar con 70 años de maldición, pero lo que sí está claro es que Atlas mostró determinación para ser campeón, no así el León, que su futbol se quedó en Guanajuato.

Indudable, inexplicable, reprochable, pero, con una injusticia arbitral se le hacía justicia deportiva al que era el mejor equipo en la cancha: el Atlas.

El 12 de diciembre, la fecha, que todo guadalupano celebra en México y en el que todos los equipos de la Liga MX se encomiendan para el éxito deportivo. También será recordado este día de la Virgen de Guadalupe del 2021, el día que Vicente Fernández dejó esta tierra para no ver el título del acérrimo rival regional de sus Chivas, al igual que otra #ChivaHermana, que mejor se despidió de este mundo, tres días antes de la coronación rojinegra, que por primera vez en la historia, el campeón del futbol mexicano fue un equipo que no pudo imponerse en ninguna serie de Liguilla.

Los Zorros llegaron a la gran final empatando 1-1 en los marcadores globales de cuartos de final y semifinales contra Rayados y Pumas, pero avanzaron por su mejor posición en la tabla general, mientras que en la Gran Final definieron desde los 11 pasos tras empatar el global 3-3 con León.

 No cabe duda que Atlas recordará el 2021 eternamente, al romper dos rachas negativas, primero el llegar a una final después de 22 años y el de ser campeón luego de siete décadas de no levantar el título nacional.

La regularidad que tuvo el equipo tapatío durante el Apertura 2021 tiene gran mérito en el título; la forma en que fueron construyendo este plantel y que emularon al Cruz Azul en el primer semestre de este año, al romper sus sequías ganadoras.

Los jugadores, poco a poco fueron creyéndosela durante el torneo, que podían hacer cosas grandes. Empezando por el portero Camilo Vargas, quien tuvo errores en la etapa final, pero terminó siendo clave en la tanda de penales contra el León al parar los disparos de Luis Montes y de Fernando Navarro; Julio Furch, el goleador del equipo, que además tuvo la sangre fría para anotar el penal decisivo; Julián Quiñones no entró en planes en Tigres, pero en Atlas fue el mejor socio para Furch; Aldo Rocha aportó solidez en medio campo, su nivel es de selección aunque no lo convoquen. Todo el plantel puso su granito de arena para consolidar el campeonato.

Todos comandados por Diego Cocca, artífice en el acabar con dos maldiciones atlistas. Algo característico en su carrera, el de terminar con largas rachas negativas, así lo hizo con el club, Defensa y Justicia, con Racing de Avellaneda y ahora con Atlas, la raya más grande del tigre, tras romper 70 años de sequía y 22 años sin finales, simplemente el mayor reto de su vida.

Setenta años de sufrimiento, frustración, tristeza y mucha impotencia, pero ahora todo es alegría para tu Fiel, la 51, que nunca te ha abandonado, a pesar de las peores historias de sufrimiento.

Drama, no había otra manera en que terminara el título de Atlas, más que ¡a lo atlas! con su acostumbrado afán de sufrir, llevando la definición hasta lo último, hasta los penaltis, y gracias a un cabezazo defectuoso de Edgar Zaldívar a medio metro de la línea de gol.

Una épica intensa por más de tres horas. Hasta que ahí, desde el manchón siniestro de los once pasos, en esa mancha donde cohabitan el fracaso y el éxito, ahí, en el pesebre bendito de las hazañas, ahí, Atlas ha vuelto a ser campeón.

*Nota del editor: foto en portada: @AtlasFC*