La eliminación fue lo mejor que le pasó a Chivas…

Más allá de que la Fase Regular de la Liga MX no tiene espectáculo y tiene juegos  lentos y aburridos, además de tener un Repechaje que fomenta la mediocridad del futbol mexicano y que evidencia a cuatro de los más insignificantes, que no pudieron avanzar a los cuartos de final, lugar que ni alcanzó el paupérrimo equipo de las Chivas.

Los malos momentos de todos los jugadores, así como de las decisiones que toman los directivos rojiblancos, han hecho que el equipo deambule en cada torneo.

En nuestro futbol, siempre hay victorias que sólo sirven para maquillar una temporada y eso es lo que hubiera pasado si el Rebaño le hubiera ganado en este caso en la tanda de penaltis al Puebla, para lograr su boleto a la Liguilla.

Es cierto que ganar será siempre mejor que perder, pero esta vez, la eliminación de Chivas fue lo mejor que le pudo haber pasado.

Hay mucho qué hacer en el receso para preparar el siguiente torneo, en donde no incluiría a Marcelo Míchel Leaño, porque si como motivador no funcionó, como estratega, menos.

Actualmente, el joven entrenador mexicano cuenta con la peor efectividad con un 30% al mando de Chivas, debido a que solo suma seis de los 21 puntos que disputó, con una victoria, tres empates y 3 derrotas, más la derrota en el Repechaje. Con esto, se convierte en el peor técnico en la nueva gestión del Guadalajara.

También hay que darle una mayor responsabilidad a Ricardo Peláez, quien llegó para darle una transformación a un equipo mediocre, pero que sigue en las mismas.

Desde el inicio de la gestión de Peláez como director deportivo de Chivas, se enfatizó en que el equipo tendría que regresar a la fase final del campeonato. En cuatro torneos disputados como director deportivo, solo en una sola ocasión ha ingresado a la Liguilla.

Otros culpables, también son los cuerpos técnicos, los jugadores y el dueño Amaury Vergara.

Con 19 puntos obtenidos en la temporada regular, el Guadalajara registró su peor semestre desde que el hijo de Jorge Vergara tomó las riendas del club rojiblanco.

Hay mucho por hacer, sobre todo con los jugadores, que deben ser autocríticos y calificar su desempeño en el club tapatío como algo vergonzoso y que los jugadores que lleguen deben saber que tienen la obligación de dar lo mejor de sí, más allá de si son los mejores mexicanos.

Insisto, la eliminación de Chivas servirá para quitarse la venda de los ojos y dejar de creer que están para cosas grandes y que tienen la calidad para convertir en campeón al Guadalajara.

Humildad sobre todo. Partiendo de ahí, entonces, tendrán margen de mejoría en todos los aspectos: lo económico, la asistencia de su afición a su estadio, la conformación de un mejor plantel, con mejores jugadores de mayor capacidad, ganas y talento.

*Nota del editor: foto en portada: @Chivas*