La Bundesliga, nos hizo felices; la Liga MX, hará llorar a más de uno

Sin duda el fin de semana que acaba de pasar ha resultado, además de esperanzador, maravilloso, pues ha regresado la actividad del balompié, gracias a que se abrió el telón en la Bundesliga.

La ansiedad por ver encuentros de futbol, o de cualquier deporte, se calmó, pues el deseo reprimido de ver, por más de dos meses, de lo que quizá más me gusta, que son los deportes en vivo, se hizo nuevamente realidad.

En el partido donde se anotó el primer gol después de 66 días de estar en plena pandemia, los jugadores no tuvieron que tomarse de las manos para formar una cadena humana, ni hubo reclamos por un estadio vacío y no festejar con su gente. Al final del partido, en el que vapulearon 4-0 al odiado rival Schalke 04, los jugadores del Borussia Dortmund fueron al aplastante vacío del Muro Amarillo, ubicado en la cabecera, para agradecerle a la costumbre, porque uno puede ser todo, menos dejar de ser lo que fue.

Por ejemplo, el recogebalones, que suele ser un espectador de primera fila con aspiraciones de futbolista, fue sustituido por una pelota que platicaba sola con el pasto, a un costado de la cancha. Así nada más, entendimos lo reemplazables que somos.

Volvió el futbol, en su nueva versión de tapabocas, y nos dimos cuenta que fuimos lujos. O que llevábamos una vida de lujo, sin darnos cuenta.

Ha sido un deleite observar al jovencito noruego de 19 años y 1.93 metros de altura, perteneciente al Borussia Dortmund, Erling Braut Haaland, quien concretó un gol y una asistencia en el 4-0 sobre el Schalke 04. Gol que le dio la oportunidad de sumar 38 goles a un solo toque, de los 41 que lleva en la temporada, para empatar  al mítico Hugo Sánchez, 30 años después de que el mexicano lograra su 5º Pichichi y su Bota de Oro en la temporada 89-90.

El caso de Haaland es único en el mundo, con 41 goles en 34 partidos; el noruego inició la temporada con el Salzburgo, con el que marcó 16 goles en la liga, ocho en Champions y cuatro en la Copa de Austria; con el Dortmund, a donde llegó en enero, ha marcado 10 en la Bundesliga en nueve partidos; hizo dos goles en la Champions y uno en la Pokal, con lo que acumula 41 anotaciones en la temporada 2019-2020, de los cuales 38 han sido a un solo toque.

De los 10 goles en la Bundesliga, ocho han sido a un toque (seis con la izquierda -su pierna buena-, y dos con la derecha). Mantiene un 76,4% de efectividad cada vez que remata a portería y un 46,4% cada vez que remata a secas. El noruego es tercero en la Bota de Oro con 44 puntos (16 goles con Salzburgo y 10 con Dortmund), números que lo ponen en los ojos de los grandes clubes europeos. Ya se dice que, a pesar de la inminente crisis económica mundial, en el mercado veraniego se irá al Real Madrid por una cantidad que ronda los ochenta millones de euros.

El noruego forjó el primer gol en la Jornada 26 en Alemania, e hizo que, el gol tuviera ecos de nostalgia, de coraje, de esperanza.

Es evidente que el futbol mexicano se frota las manos para volver, pero también hay que entender que la situación sigue siendo compleja, a tal grado que la opción de cancelar el Clausura 2020 será la primera opción, sin tener a un campeón.

Esa esperanza que empapó a todos los aficionados por el regreso a la actividad del futbol alemán, para el balompié mexicano se ve todavía lejana. América, Cruz Azul y Pumas, equipos que pertenecen a la Ciudad de México son los que más tardarán en regresar a la “nueva normalidad”, al igual que Toluca, Pachuca y Tijuana, al estar en Estados en color rojo como lo son el Estado de México, Hidalgo y Baja California, de acuerdo al mapa del semáforo de alerta presentado por el Gobierno Federal; dicho mapa también destaca que Chivas y Atlas, no tendrían problemas, luego de que Jalisco está en color verde, misma situación con Nuevo León, donde radica Tigres y Monterrey.

La mitad de los 18 equipos que participan en la Liga MX, pertenecen a estados que están en verde, de acuerdo al semáforo de alerta: Chivas, Atlas, Tigres, Monterrey, León, Santos, Juárez, Querétaro y Atlético de San Luis.

En amarillo solo está Necaxa, mientras que Morelia y Puebla se ubican en estados en color anaranjado.

Pese a que se analizaron distintos escenarios entre ellos el regresar en julio, con la premisa de terminar sí o sí el torneo, la situación que atraviesa el país debido a la pandemia de coronavirus, ha hecho imposible fijar una fecha para un posible regreso, por lo que se ha tomado la decisión de dar por terminada la campaña, aunque solo falta lo más importante, el anuncio oficial.

Fuentes cercanas a la Liga MX, me señalaron que los dueños, aún no han podido llegar a un acuerdo. Hasta ayer, había ocho equipos que desean que el Clausura 2020 se dé por terminado: Pachuca, León, Santos (el Gobernador de Coahuila informó que suspenderán los eventos masivos durante este año por pandemia, por lo que los laguneros tendrían que tomar la decisión de jugar a puerta cerrada o cambiar de sede en caso de que el certamen nacional se reanude), Atlas, Xolos, Querétaro, Chivas y Pumas. Dos son de la familia Martínez, dos de Orlegui Sports y dos de Grupo Caliente; mientras que el Rebaño le pertenece a Amaury Vergara y Pumas es representado por Leopoldo Silva, presidente del patronato. Los otros 10 clubes de la Liga MX aún no han tomado una postura.

Todo esto, luego que ayer se llevó a cabo una junta en la que participaron Enrique Bonilla, titular de la Liga MX; el departamento comercial del organismo, patrocinadores, TV Azteca, Televisa, Grupo Pachuca y Orlegi, y se llegó a la conclusión de que no hay condiciones para seguir esperando que puedan jugarse las siete jornadas que le restaban al torneo, así como la Liguilla.

Las televisoras, empresas que transmiten a 17 de los 18 clubes del Máximo Circuito del futbol mexicano, están dispuestas a terminar de pagar a los equipos los derechos de transmisión del presente torneo aunque ya no se juegue completo, y así, renegociar los contratos de los futuros certámenes. Así, todas las partes saldrían ganado.

Sí es cierto que no existe algo más vacío que un estadio vacío o nada más raquítico que los huesos de las tribunas, pero lo más importante es que volvimos a ver futbol, con la Bundesliga, y así lo harán en España, Inglaterra, Italia, la MLS y otras ligas del mundo, igual cómo lo hizo Alemania, aunque en México no tengamos esa opción de ver a nuestro balompié en acción, sin embargo, el fin de semana no hizo falta ser alemán o comer salchichas con mostaza, mezcladas con cerveza, para que el balompié nos perteneciera. Aunque se hayan gritado goles de equipos que no son los nuestros, no fuimos traidores. Solo fuimos felices.

*Nota del editor: foto en portada: bvb.de*