A Hirving Lozano le vuelve a salir lo Chucky

Provocar y encarar rivales no es lo único que Hirving Lozano hace en la cancha, pues también algunos de sus estrategas han sufrido con su forma de ser y lo vimos en el duelo de este fin de semana cuando protagonizó un episodio polémico con el Napoli, cuando decidió irse molesto directo al vestidor, luego de que fue sustituido tras haber ingresado de cambio media hora antes, a pesar que el capitán Lorenzo Insigne, le recriminó diciéndole “quédate aquí". El mexicano no sólo le respondió muy molesto, sino que se fue a las regaderas.

Aunque es una reacción natural en un deportista competitivo como el delantero mexicano, y dicho por el propio entrenador napolitano Luciano Spalletti, es un acto que le puede costar al Chucky, que una vez más saco al muñeco diabólico que tiene dentro.

Hay una anécdota, la cual dicta que encerraron a Hirving Lozano en una habitación para que se viera a él mismo. Encendieron la TV e inició un video en el que se veía a un jugador que reclamaba, provocaba al rival y encaraba a los rivales.

La reacción del mexicano fue “Ya entendí, profe”, dijo al salir de la habitación donde le enseñaron el video, por ordenes de Jan Westerhoff, que en ese entonces era el entrenador del Chucky Lozano en Pachuca, antes de dar su salto a Primera División, pero que siempre será recordado aparte por su calidad futbolística, por su explosividad dentro y fuera de la cancha, afuera ha tenido arranques de ansiedad, de coraje, cuando no le salen las cosas; se molesta y hace faltas tontas, da patadas fuertes al defensa que lo marca, cosas de esas o los avienta y los encara.

Pero hay que entender que aunque no debe de demostrarlo, el Chucky es así, explosivo, incontrolable tanto para los defensas como para sus técnicos.

Los roces entre Lozano e Insigne no son nuevos. La temporada anterior también protagonizaron algunos choques, que en su momento supo resolver Gennaro Gattuso, con quien también tuvo choques.

El propio Gattuso, quien tiene un temperamento más explosivo que el delantero mexicano, lo llegó a correr de un entrenamiento, porque no estaba corriendo.

Los entrenadores que encontraron la forma de domar al muñeco diabólico fueron Enrique Meza, Diego Alonso y Philippe Cocu, en el PSV de Holanda, los tres presentes en las mejores etapas del mexicano como futbolista profesional. Tuvo problemas con los más férreos, como lo son Van Bommel, su último entrenador en los Países Bajos, y Gatusso, que estuvo al mando del Napoli tras la salida de Carlo Ancelotti

En dos años Lozano fue del pináculo, que significó anotarle a Alemania en la Copa del Mundo 2018, a la neblina, en la que cayó después de que el técnico que lo pidió, Ancelotti, salió del Napoli y llegó Gatusso, el entrenador que más ha sido crítico con él en la última época.

En lo que va de la temporada, el Chucky Lozano ha participado en ocho encuentros con el Napoli. Seis han sido de la Serie A y dos de la Europa League. En ese lapso ha podido anotar dos goles y ha dado dos asistencias, números que explican el comportamiento del atacante por querer estar en la cancha.

En total ha jugado 87 encuentros, anotando 22 goles y dando 9 asistencias. En la campaña 2020-2021, se ubicó como el segundo máximo anotador del Napoli, siendo uno de los hombres de peso en la ofensiva napolitana.

Este carácter, es el carácter que le ayuda a ser el goleador, a ser un delantero buscado por los clubes europeos, ese carácter le ayuda a no tener miedo a nada.

En muchas ocasiones durante los encuentros, tanto del Nápoles como de la Selección Mexicana, lo patean en repetidas ocasiones, al grado de ser uno de los futbolistas que más faltas recibe, y no le da miedo, él sigue buscando la portería, es muy directo, es un matador y ese es su carácter, que lo mantiene con los reflectores sobre de él.

Desde que Hirving el Chucky Lozano llegó a Europa con 22 años para sumarse al PSV Eindhoven en la temporada 2017-18, dejó en claro que iba a salir adelante a toda costa, poniendo siempre su desenfrenada personalidad por delante. Esa característica muy peculiar, la cual también se ve reflejada en el Tri, ha hecho que destaque con luz propia para convencer a más de un entrenador. Sin embargo, tal como sucedió el último fin de semana en el triunfo del Napoli sobre el Torino en la Serie A, su carácter conflictivo puede hacerle pasar por más de un problema.

La cara de niño nadie se la quita a Hirving Lozano. Rápido por las bandas, voraz para desequilibrar. No cambió su carácter, pero sí el significado de sus cualidades, pero a la vez es muy ágil para meterse en líos. Así es el Chucky Lozano, a quien su futbol lo llevó a Europa y su carácter lo hará triunfar en los mejores niveles del juego.

*Nota del editor: foto en portada: @sscnapoli_br*