El gran error del América se llama… Renato Ibarra

La disculpa no creíble que hizo pública Renato Ibarra estuvo coordinada por los directivos de Televisa y no por la alta plana del América.

En un principio se veía que la salida del ecuatoriano era inminente, después de ser arrestado por ser acusado de violencia y de intento de feminicidio por su esposa, que se encuentra embarazada, pero después retiró la acusación, sin embargo, ahora parece que será registrado para el siguiente torneo por el club de Coapa, que a mi parecer no puede tentarse el corazón, y debe tomar medidas drásticas por imagen de la entidad azulcrema.

En un principio, América reaccionó con una decisión sabia y acertada: separar a Renato momentáneamente del club, aunque no fue al 100 por ciento porque el ecuatoriano tiene contrato por los próximos dos años y después de salir del reclusorio siguió entrenando por videollamada con el plantel, y tras la luz verde para poder entrenar, el ecuatoriano se presentó hace dos semanas en las instalaciones de Coapa, entrando por la puerta en donde no estaban los medios para evitar cualquier tipo de declaración.

Muchas veces en la vida, el abrir la puerta a segundas oportunidades, es abrir la puerta también a segundas decepciones, y siendo sinceros, la disculpa de Renato no fue sincera, se escuchó falsa, por eso decimos, que los altos mandos de Televisa lo mandaron a decirla.

La afición se ha convertido en su infierno y su purgatorio.  Algunos piden su salida, otros no, porque saben que América lo necesita. Este error es imperdonable y el club está esperando ofertas, para recuperar lo mucho que invirtió en el sudamericano, mientras que el representante de Ibarra está tocando puertas, sin embargo, la imagen que se ganó en México tras haber sido acusado de agredir a su mujer en marzo de este año, le ha cerrado las puertas para seguir jugando en la Liga MX

El mercado europeo, un destino soñado para jugadores sudamericanos que llegan al futbol mexicano, está prácticamente cerrado a alguna transacción millonaria, y con los antecedentes violentos, probablemente sea aún más difícil, como para pensar también en la MLS, debido a que la liga estadunidense es más estricta en sus protocolos al contratar jugadores con antecedentes graves, como el de violencia de género.

Renato Ibarra no solo debe irse del América, sino del futbol mexicano. Es buen jugador, pero cometió un error imperdonable.

El América se lava las manos: que lo absuelva o lo condene su propia prole. La voz del pueblo ha dejado de ser la voz de Dios, pero, en este caso, la voz del pueblo, de su pueblo, ha pasado a ser –comodínamente– la voz de Emilio Azcárraga Jean.

Ya bastante lamentable es que la justicia mexicana terminara siendo cómplice ante tantos elementos condenatorios. Aún más lamentable es el hecho de que Cléber Chalá, el padre de Lucely, esposa del jugador, pactara con los abogados de Renato.

Recordemos qué, Renato Ibarra no fue absuelto, no fue declarado inocente, sino que los cargos fueron retirados. La agresión existe..., por lo que tiene que ir a firmar cada semana al reclusorio oriente debido a que sigue en proceso por violencia familiar, no puede salir del país y América, al mantenerlo en sus filas, se está jugando lo más importante que tiene el equipo luego de más de 100 años: su reputación.

El futbolista ecuatoriano alcanzó su máxima cotización como futbolista en las filas de América, al llegar a los 4.4 millones de dólares en su valoración entre agosto del 2019 y enero del 2020.

Cuando el ecuatoriano llegó a la Liga MX, procedente del Vitesse de Holanda, apenas se cotizaba en 1.9 millones de dólares, lo que significa que con las Águilas duplicó su valor, y se convirtió en pieza importante para el equipo de Miguel Herrera.

En sus 119 apariciones en Liga MX con América, el oriundo de Ambuqui, Ecuador, marcó 12 goles y 34 pases de gol. Con capacidad para manejar ambas bandas, el atacante sudamericano destacaba por su velocidad y desequilibrio en las posiciones en las que actualmente se desempeñan Leo Suárez, Andrés Ibargüen y en ocasiones Sebastián Córdova.

Pero luego del problema familiar de Renato Ibarra y que lo llevó a enfrentar un proceso judicial, sumado a la pausa por el Coronavirus que afectó las cotizaciones en el futbol, actualmente el valor de la carta de Ibarra oscila en 3.2 millones de dólares, 1.2 millones de dólares menos que en enero de este mismo año.

El problema, culpando los tiempos que vivimos afectados por la pandemia de coronavirus, son los 8 millones de dólares que le costaría al América rescindir el contrato de Ibarra. Bajo cualquier circunstancia y mucho más en las actuales, nadie quiere perder esa cantidad de dinero, así que la forma más inteligente de no perder la inversión es ver quién lo compra.

Nos enteramos que el video de disculpas de Renato, viene como parte de una campaña de limpieza por parte de la directiva, en busca de la manera para que el ecuatoriano vuelva a tener, sí la posibilidad de jugar, pero más que nada de que cuando lo haga, esto no le genere al equipo una mala imagen con el público femenino y con aquellos grupos que se mantiene en la lucha por los derechos y justicia para las mujeres violentadas.

Se ha sabido también, que en Televisa esperan que con este vídeo se abone a llegar a ese punto en el que Ibarra podrá volver a las canchas sin ser señalado, pero la estrategia o decisión tomada no ha caído bien entre un importante número de mujeres y de hombres en la empresa, desde deportes hasta el área de noticias, en las que  no terminan de entender por qué le vuelven a dar "bola" a este personaje después de lo ocurrido, ya que piensan que aunque libró permanecer en la cárcel al llegar a un arreglo, no debe tener el impulso desde adentro de la empresa.

El americanismo debe de entender una cosa: nadie está por encima de la institución y América es un club que no debe depender de un solo jugador.

*Nota del editor: foto en portada: especial Internet*