Ganar, golear y gustar, metas del Tri

La Selección Mexicana y Gerardo Martino recuperaron la confianza, además del liderato, en el partido contra Honduras, que se jugó en el Estadio Azteca, aunque el Tricolor aprendió algunas lecciones en la quinta jornada de la eliminatoria.

El Tata modificó su esquema ante los hondureños, con tres justo detrás del “9”, uno de ellos, Sebastián Córdova atrás de Raúl Jiménez, y dos contenciones.

Héctor Herrera, a pesar de tener actividad casi nula con el Atlético de Madrid, se comprometió y pidió la pelota permanentemente.

En lo colectivo sigue buscando llegar a su nivel óptimo. Y aunque se goleó a un rival de vergüenza, este sistema táctico de 1-4-2-3-1 mostró a un mejor Tri, que tendrá que repetir y aún mejorar más en las próximas salidas del Estadio Azteca, si es que se piensa en el quinto partido.

Ante El Salvador en los siguientes días y en la próxima Fecha FIFA, en su visita a Canadá y Estados Unidos.

Comprobamos con Canadá que ya no es cualquier cosa, sí el Azteca no los impresionó, en casa irán, con su estandarte Alphonso Davies, por el triunfo que se les escapó en México, aunque haya sufrido en Jamaica.

Canadá superó claramente a México en el balance del juego y estuvo a nada de firmar un “Aztecazo”, sin que desde la banca tricolor llegara algún tipo de mensaje para cambiar lo que estaba sucediendo.

Chucky Lozano fue el protagonista de encender la mecha apagada ante Honduras, junto con el esfuerzo de Raúl, a quien le ha costado encontrar el ritmo a nivel Selección, en donde se le esperaba con ansia su regreso. Su trabajo en el ataque se nota en el Tri, aunque no ha podido anotar gol.

El tridente Jesús Corona, Hirving Lozano y Raúl Jiménez, es el correcto y no debe de cambiar, de aquí hasta pasando el Mundial qatarí.

México envió un válido mensaje de que podrá visar su pasaporte con destino a Qatar 2022, pero, hasta hoy, aún no manifiesta jerarquía, ni peso futbolístico para ser, de nuevo, algo más que un animador de fase de grupos y posiblemente de segunda ronda.

El Tri llegará a territorio salvadoreño con ventaja, bajo el disfrute de Gerardo Martino. Velocidad, movilidad, claridad y, claro, contundencia.

El equipo del Tata Martino puso fin a las dudas, pero nos sigue debiendo un Tri excelso, porque vemos como el resto de selecciones del Octagonal han mejorado, menos México, que sigue estancado y jugando como en anteriores eliminatorias.

Marcha invicta en condición de local. El Tri, con el Tata en el banquillo, ha encarado 26 compromisos como equipo local, de los cuales ha ganado 22, dos de ellos en la tanda de penales, además de cuatro empates, aunque debería estar perfecto en casa, pero no es así. Ahora como visitante deberá recuperar los puntos perdidos en el Azteca.

No hay de otra para el Tri en el resto del Octagonal: ganar, golear y gustar. No hay otra alternativa para el equipo que dirige Martino, que para respirar con tranquilidad, debe ser perfecto, aunque se encuentre cada vez más cerca de Qatar 2022 y podría lograrlo si suma de tres puntos en el juego del miércoles en El Salvador y en la siguiente Fecha FIFA.

Sacando los promedios de procesos eliminatorios recientes, con el 45 % de los puntos en juego se consigue el medio boleto vía Repechaje.

Además, con el 50 % amarra la tercera posición; con el 62 por ciento consigue el segundo lugar y arriba del 70 pasa como primero del Octagonal.

La idea es conseguir el boleto. El objetivo también es quedar primeros en la clasificación general para mostrarse como equipo dominante en la Concacaf, para después enfocarse en el quinto partido.

*Nota del editor: foto tomada de @Cordovar97*