El funeral madridista

En un intenso fin de semana donde hubo de todo, como: el Clásico joven, aburrido entre Cruz Azul y América, que terminó sin goles, o un Gran Premio de México 2018, que dejó satisfechos a los aficionados que vieron la coronación de Max Verstappen y otro título mundial de Lewis Hamilton, o que nos enteramos de la destitución de Ricardo La Volpe en el futbol egipcio por los malos resultados y de la muerte del propietario del Leicester, tras un accidente en helicóptero, y fuera de lo deportivo, la cancelación del nuevo aeropuerto en Texcoco, que según el presidente electo Andrés Manuel López Obrador lo decidió el pueblo, aunque el que dio el dedazo para que se hicieran dos pistas en Santa Lucia fue el propio Peje; así que mejor analizaremos lo que dejó el Clásico español entre el Barcelona y el Real Madrid, que por primera vez en 11 años, se jugó sin Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, y que acabó por hacer más grande la crisis merengue.

El Barça dio un puñetazo en la mesa en la Liga firmando un 5-1, nueve años después del 5-0 sobre el Real Madrid de Mourinho. Esta vez ha sido al Madrid de Julen Lopetegui, quien sentenció su muerte al ubicar a los blancos en noveno lugar, a siete puntos del campeón.

Lopetegui se marcha con seis triunfos, dos empates y seis derrotas en 14 juegos con el Real Madrid, que son los peores números de un entrenador en las dos etapas en la presidencia de Florentino Pérez y como el segundo que menos tiempo ocupó el cargo tras José Antonio Camacho, además queda para la historia la racha de 8 horas y un minuto sin marcar.

Después de 18 años, el conjunto madridista está por debajo de la octava plaza, algo que no ocurría a estas alturas desde la temporada 2001-2002, cuando, tras la décima jornada, era décimo con tres triunfos, cuatro empates y tres derrotas.

La directiva merengue le recrimina y le responsabiliza a Lopetegui, que con ocho jugadores nominados al Balón de Oro, cómo es posible esa clase de números, pero la verdad es que los últimos cuatro títulos de la Champions League del Real Madrid, no los han ganado por méritos propios, porque hayan jugado excepcional o arrasado al rival, sino por lo que dejaron de hacer en dos ocasiones el Atlético de Madrid, la Juventus y el Liverpool, quienes cometieron errores que fueron aprovechados por el cuadro blanco.

En el Clásico español de este domingo, la presencia por primera vez del VAR por fin entró en la Liga, y así la incalculable cantidad de títulos, domésticos e internacionales, de los que el Madrid ha ido haciendo acopio de regalo a lo largo de las décadas, se acabará. El VAR entró con fuerza e hizo justicia en un penalti indudable de Raphael Varane sobre Luis Suárez que, pese a ser evidente, el árbitro no se había atrevido a señalar. Fue el segundo gol de un Clásico que acabó en clímax absoluto del Camp Nou, entregado a un equipo sin Lionel Messi que liquidó a Lopetegui y su Madrid, a quien se le vio deambulando sobre la línea lateral y a Florentino Pérez con teléfono en mano, buscando recambio al técnico y refuerzos porque a este Madrid se le acabó el tiempo, al sumar en los últimos partidos: cinco derrotas, un empate y una victoria con silbidos ante el Viktoria Plzen, mientras Cristiano Ronaldo hace más grande su leyenda, ahora en el Calcio, con el imparable Juventus, y que a la distancia ve a su ex equipo sin cohesión, gracias a los jugadores que ambulan por el césped, encabezados por Gareth Bale, Karim Benzema, Luka Modric o Tony Kross.

Florentino despreció a CR7, al decirle que “ya no era indispensable”, según palabras del propio portugués a medios franceses, y eso le costará caro al presidente merengue, aunado a que no quiso fichar a un sustituto de Cristiano, además de robarle a la Selección Española a Lopetegui, quien aceptó en Rusia darle la estocada a la Furia Española.

A la afición merengue no le gustó que se fuera Cristiano, quien le daba a la Casa Blanca, 50 goles por temporada, pero estaban esperanzado de la llegada de un Neymar, un Hazard o un Mbappé, pero al Bernabéu sólo llegó un Vinicius, que no ha sido requerido en el primer equipo; un  Courtois, que es suplente en la Champions y un Mariano, como un simple parche.

Al no traer refuerzos de calidad al campo, la directiva apostó por un juego colectivo para olvidar a Cristiano Ronaldo. Pero Sevilla, Atlético, CSKA, Alavés y Levante destaparon las miserias del Madrid, y los errores defensivos –sobre todo de su capitán Sergio Ramos-  y ofensivos, que eran cubiertos por los goles que metía CR7.

El Madrid, invicto en sus últimas cuatro visitas al Camp Nou, se marchó con una goleada bestial, cinco goles que no recibía desde 2010 y que, pasaron factura en el Bernabéu, con la destitución de Lopetegui, y la llegada de Santiago Solari, con un pasado rojiblanco con el Atlético de Madrid, con el cual descendió, y que fantasea con ser el nuevo Zidane; por lo pronto será el entrenador provisional, luego que se han complicado las negociaciones con Antonio Conte, que para renunciar a esos 10 millones que debe de recibir del Chelsea de aquí al final de temporada, el proyecto del que se haga cargo debe girar alrededor suyo, con los fichajes que sean referencia en el futbol mundial.

En cambio en el Barcelona, la lesión de Messi pocos días antes de recibir al Inter de Milán y al Real Madrid puso los pelos de punta a todos los culés, sin embargo, Ernesto Valverde demostró en el Clásico, tener recursos y argumentos, para hacer un futbol convincente e ilusionante, aún sin Messi en el campo, más allá, que el Real Madrid se encuentre en su funeral.

Nota del Editor: Foto: realmadrid.com