El efecto CR7 agranda la crisis del Madrid

El efecto Cristiano Ronaldo ha sacudido al Real Madrid en dos formas: primero en la cantidad de espectadores en el Estadio Santiago Bernabéu y segundo en los pocos goles que han conectado en la portería rival.

El Madrid de Julen Lopetegui está en plena crisis después de encadenar cuatro partidos sin ganar, pero además sucumbir en los dos últimos ante equipos más modestos. El Alavés que le supo jugar a un Madrid que añora demasiado la ausencia de Ronaldo.

Demasiadas voces clamaron demasiado pronto que sin el portugués por fin se veía un equipo, pero al poco tiempo han sido desmentidas.

Mientras Ronaldo marcó este fin de semana su cuarto gol con la Juventus, que lidera la Liga italiana con una comodidad asombrosa. En la española, el Madrid sin CR7 no encuentra el gol. La baja de Cristiano se nota demasiado en este equipo de Lopetegui, quien tiene dos semanas por delante debido a la Fecha FIFA, pero con la crítica acechándole por la mala racha del club blanco, con tres derrotas (Sevilla, CSKA de Moscú y Deportivo Alavés) y un empate (Atlético de Madrid) en cuatro partidos jugados tanto en Liga como en la Champions, pero que además de esos malos resultados, la falta de gol, es la que preocupa, al acumular 409 minutos sin gritar el ansiado ¡gooooooooool! un dato más propio del sotanero que de un tricampeón de la Champions. Cierto, el equipo de Lopetegui tiene graves problemas en defensa y una visible dificultad para entender qué quiere su entrenador, pero su colapso viene esencialmente de una falta de gol que roza lo patético. Pero otro personaje, que debe de tener culpabilidad es su presidente Florentino Pérez, quien fue el que dejó marchar a Cristiano, su estrella que le garantizaba casi 50 goles por temporada y no ha sido capaz de traer a nadie para tapar el enorme hueco que dejó el portugués.

Ese mismo Florentino, al que se le marchó por sorpresa el entrenador que le había dado tres Champions sin ser un equipo explosivo: Zinedine Zidane, quien aún tenía contrato en la Casa Blanca, pero por estar agotado a nivel nervioso, decidió vivir un año sabático.

El caos blanco pudo descontrolarse todavía más si el Barcelona no estuviera pasando también problemas en la Liga, al dejar escapar nueve puntos en los últimos cuatro encuentros ligueros: Todos los caminos de los males del Barça llevan a la defensa, que volvió a salir retratada, en un grave despiste en el primer minuto de partido en el que primero Vermaelen no acertó a despejar y luego Piqué dejó pasar el balón para habilitar el gol de Garay en otra acción que deja en evidencia su falta de concentración. Pero que, una vez más, Messi equilibró el marcador con un trallazo formidable pero, una vez más, sigue sin atisbarse un plan ofensivo que no pase necesariamente por los pies del “10” blaugrana: Luis Suárez arrastra una sequía galopante, Coutinho aparece de manera intermitente y Dembélé entró a falta de 8 minutos, cuando no había tiempo para nada. Dio la sensación otra vez que Valverde actuó tarde y con poca ambición, como si el empate en Mestalla fuese un mal menor.

Regresando a Lopetegui, también no tiene la culpa de la epidemia de bajas que se ha concentrado en los cuatro encuentros de la crisis, frente al Sevilla, el Atlético, el CSKA de Moscú y el Alavés. Se han reunido todos los factores negativos para acreditar esta crisis del Real Madrid. A las lesiones de Isco, Marcelo y Carvajal se añadieron la falta de forma de Benzema, Bale, Kroos, Casemiro y Asensio. En numerosas ocasiones de este periplo de cinco años con cuatro Champions el equipo superó el bajo nivel de un trío de jugadores con el buen rendimiento de ocho. Pero la concordancia de tantos futbolistas en un bajo estado físico, unida a las ausencias tan importantes, ha llevado al conjunto blanco a esta situación.

Hay jugadores sin chispa, sin velocidad, y el futbol del Madrid se hace previsible, lento, sin capacidad de sorpresa, aunque ese mismo juego se veía con Zidane, aunque se conquistaron Champions, pero surgía la garra de Cristiano.

El equipo blanco juega a la duda, recordando aquel equipo gris del 2007. Jugaba Beckham, los dirigía Fabio Capello. Y entonces también ligó tres partidos sin marcar gol.

La carencia de rapidez en el juego madridista frena todas sus ideas. El bombardeo aéreo ha sido el recurso de la impotencia. En el nuevo Real Madrid post-Cristiano Ronaldo, todo mundo falla, hasta lo hizo Toni Kroos, quien era una máquina alemana tan precisa.

Todo mundo se pregunta ¿Dónde está el gol? Seguramente se fue en la mudanza de Cristiano Ronaldo, y así resulta imposible.

Pero… ¿por qué no marca el Real Madrid? Cada partido ofrece una respuesta distinta. En el 3-0 del Pizjuán, directamente, fue aplastado por el Sevilla. Ante el Atlético de Madrid dominó el juego en la segunda parte, pero no tuvo peso, ni jugadores en el área. En cambio ante el CSKA lo que faltó fue puntería, pues estrelló tres remates en los postes. En Vitoria, pese a un prometedor inicio, le faltaron ideas y apenas creó ocasiones de gol.

El último técnico destituido con Florentino Pérez como presidente fue Rafa Benítez y firmaba unos números a estas alturas de temporada mejores que los de Lopetegui. Había ganado siete partidos, empatado cuatro y ninguna derrota. Julen lleva 5 triunfos, dos empates y cuatro derrotas en sus once encuentros dirigidos.

Como era de esperar, con los primeros malos resultados no ha tardado en asomar el nombre de Cristiano Ronaldo. La imposibilidad de contratar un futbolista de ese nivel y la negativa del club a realizar un gran desembolso por arietes varios escalones por debajo ha dejado el gol en manos de Bale, un jugador que no vive en el área, y Benzema, cuya mayor virtud, siempre destacada, es hacer bueno al delantero al que tiene al lado, y si usted querido lector es observador, ya no lo tiene.

@Hortattack

*Nota del Editor: Imagen: juventus.com*