Dejemos atrás la violencia… miremos al futuro madridista: Mbappé

Una semana después de las sanciones bochornosas de la Federación Mexicana de Futbol y de la Liga MX sobre Gallos y su grupo de animación, no queda más que insistir en que se quedaron muy cortas, puesto que la mayoría esperaba la erradicación de ellas, debido a la corretiza que se dio en los pasillos de las gradas y en el cómo fue el acto de saña, dejando a los hombres desnudos, otros más golpeando con patadas, puños y tubos, hasta con los postes de los banderines de las esquina, actos muy impactantes, y que solo hayan castigado con un año de veto al Estadio Corregidora y tres a la barra queretana, eso es que a los directivos no les importa la integridad de los aficionados, sino el negocio.

Pero mejor escribamos del fracaso del PSG en la Champions League y cómo Kylian Mbappé empezó a sentir lo que es el Santiago Bernabéu, pero lo hizo en silencio, sin ese factor tan importante en las grandes noches del estadio madridista, con una afición entregada.

Estoy seguro que en ese momento, el campeón del mundo empezó a imaginar lo que sería, pero lo que su mente no logró alcanzar en ningún momento, es lo que pudo comprobar un día después. Nunca una eliminación ha servido para que una estrella del futbol mundial se dé cuenta de que su elección de cambiar de equipo era la correcta y que eso de vestir de blanco madridista era tal y como soñaba y por lo que ha dicho no a todo el dinero del mundo.

Dos goles ante los Merengues, de una calidad de aspirante a Balón de Oro. Durante los tres meses que le quedan en París las lupas de la crítica no le pueden apuntar y eso es una ayuda aunque haya evidenciado tener una espalda anchísima.

Mbappé tiene la vía libre para empezar a preparar la transición de París a Madrid, hay quien afirma que la rúbrica del francés ya está en el contrato que le ofreció el Real Madrid. Tras el guiño que le hizo el madridismo, el vestuario blanco le hizo alguno que otro coqueteo y descubrió lo que es el Madrid en las grandes noches de la Champions, la gran obsesión del crack francés.

El campeón del mundo llegó al Santiago Bernabéu como jugador del PSG, pero se marchó convencido de que la decisión que había tomado hace mucho tiempo, que no es otra que la de ser futbolista del Real Madrid, había sido un acierto.

El delantero francés sintió el cariño de la afición del que todavía puede considerar equipo rival, el respeto de los jugadores del Real Madrid y un trato exquisito por parte de todo el mundo desde que pisó la capital de España a mediodía del pasado martes y hasta que abandonó el Santiago Bernabéu, eliminado tras otro mal día del PSG.

Lo hecho por el delantero en el último año sirvió para que la afición del Real Madrid recibiera a Mbappé como un madridista más. Y así se sintió en la conversación que tuvo con Benzema durante 15 minutos después de pasar por la ducha. Son amigos, se sienten compañeros en la selección francesa... y por qué no, en el Real Madrid también.

*Nota del editor: foto en portada: especial*