¿Culiacán será manchado más por la mano de Maradona?

Empezó como una broma, pasó a ser un rumor, hasta llegar a ser una realidad. Diego Armando Maradona empezó este lunes su nueva aventura. Volvió a dirigir a un equipo de futbol. La novedad es que es en México, con los Dorados de Sinaloa, estado que ahora es conocido más por ser tierra caliente, dominada por el narco, que por sus magníficas playas, suculenta gastronomía, bandas musicales y mujeres hermosas.

Pese a lo que cualquiera pueda pensar, la relación de Diego con México ha sido larga, pero no siempre alegre. Cómo olvidar el título de campeón del mundo del 10 en México 86 -con dos jugadas que dieron de que hablar ante los ingleses: primero con el famoso gol con la mano y segundo, cuando se llevó a media selección de La Rosa-; o la eliminación del Tri por Argentina, siendo Diego, técnico de la Albiceleste en Sudáfrica 2010; también, cuando vino con exigencias al juego de adiós de Carlos Hermosillo, el cual se retrasó una hora por culpa del argentino, debido a que llegó tarde al Estadio Azul. Allí, luego de solicitar un vestidor para él solo, aceptó jugar únicamente si antes le llevaban una pizza de peperoni y un refresco. Entonces, miles de aficionados le vieron patear el balón durante 38 minutos del partido; defendió la llegada del Luis Matador Hernández a Boca Jrs.; su fanatismo por El Chavo del 8; pero también ha despreciado al país, como cuando criticó la sede de México para el Mundial del 2026.

Querido y odiado, así es Maradona. Lo que le va a aportar a Dorados será solo en cuestiones mercadológicas, atención que no le salió nada barata al club del estado de Sinaloa, ya que tuvieron que abrir la chequera y gastar como equipo de Primera División, tras firmar un contrato por 11 meses, acordando un salario de 150 mil dólares mensuales, lo que da un acumulado de más de 1.6 millones de dólares. Porque en lo futbolístico, no podrá hacer nada para sacarlos del sótano, puesto que no es entrenador, pero eso no le importa a los dueños del Gran Pez, comandados por Jorge Alberto Hank, presidente del futbol para Grupo Caliente, que además del equipo de Culiacán, también controla los intereses de los Xolos de Tijuana, con tal de que los vuelvan al mapa futbolístico no por el deporte, sino por los fichajes, como una vez lo hicieron, con la llegada de Pep Guardiola, Sebastián el Loco Abreu y Cuauhtémoc Blanco.

La carrera de Maradona como entrenador es mucho más efímera que su excelsa trayectoria dentro de los campos de juego. Dirigió a Deportivo Mandiyú de Corrientes en 1994 y luego a Racing Club en 1995. No le fue bien e incluso volvió a jugar al futbol para retirarse en Boca.

Luego de pasar bastante tiempo alejado del futbol profesional, Maradona fue designado para dirigir la Selección que disputó el Mundial de Sudáfrica 2010, donde llegó hasta los cuartos de final luego de una dura derrota a manos de Alemania. Sus últimas experiencias en el banco fueron en Emiratos Árabes Unidos. En 2011-12 estuvo en Al Wasl y en 2017 fue el entrenador de Al Fujairah.

Como jugador no hay duda de que es uno de los mejores de la historia, pero como estratega no ha podido demostrar mucho y acumula varios fracasos y procesos interrumpidos en clubes y selecciones que ha dirigido.

Maradona demostró en la Copa del Mundo de Sudáfrica que el conocimiento táctico no es lo suyo, a pesar de haber avanzado a cuartos de final del certamen (venció a México en octavos), fue goleado por Alemania, dejando al descubierto sus carencias como técnico.

Durante su carrera como técnico, Maradona aún no logra consolidarse debido a que los proyectos que toma si bien son millonarios, no tienen planeación a largo plazo, por lo que su imagen solo es usada para atraer a la multitud, pero sin nada cimentado para el futuro.

Lo que me preocupa, no es el mal paso que seguirán teniendo los Dorados en el Ascenso Mx, sino cómo será la vida de Maradona en una ciudad tan compleja como Culiacán, enclavada en uno de los estados más peligrosos de México y en el corazón geográfico del Cartel de Sinaloa. Lo digo con absoluto respeto a la región. Porque es un territorio bravo y los comportamientos de Maradona pueden desatar cosas que ojalá no se den.

Por lo pronto, del primer lugar de donde corrieron al “10”, fue de donde viviría, el exclusivo fraccionamiento La Primavera, situado en una de las mejores zonas no sólo de Culiacán, sino de todo el Noroeste del país; este lugar había sido el elegido para ser la vivienda del argentino pero todo parece indicar que no se llevará a cabo, luego que el consejo administrativo de esa vivienda dejó en claro la prohibición de la llegada de Diego. Lo que se quiere evitar es que vuelva a ocurrir alguno de los malos antecedentes del ahora director técnico de los Dorados, su famosa adicción y constantes escándalos que podrían perjudicar la tranquilidad de los vecinos.

El ex jugador de Argentino Juniors, Boca Juniors, Barcelona, Nápoles, Sevilla y Newell's Old Boys, siempre se ha caracterizado por tener actitudes que dejan mucho que desear, pues al ser considerado un “Dios”, Maradona siempre ha creído que está por encima de cualquier institución, por lo que llegar a un club de ascenso, en donde los reflectores solo estarán enfocados en él, es fácil que el Pelusa pierda el piso y termine olvidando a lo que realmente venía a Dorados.

@Hortattack

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*