Cruz Azul, no cambia nada de su trágica historia; León, por mucho el mejor

¿Cree usted, querido lector, que los aficionados del Cruz Azul quedaron satisfechos con lo que vio de su equipo en el juego de vuelta de los cuartos de final ante América?

Pues eso es lo que quiere el técnico Pedro Caixinha que sientan, tras haber jugado como nunca ante las Águilas, pero al final de cuentas fueron eliminados por el acérrimo rival.

Frases como las de "Cruz Azul cayó con la cara al aire", "Al Cruz Azul se le vio sangre", es lo que he estado escuchando y leyendo, tras el segundo juego en el Azteca

Los seguidores de La Máquina están hartos de ver como en los últimos 22 años, el equipo de sus amores no puede conquistar una liga pitera. Cuánto darían por ver a los celestes aun con un mal juego, pero que levantaran el trofeo de campeón, porque ya no les llena el que si peleó, si dejaron el corazón y el alma en la cancha, el que el entrenador lucitano echó mano de Madueña para servir desde la derecha, y de Jonathan Rodríguez para desequilibrar por todo el frente de ataque, pese a que no fueron titulares regulares durante la campaña. Pero algo diferente tenían que intentar, si al final son eliminados.

Encima, Caixinha tuvo inexplicables decisiones. Saca a sus dos mejores jugadores, Cabecita Rodríguez y Orbelín Pineda, como queriendo guardarlos para una semifinal que no va a jugar.

Y dónde ya no puede exigir respeto el portugués, es que la última veladora se la encendiera al mártir del fracaso, a Cauteruccio, al enviarlo a la cancha por el gol de la clasificación.

Después de ver en la semana unas espectaculares remontadas en las semifinales de la Champions League, donde Liverpool y Tottenham disputarán el próximo 1 de junio el trofeo por el mejor club de Europa, los aficionados celestes anhelaban algo parecido, pero Cruz Azul dejó de hacer cosas en el segundo tiempo y así nunca se podrán ir quitando la losa tan pesada que cargan de los 15 partidos sin poder ganarle al América, aunque muchos de ellos fueron empates, las dos finales perdidas en los últimos tiempos y ahora la eliminación en cuartos de final.

Al equipo de Coapa no se le puede quitar ningún mérito porque sacó adelante un partido muy complicado aunque no gustó lo suficiente. Su mejor jugador y al final su héroe, fue  Marchesín, quien se puso al equipo en la espalda para llevarlo a las semifinales tras 90 minutos en que fue dominado, con dos atajadas fenomenales: luego del remate de Orbelín Pineda, que terminó pegando en el larguero en el primer tiempo y se quedó con ese último balón que selló el pase a semifinales.

De lamentable fue la actitud del América. De nuevo jugando disminuido, mientras Mateus Uribe sigue en el limbo y a Nico Castillo le queda grande la camiseta, en el caso de Cruz Azul, las conclusiones son pavorosas.

Salvo la facilidad con que el León despachó a los débiles Xolos, los otros cuartos de final se decidieron por estrecho margen, por no decir de forma ratonera. Tigres y América tienen más apuntes que revisar en su libreta, aunque Rayados en la ida contra Necaxa puso en riesgo lo que resolvió por posición en la Tabla.

De la serie León- América saldrá el campeón, y creo que la balanza se inclina a favor de los Panzas Verdes, que es el mejor equipo que juega al futbol en México. Mantiene orden infranqueable abajo y con gran dinámica en las líneas de arriba, y que además ya sabe lo que es golear a las Águilas en el Azteca, tras el 3-0 en la fase regular.

Y lo peor que le hubiera podido suceder a la Liguilla es ver una semifinal regia entre Tigres y Monterrey. Equipos que han jugado infinidad de ocasiones en las últimas semanas.

La tensión y el poco atrevimiento de ambos cuando se enfrentan sólo emocionan a la capital de Nuevo León, pero al resto de las plazas les importa un pepino.

*Nota del Editor: Foto: www.cruzazulfc.com.mx*