Cruz Azul enaltece su sobrenombre de “Frustrazul”

Tendremos que esperar a que pase la Fecha FIFA, para saber si América será el único “grande” con boleto a la Liguilla, aunque todo indica que sí, puesto que el porcentaje de probabilidades para que Pumas y Chivas avancen, es mínimo.

Mientras los felinos cuentan con el 5% de opciones de terminar entre los primeros ocho clasificados, el Rebaño tiene uno por ciento de posibilidades de meterse a la Fiesta Grande.

Y de Cruz Azul, ni hablamos. Ya no tiene oportunidad de clasificar, consumando un año más de fracasos, para convertirse en 22 años sin levantar el trofeo de liga.

La Máquina cerró un año de altibajos, desde la salida de Iván Marcone, seguido de la lesión de Stephen Eustáquio, quien había reemplazado al jugador argentino, que se fue a Boca Jrs. Luego vino la eliminación en los cuartos de final del Clausura 2019 por parte del América, quien le propinó un dolor, igual de grande, al que sufrieron en la final del Apertura 2018, también de parte de su acérrimo rival.

Ya en el actual torneo vino la destitución de Pedro Caixinha y junto a esta decisión, llegó la renuncia de Ricardo Peláez como director deportivo, luego de no ser tomado en cuenta para elegir al sustituto de técnico portugués y debido a diferencias con Víctor Garcés, quien se autonombró vicepresidente del club, luego de años de ausencia en La Noria, y quien trajo al banquillo a Robert Dante Siboldi para tomar el mando del conjunto de La Noria en lo que restaba del torneo, pero el resultado fue que los aficionados verán la Liguilla por televisión, al igual que su equipo.

Además de esos problemas que ha habido durante todo el 2019, la funcionalidad de los refuerzos para este torneo no existió, con Brayan Angulo, Guillermo Fernández y Juan Escobar, quienes aportaron nada para el beneficio cementero.

De los jugadores que ya estaban en la institución y que ayudaron a que la crisis aumentara fue Martín Cauteruccio, al no marcar ni un solo gol en todo el año.

Hay etapas de jugadores que deben de acabar en los equipos y en este caso la caducidad en Cruz Azul les llegó a Jesús Corona, al propio Cauteruccio, Julio César Domínguez, Rafael Baca, Milton Caraglio y Edgar Méndez, pero sobre todo, a la gente de arriba.

Año tras año se han cambiado a jugadores y a técnicos porque no se ha obtenido el ansiado trofeo de Liga, pero, para cuándo se harán cambios con los directivos, puesto que ya son 22 años de acumular decepciones, aunque lograban subcampeonatos y más subcampeonatos, en total seis, terminaban siendo líderes generales, pero este 2019 hicieron el ridículo, por lo que ya se tiene que mirar a los de corbata.

El problema en el Cruz Azul es evidente que ya no se encuentra tanto a nivel de cancha, sino a nivel directivo, puesto que son más de dos décadas de no sumar un sólo título liguero, por lo que la responsabilidad no sólo es de alguien o de los 22 integrantes del primer equipo, sino de los dueños, entre hermanos y cuñados.

La tragicomedia celeste ha tenido varios capítulos. Los seguidores del equipo celeste, desde su último campeonato, han visto a su equipo caer en nueve finales entre Liga y Copa, por el América, en dos ocasiones, Pachuca, Santos Laguna, Toluca y Monterrey, y son testigos de cómo los de Coapa se convirtieron en su Bestia Negra en la última época.

A eso le sigue una lucha de poder en el comité ejecutivo del equipo, que está compuesto por Guillermo Álvarez, su hermano, Alfredo Álvarez, y su cuñado, Víctor Garcés, además de una trama legal enredada que hace borroso el estatus actual de la institución.

Cuarenta y cuatro torneos cortos llenos, de lamentos, fracasos pero sobre todo de mucha ilusión para los seguidores celestes a lo largo del tiempo. Aunque han ganado en este lapso una Concacaf Liga de Campeones, dos Copas MX, una SuperCopaMX y actualmente la Leagues Cup, las burlas, decepciones, llanto, pleitos, son más las frustraciones que las satisfacciones.

*Nota del editor: Foto tomada de @CruzAzulCD*