CR7, candidato para suplir a Mbappé en el PSG

Desde la llegada de Lionel Messi al Paris Saint-Germain, los rumores se han centrado en la figura del Kylian Mbappé y todo porque ha pedido su salida a Nasser Al-Khelaïfi del club parisino, al no querer estar a la sombra del Messías.

Con Mbappé sin disposición para la renovación, los parisinos deberán tomar una decisión a dos semanas del cierre del mercado: vender a Kylian a su máximo pretendiente que es el Real Madrid por una cifra de 150 millones de euros, o mantenerlo dentro del tridente de ensueño y correr el riesgo de que el próximo mercado de fichajes salga a coste cero, al destino que más le atraiga, como lo hicieron el argentino más catalán, el portero Donnarumma y Sergio Ramos de sus respectivos equipos.

Mbappé sabe que Messi solo será otra pieza que lo eclipse en el Parque de los Príncipes. Durante cuatro temporadas ha vivido a la sombra de Neymar. Situación que se repetiría, luego de la salida del brasileño del Barcelona, debido a qué, quería ser protagonista de un equipo.

Este lunes, el joven francés comunicó sus intenciones definitivas al club galo de cara a su futuro, cosa que nos enteraremos hoy o en los próximos días.

De esa cumbre puede salir uno de los bombazos del mercado de fichajes de este verano muy movido en el que el PSG ha sido el gran protagonista con las incorporaciones de Messi y Sergio Ramos. Ahora, el club galo lo puede volver a ser, pero no para comprar a un crack, si no para acabar desprendiéndose de uno cuyo destino parece que es el Real Madrid.

El Madrid sabe muy bien que ayer fue un día clave para que sus sueños se hagan realidad, de fichar por el campeón del mundo.

La buena amistad que tiene Messi con Neymar, Di María, Icardi o Verratti, entre otros, es para Mbappé, que ya va soltando pestes de Leo en privado, una clara señal de que, a partir de ahora su papel será aún menor. Un Kylian que no disimula precisamente.

El hecho de no acudir a la fiesta de cumpleaños de Ander Herrera, quien festejó con quince de los jugadores de la primera plantilla como Ney, Di María y Keylor Navas, a los que se unieron cuatro de los cinco jugadores que han llegado este verano: Achraf, Wijnaldum, Sergio Ramos y Messi. Kylian fue el gran ausente de la fiesta, una buena prueba de que Mbappé no parece tener muchas ganas de hacer unión. Más bien lo contrario. Y más sabiendo que el entrenador Pochettino sí que está más que encantado con la llegada de su compatriota a París.

Los merengues saben que Mbappé está forzando su marcha, pero sabe también que, para poder afrontar el fichaje de Kylian, deberá vender a alguno de sus intocables como Hazard, Odegaard y Vinicius. El brasileño es el que más números tiene de salir teniendo en cuenta que Ancelotti sí que tiene al belga en consideración.

Lo cierto es que el jugador francés está sufriendo y aguantando una gran presión por parte del club y de la afición que no dudó en abuchearle el pasado sábado en la presentación de los fichajes del PSG. Un hecho que podría incluso confirmar la idea que tiene Mbappé de dejar el PSG y si es este mismo verano, mucho mejor. El PSG, incluido Pochettino, está haciendo de todo para que Mbappé cambie de opinión, pero por el momento no lo han conseguido.

Si se confirma la venta de Mbappé al Madrid, cabe la posibilidad de ver lo que todo mundo ha anhelado: Messi-CR7.

¿Se imaginan a los tres integrantes del podio del Balón de Oro 2015 jugando para un mismo equipo? Pues tal parece que ese es el objetivo del presidente del Paris Saint-Germain, Nasser Al-Khelaifi, quien tiene toda la intención de incorporar a Cristiano Ronaldo al equipo de la Ciudad de la Luz.

Ya sea este año o en el 2022, cuando acaba el contrato de Cristiano con Juventus, usando la misma metodología con la que amarró a Lionel Messi, es decir, aprovechando que será jugador libre para convertirlo así, en el suplente de oro de la joya francesa, lo cual aprovecharía el PSG para reunir al luso con Messi y Neymar.

Una gran motivación para que Cristiano Ronaldo acepte la oferta del PSG es que le ofrecerían un contrato por dos años, es decir, que le asegurarían jugar hasta los 39 años, edad en la que podría voltear a ver las ligas de Estados Unidos, Qatar o Portugal para continuar su carrera.

*Nota del editor: foto en portada: @Cristiano*