¡Cómo no te voy a querer!

Lo más atractivo de la Concachampions es el premio que le dan al campeón: el Mundial de Clubes, donde juegan los representantes de cada continente, en el que, solo una vez ha podido llegar a la final, el de la Concacaf: los Tigres de la UANL comandados por Ricardo Tuca Ferreti, ante el mítico equipo Bayern Munich, multicampeón alemán para sucumbir de manera gallarda y competitiva ante los teutones.

Vienen días difíciles para los Pumas de la Universidad. Se juegan toda la temporada en tres días. Este miércoles, la vuelta en Seattle, donde buscarán el título de la Concacaf, y el sábado va por su pase a la Liguilla.

Esperemos que Pumas alcance sus sueños, porque no tendrá fácil la final de vuelta en casa del Seattle Sounders. Además, lo tendrá que hacer, con plantel corto, en vísperas del juego de repesca ante las Chivas.

Este equipo está puesto de nuevo en la antesala de un título internacional y lucha por volver a disputar el título de Liga MX. Y sin ser favoritos en ninguno de estos dos compromisos, tampoco apostaría en contra de ellos.

Varias cosas dan gusto al ver jugar a los Pumas. Lo que más, su espíritu y capacidad de levantarse de momentos difíciles.

Los universitarios tienen como característica, la entrega absoluta, al margen de lo táctico y estratégico, es la garra.

El empate 2-2 contra el Seattle Sounders, es un tanto decepcionante para los universitarios, porque tuvieron la ventaja de dos goles y que a final de cuentas se dejaron empatar con penales en contra.

Hay que recordar que enfrentó al que es hoy por hoy el mejor representante de la MLS, el Sounders, un equipo experimentado, que tiene dos centrales que son unos auténticos carniceros del área, peligrosos, y si no que se lo pregunten a Dinenno o a Alan Mozo, quien sufrió una lamentable lesión, en una jugada accidental en mediocampo le cae un jugador y lo lastimó.

Pumas ha recuperado lo que había perdido. Hoy ha vuelto su ADN, hoy es el equipo que más corre en México. Lucha y se entrega. Pero de nada sirve ser un equipo ejemplar, si no logras títulos y por cómo sentí a la gente el miércoles en el estadio, les urge festejar algo. Ya pasó mucho tiempo sin que Pumas levante un trofeo.

Aquellos que piensen que los universitarios perdieron el título por el empate en casa, deben rectificar y saber que los Pumas fieles a su mascota, pelean hasta el final con garras y dientes como el felino de su escudo que portan.

Un equipo mexicano con mística y fortaleza que mantiene su filosofía de entrega y esfuerzo mentalizando a sus jugadores desde fuerzas básicas que lo hacen único y especial en el contexto del futbol de clubes en este país.

Pumas tiene la segunda peor nómina de la Liga y tras vencer al líder del torneo, se metió al benévolo Repechaje que tiene para mantener vivos a 12, pero basta ver a los otros seis eliminados para descubrir que la mayoría tenía mayor expectativa que Universidad: Toluca no esquivó la bala de la multa de porcentajes; Santos, con uno de los proyectos más sólidos del siglo; León, tampoco lo logró, ni Tijuana y Ciudad Juárez con sus sorprendentes chequeras. De Querétaro se entiende por la penosa gestión de sus exdueños.

Además de la plantilla, debilitada por las ventas de las figuras cada torneo, Universidad ha sido exitoso con un director técnico que llegó como bombero de las Fuerzas Básicas del equipo cuando Michel les botó el puesto a una semana del inicio del certamen: Andrés Lillini, que se convirtió en el timonel con mayor continuidad en México.

Pumas es un equipo modesto en el futbol mexicano, con presupuesto bajo, con jugadores talentosos, jóvenes brillantes, con un gran porvenir, con delanteros extranjeros que ha acoplado muy bien Lillini.

Ojalá Pumas alcance la Liguilla y ojalá pueda darle la vuelta al Seattle Sounders, para el bien de Pumas y para el bien del futbol mexicano, y, porque se lo merecen y han hecho un gran trabajo.

¡Gooooya goooooya cachún cachún ra ra ra, gooooooya Universidad!

*Nota del editor: foto en portada: @PumasMX*