El clásico regio, escaso de futbol; mucha violencia de las “barras”

Hasta cuándo los directivos de los clubes del futbol mexicano pondrán alto a sus respectivas “barras”. Cada año es lo mismo, se mancha de rojo el esférico y no se hace nada al respecto.

El accionar de las porras de Tigres y Monterrey dio la nota en el clásico regio, al salir lesionado un aficionado de los felinos, que fue agredido a pedradas, golpes y puñaladas, que lo ponen en el límite de la vida o la muerte.

Deplorable, sí, pero más patético fue lo realizado por un grupo de policías, que pudo evitar o al menos intentar frenar la riña entre aficionados de Rayados y Tigres previo al Clásico Regio 117 en las afueras del Estadio Universitario, pero las fuerzas del orden huyeron del lugar cuando vieron venir el encontronazo de las barras.

La Policía Estatal de Nuevo León -conocida como Fuerza Civil- presenció los hechos, sin embargo, no intervinieron para impedir este ataque.

En un video que circula en redes sociales se observa que cuando recién comenzaban las pedradas entre las dos barras, la patrulla que circulaba por Av. Aztlán está en medio de las dos aficiones, pero abandonan la calle para ingresar al estacionamiento de un supermercado.

Sin la presencia policial para por lo menos intentar calmar los ánimos, los pseudoaficionados se enfrascaron en una batalla que hasta la embestida de un coche hacia los seguidores universitarios tuvo entre sus actos.

Se desconoce por qué los elementos de esa patrulla de Fuerza Civil no intervinieron, pues cuando el joven afectado estaba inconsciente en el pavimento, quienes se acercaron fueron peatones y conductores que por ahí circulaban.

La indiferencia de la FMF, y de los equipos de la Liga MX, en este caso Rayados y Tigres es alarmante. No basta con mandar comunicados en contra de la violencia. Los grupos de animación, como son trivialmente conocidos, han pasado de ser sólo eso, grupos de apoyo, y se han convertido en organizaciones territoriales que parece que más que apoyar a uno u otro equipo, les es prioritario hacerse sentir por encima de otros grupos de animación, aún a pesar de que en algunas ocasiones apoyan a un mismo equipo.

Sin irnos muy lejos, esto mismo sucedía hace no mucho tiempo en Inglaterra, con los llamados hooligans, quienes eran parte de las porras de los equipos ingleses y que, sin embargo, se destacaban mucho más por los desmanes que causaban a las afueras de los estadios, en los bares, y en las calles de las ciudades, que por sus cánticos de apoyo incondicional hacia sus equipos, que incluso provocaron la suspensión de los clubes ingleses de competencias europeas, tras la tragedia del estadio de Heysel, en Bruselas, provocada en 1985 por los hinchas del Liverpool en la final de la Copa Europea de Clubes (antecesora de la Champions League) con la Juventus.

Pero toda esa violencia fue erradicada en Inglaterra, gracias a que se inició un proceso de cambios en materia de seguridad deportiva hasta llegar a convertirse en un ejemplo de comportamiento en los estadios, las siguientes acciones colaboraron decididamente a ello:

1) Una de las principales medidas de seguridad que determinaron los organismos estatales, fue en las escuelas. Poner fin a las escenas de violencia en todos los colegios de Inglaterra fue fundamental para dar este paso de pacificación en los estadios.

2) Se prohibió el ingreso a los estadios de por vida a los hinchas identificados que habían protagonizado hechos de violencia. Con penas efectivas de cárcel se comenzó a castigar a todos quienes no respetaran las normas.

3) Las medidas judiciales se hicieron extensivas. Por ejemplo, si las autoridades capturaban en el metro, un tren o un avión a un hooligan, o a un grupo de ellos, la empresa transportadora recibía multas y sanciones.

4) Nacieron grupos elite de la policía que se especializaron en combatir hooligans. Esta medida para identificar a los hinchas más peligrosos fue llevada a cabo luego de un arduo trabajo de la policía que contó con agentes infiltrados en las principales barras bravas. De esta manera se pudo identificar a más de 5 mil hinchas peligrosos.

En este sentido, se hizo un empadronamiento de los integrantes de las barras para identificarlos y saber si tenían o no antecedentes judiciales.

5)  Los clubes formaron grupos de logística, llamados "Stewards", especializados en relaciones públicas.  El objetivo fue disminuir paulatinamente la presencia de uniformados en los estadios, aumentando la logística.  El gobierno entregó créditos a los clubes para implementar dichas medidas. También fomentó la transmisión de partidos por TV para generar ingresos para los equipos.

6) Las medidas de seguridad en los estadios fueron las mismas para todos, pero cada uno creó su propio plan de emergencia, según el tipo de partido a jugarse. Además, se pusieron sillas en todas las tribunas y se numeraron para ayudar en la identificación de los espectadores.

7) El uso de la tecnología resultó clave. Se crearon circuitos cerrados de televisión y cámaras en lugares claves. Se aplicaron lectores de huellas digitales y bancos de datos para identificar a los hinchas.

Una vez más, la discusión sobre la existencia de las barras en México, se ha visto reavivada, y con ello nace la pregunta: ¿Deben las barras ser erradicadas del futbol mexicano?

@Hortattack

*Nota del Editor: Imagen: Especial Internet*