Chivas y Pumas viven su realidad oscura

Es evidente que no puede alguien sentirse orgulloso por un empate de Chivas en Monterrey y por el primer triunfo de Pumas en el torneo, que fue en Ciudad Universitaria.

Los aficionados piden la salida de Víctor Manuel Vucetich, del Rebaño y la de Andrés Lillini, del conjunto felino, pero en consecuencia, las decisiones precipitadas no les han venido bien a ambos planteles.

También es evidente que no puede alguien sentirse sorprendido por lo que pasa en Guadalajara y en los propios Pumas, producto de los malos resultados. El golpe a los universitarios ha sido constante en el tema de la plantilla y eventualmente tenía que empezar a notarse las múltiples salidas y el poco nivel de los refuerzos.

En el caso de Chivas… es que pasan las campañas y el nivel está lejos del esperado, teniendo en cuenta las millonarias contrataciones rojiblancas que no han rendido como se planteaba.

A un equipo se le exige en gran parte, con base a lo que se tiene para trabajar. El que diga que un equipo nada más porque porta un escudo ya por eso sin voltear siquiera a ver a los elementos, tiene que estar peleando por el título está hablando por hablar. Pero si bien es cierto que Chivas no tiene la plantilla de Rayados, de Tigres, de Cruz Azul y del propio América... no tendría que estar batallando por colarse a un lugar de la rescatadora repesca de cada torneo.

Desde la salida de Matías Almeyda en 2018, Chivas se ha convertido en una trituradora de directores técnicos (Saturnino Cardozo, Tomás Boy, Luis Fernando Tena y el todavía Víctor Manuel Vucetich) que simplemente no dan con la tecla para que este equipo funcione y figure en los primeros planos del futbol mexicano.

Vucetich, un histórico de nuestro balompié, no ha podido consolidar su proyecto con un equipo reconocible y que brinde buenos resultados.

El empate sin goles y con un jugador de más ante Monterrey confirmó el mal momento y, acercándonos al ecuador del certamen, seis puntos de 18 disputados han encendido ya todas las alarmas en Verde Valle.

No todo es culpa de Vuce, jugadores y directiva también tienen responsabilidad en la triste actualidad rojiblanca. Como es costumbre, el hilo más delgado de cortar es el del DT.

De los últimos 51 partidos disputados en su estadio, el Rebaño Sagrado apenas tiene 18 victorias. Apenas el 35% para una cancha que debería ser una fortaleza.

Desde que llegó el Ingeniero Leopoldo Silva como directivo de Pumas, se han vivido épocas de austeridad; desde el primer torneo que ocupó la presidencia cerca de 12 o 13 jugadores salieron del club, seis meses después salieron algunos más y el que tenía que pagar los platos rotos sería el DT Michel González, que días antes de empezar el campeonato se fue del club y, cómo son las ironías, pese a la salida de muchos jugadores y del técnico, Pumas tuvo un sorpresivo e inesperado torneo hasta llegar a la final comandados por Lillini, quien de trabajar las Fuerzas Básicas pasó a ser DT del primer equipo.

Ese torneo no estaba apegado a su realidad, tampoco se pensó que su realidad fuera la del torneo pasado donde no fueron capaces de meterse al repechaje; de lo que llevamos del actual, es humillante.

El plantel, que de por sí era corto, se ha quedado en los huesos tras las recientes partidas del paraguayo Carlos González, del mediocampista Juan Pablo Vigón, y del defensa Johan Vásquez vendido al Génova de la Serie A. Estamos hablando del goleador, del capitán y del líder de la defensa.

La forma en que el señor Polo Silva ha hundido a Pumas ha provocado que las nuevas generaciones de barristas no se aguanten la furia para expresar su descontento.

Lo que vimos ayer de La Rebel en el Estadio Olímpico Universitario no es cosa menor. El regreso de la rebeldía a la barra de Pumas es otro síntoma del mal manejo que se tiene del Club Universidad.

En Chivas, cada vez suena con más fuerza la llegada de Jaime Lozano, quien este lunes se despidió de las Selecciones Nacionales.

El posible fichaje del técnico medallista olímpico tiene lógica y sustento porque sabe trabajar con mexicanos y además ya dirigió en Tokio 2020 a: Jesús Angulo, Uriel Antuna y Alexis Vega, claves en la obtención del bronce en los Juegos Olímpicos.

El problema para el Jimmy, también es que en caso de llegar no tendrá a: Sebastián Córdova, Luis Romo, Memo Ochoa, Charly Rodríguez y Diego Lainez.

Chivas necesita una nueva sacudida. Vucetich y los futbolistas no hablan el mismo idioma, el corto circuito en la comunicación es evidente y si no quieren quedarse por segundo torneo en fila sin Liguilla, deberán tomar decisiones en los próximos días u horas.

Habrá quienes dudan de la carrera de Jaime como entrenador, pero el exseleccionador nacional y el jugador hecho en Ciudad Universitaria está apenas empezando y lo que ha conseguido no es poca cosa.

El Club Universidad no se puede aferrar a solo el dinero que suelte el Patronato, es insuficiente y, con malos fichajes peor. Si hoy los grandes clubes a nivel mundial como Barcelona y Real Madrid tienen problemas financieros, conformados por socios están sufriendo y, solo ven pasar como los clubes respaldados por el dinero de lo Estados como Qatar o por los multimillonarios como Abramovich y algunos más, son los que se están llevando lo mejor posible con tal de ganar.

Una nueva fórmula sería el conseguir un respaldado de una empresa sólida en lo económico, líder en el mercado de cualquier ramo, como lo hizo Tigres de la UANL.

Están echando al matadero a Pumas. Ojalá que el Patronato se ponga a trabajar, porque se está notando que no aporta y tampoco influye para poder buscar soluciones.

Queda claro que en Chivas, Vucetich no va a renunciar. No sólo por el finiquito, sino porque sería una humillación absoluta reconocer la dimensión del fracaso.

Vucetich está en un tobogán con Chivas, situación que debe revertir para evitar su salida como le pasó en Cruz Azul y Monterrey.

Si Pumas y Chivas quieren ser protagonistas, tienen que ser los mejores en sus fuerzas básicas, trabajar como nadie, invertir de manera inteligente y exigir resultados.

Es el momento para que estos clubes, den vuelta a la hoja y enciendan su luz verde, para rectificar el camino empedrado, hay que ser más preciso a la hora de contratar, a la hora de buscar refuerzos, de otra manera los malos resultados se repetirán, jornada tras jornada, torneo tras torneo y será el cuento de nunca acabar.

*Nota del editor: foto en portada: pumas.mx*