Chicharito, a la baja en Europa; Chucky, a la alza

Cuando llegó el Chicharito a Inglaterra, en México fue todo una fiesta... alabanzas, piropos, en fin, fiesta total, impresionante porque jugaba en el Manchester United; el primer gol que metió CH14, le pegó primero con la pierna, después le pegó en la cabeza y para adentro... Después vinieron goles de todo, con la cabeza, con la nuca, con la espalda, con la espinilla, etc,. y todo el mundo se volvió loco. Lo llegaron a comparar con el nuevo Hugo Sánchez, lo que fue un verdadero sacrilegio.

Justo en el año en donde hubo fuga de mexicanos en Europa, al ya no estar Guillermo Ochoa, Diego Reyes, Miguel Layún, Carlos Salcedo, Uriel Antuna, Héctor Moreno, Marco Fabián, Oswaldo Alanís y Antonio Briseño, el Chicharito sale de la Premier League para regresar a La Liga de España.

Creo que será su última parada por el futbol europeo, antes de ir a la MLS o volver al equipo de sus amores, las Chivas, que tanta falta le hace un delantero con suerte.

En definitiva, es uno de los jugadores con más ángel que ha tenido México, pero sus números han venido a la baja desde hace varios años, al tiempo que declaraciones como “imaginemos cosas chingonas” han terminado por polarizar la opinión que la afición tiene sobre él, porque se ha dedicado a hablar solamente afuera de la cancha y no en el césped.

Pero quizá el problema es que en él se depositaron las grandes esperanzas, como hoy se hace con el Chucky Lozano o Raúl Jiménez; se esperaba que reviviera las viejas glorias de Hugol, o que alcanzara los títulos de Rafael Márquez con el Barcelona. Se depositó demasiado sobre Chicharito, y pareciera que la rabia que se descargó sobre él viene cargada de la decepción de aficionados ávidos de nuevos íconos que no perdonan lo que pudo haber sido y no fue.

Chicharito se quedó anclado en el participio pasivo del fracaso, porque sigue, como hace casi dos años, en el "imaginémonos cosas chingonas...", frase que volvió a utilizar en su presentación con el Sevilla, a donde llega, gracias a que disminuyó considerablemente su salario.

Javier Hernández llega a un futbol hecho a su medida. Una Liga donde abunda la medianía. Llega a un equipo con aspiraciones consistentes de competencias europeas, y llega a esa zona dinamitada que es el área en la Liga de España, donde hay zagueros menos potentes, menos fuertes, menos rudos, menos veloces, que los que encontraba en la Liga Premier.

Y Javier Hernández necesita de esas características de los rivales para resurgir, tanto en su club como en la Selección Mexicana, porque el "9" y el “11” del Tri tienen nombres y apellidos: Raúl Jiménez e Hirving Lozano.

Mientras el Chucky Lozano, es un verdadero crack, gambetero, driblador, goleador, encarador, pasador, juega por derecha, juega por el centro, juega por la izquierda. Juega de volante, de extremo, de centro delantero. En fin, es un jugadorazo en toda la extensión de la palabra. El Chucky es un fenómeno, créamelo, es un chico que va a ser muy grande en su carrera porque sabe jugar al futbol....un crack, vea usted el porcentaje de goles con el PSV, muy alto, por eso su valor sigue creciendo y seguro conquistará el deslumbrante azul del mediterráneo.

Chucky es uno de los nuevos ídolos de México, pero también es un chico, que a los once años de edad, dejó a sus padres y su familia para perseguir el sueño de jugar futbol profesional, un sueño que le ha significado constantes retos a lo largo de su vida, pues no sólo fue dejar la comodidad de su casa y el cariño diario de los suyos, sino también posicionarse como un prospecto viable en las fuerzas básicas del Pachuca, después aprovechar la oportunidad que le dieron los Tuzos, brincar al futbol europeo y consolidarse como uno de los mejores jugadores de la Liga Holandesa.

Y ahora lo hará con el Napoli de Maradona, pero también del Napoli que catapultó las carreras de Edinson Cavani, de Careca, de Ezequiel Lavezzi o Gonzalo Higuaín. El Napoli recibe con brazos abiertos a Hirving Lozano para gritar cada ocho días el cántico mundial “Eeeeel Chuuucky Lozano”.

Hirving Chucky Lozano, ahora se volverá a echar a los hombros los sueños y esperanzas de más de 100 millones de mexicanos, tal como lo hizo para anotar el gol con el que México derrotó a Alemania en el mundial de Rusia y hoy, Lozano se prepara para comenzar una nueva aventura, en un nuevo equipo, en un nuevo país, con un nuevo idioma y por supuesto, un nuevo sueño que lograr, en donde ya empezó como lo sabe hacer: marcando goles.

*Nota del editor: Foto @SerieA*