'Checo' Pérez, con voz de profeta…

Esta vez no se trata de un Romperredes de futbol, aunque hubiera ameritado escribir sobre la derrota de la Selección Mexicana ante Estados Unidos, en la final de la Nations League, sin embargo creo, que esto no se repetirá ni en la Copa Oro ni en el Octagonal de la Concacaf, rumbo a Qatar 2022. Eso sí, la falta de un delantero de nivel, sí que le hace falta al equipo que dirige Gerardo Martino.

Esta vez será dedicada al mejor piloto mexicano en la F1, Sergio Checo Pérez, por su segundo triunfo en el máximo circuito y el primero con Red Bull.

Los cinco o seis Grandes Premios que había establecido Checo Pérez como frontera para lograr la adaptación con la escudería austriaca, en Azerbaiyán fue una profecía.

Luego de su cambio de Racing Point (hoy Aston Martin) a Red Bull y tras la pretemporada más corta de su historia en la Fórmula 1, el tapatío reconoció que necesitaría algo de tiempo para adaptarse y dar lo mejor de sí con la escudería austriaca.

El piloto mexicano, lo hizo de nuevo. Si en diciembre pasado ya nos había emocionado con su triunfo en el Gran Premio de Sakhir, este domingo volvió a hacer latir el corazón de miles de mexicanos con su victoria en el GP de Azerbaiyán.

Luego de contener durante toda la carrera al heptacampeón del mundo, Lewis Hamilton, Checo Pérez tuvo su recompensa: Su segunda bandera a cuadros y tener el honor de escuchar el Himno Nacional en lo más alto del podio.

En Bakú empezó la temporada para el tapatío, justo en su Gran Premio número 200 (197 arrancados), el tapatío logra su segundo triunfo en la Fórmula 1 para empatar al histórico Pedro Rodríguez como los dos únicos mexicanos que han visto la bandera a cuadros en la categoría, ambos con dos triunfos.

Con este triunfo, el piloto mexicano confirma que el circuito de Bakú es uno de sus predilectos, pues en cinco participaciones ya acumula tres podios (un primer lugar y dos terceros lugares).

Pero más importante que eso, es la confirmación para Red Bull que hizo lo correcto al tomar a este piloto que había quedado a la deriva, sin asiento, cuando Racing Point decidió cortarlo.

Checo libera presión, algo que traía clavado, incluso hasta la calificación en Azerbaiyán, donde, a pesar de tener el mejor auto y mejor ritmo no pudo plasmar en un buen lugar de largada por culpa, de nuevo, de un choque en Q3 que abortó su vuelta rápida.

La adaptación al RB16B no fue sencilla. Talentosos pilotos como Pierre Gasly o Alex Albon nunca lograron domar ese toro llamado Red Bull. Mismo que ahora come de la mano de Checo.

Y como todo en la F1, era cuestión de tiempo para que cayera un resultado del lado de Pérez. Iba a ser un segundo lugar en un portentoso 1-2 para Red Bull, pero Max Verstappen tuvo la mala suerte de que reventara un neumático.

 Fue ahí cuando Checo entró a salvar el día con un auto que se temía, según dijeron Christian Horner y el propio Pérez, no terminara la carrera.

Es el primer coequipero de Max Verstappen en Red Bull desde Daniel Ricciardo que logra ganar un Gran Premio, es tercero en el campeonato de pilotos, y el de constructores ahora tiene 26 puntos de ventaja para el equipo austriaco.

En total, junto con los 15 que Ricciardo pasó sin volver a ganar y las cinco primeras de Checo, Verstappen fue el único que ganó para RB durante 58 Grandes Premios.

Con su tercer podio en Bakú en la bolsa, además de todos los puntos arriba mencionados, Checo Pérez está ahora en la mejor posición para iniciar negociaciones de renovación de contrato con Red Bull, porque no hay que olvidar que sólo tiene firmado hasta 2021. Algo que también deseará Red Bull porque al fin ha encontrado la pieza que les faltaba para desafiar a Mercedes.

Cuando tienes un primer piloto que es una máquina de vueltas rápidas como Verstappen, un prodigio de 23 años que arde en deseos de ser campeón, necesitas un coequipero que le pueda seguir el ritmo, pero que le enseñe cosas que él no contempla, como ahorrar combustible o alargar la vida de unos neumáticos.

Alguien como Checo Pérez, quien con regularidad sistemática, la misma como que la gota erosiona y rompe la piedra, logra vencer enemigos.

En palabras del director del equipo, Christian Horner, el piloto mexicano es un “wily and canny driver”, algo así como un “piloto astuto y lleno de recursos”, sobre todo en los momentos de apremio. Una auténtica caja de herramientas al servicio del equipo.

De aquí en adelante, la vara para medir a Sergio Checo Pérez estará en lo más alto, nada que no conozca el mexicano y casi se podría apostar que no será la última vez que escuchemos el Himno Nacional de México en la premiación de la F1…

*Nota del editor: foto en portada tomada de 

Esta vez no se trata de un Romperredes de futbol, aunque hubiera ameritado escribir sobre la derrota de la Selección Mexicana ante Estados Unidos, en la final de la Nations League, sin embargo creo, que esto no se repetirá ni en la Copa Oro ni en el Octagonal de la Concacaf, rumbo a Qatar 2022. Eso sí, la falta de un delantero de nivel, sí que le hace falta al equipo que dirige Gerardo Martino.

Esta vez será dedicada al mejor piloto mexicano en la F1, Sergio Checo Pérez, por su segundo triunfo en el máximo circuito y el primero con Red Bull.

Los cinco o seis Grandes Premios que había establecido Checo Pérez como frontera para lograr la adaptación con la escudería austriaca, en Azerbaiyán fue una profecía.

Luego de su cambio de Racing Point (hoy Aston Martin) a Red Bull y tras la pretemporada más corta de su historia en la Fórmula 1, el tapatío reconoció que necesitaría algo de tiempo para adaptarse y dar lo mejor de sí con la escudería austriaca.

El piloto mexicano, lo hizo de nuevo. Si en diciembre pasado ya nos había emocionado con su triunfo en el Gran Premio de Sakhir, este domingo volvió a hacer latir el corazón de miles de mexicanos con su victoria en el GP de Azerbaiyán.

Luego de contener durante toda la carrera al heptacampeón del mundo, Lewis Hamilton, Checo Pérez tuvo su recompensa: Su segunda bandera a cuadros y tener el honor de escuchar el Himno Nacional en lo más alto del podio.

En Bakú empezó la temporada para el tapatío, justo en su Gran Premio número 200 (197 arrancados), el tapatío logra su segundo triunfo en la Fórmula 1 para empatar al histórico Pedro Rodríguez como los dos únicos mexicanos que han visto la bandera a cuadros en la categoría, ambos con dos triunfos.

Con este triunfo, el piloto mexicano confirma que el circuito de Bakú es uno de sus predilectos, pues en cinco participaciones ya acumula tres podios (un primer lugar y dos terceros lugares).

Pero más importante que eso, es la confirmación para Red Bull que hizo lo correcto al tomar a este piloto que había quedado a la deriva, sin asiento, cuando Racing Point decidió cortarlo.

Checo libera presión, algo que traía clavado, incluso hasta la calificación en Azerbaiyán, donde, a pesar de tener el mejor auto y mejor ritmo no pudo plasmar en un buen lugar de largada por culpa, de nuevo, de un choque en Q3 que abortó su vuelta rápida.

La adaptación al RB16B no fue sencilla. Talentosos pilotos como Pierre Gasly o Alex Albon nunca lograron domar ese toro llamado Red Bull. Mismo que ahora come de la mano de Checo.

Y como todo en la F1, era cuestión de tiempo para que cayera un resultado del lado de Pérez. Iba a ser un segundo lugar en un portentoso 1-2 para Red Bull, pero Max Verstappen tuvo la mala suerte de que reventara un neumático.

 Fue ahí cuando Checo entró a salvar el día con un auto que se temía, según dijeron Christian Horner y el propio Pérez, no terminara la carrera.

Es el primer coequipero de Max Verstappen en Red Bull desde Daniel Ricciardo que logra ganar un Gran Premio, es tercero en el campeonato de pilotos, y el de constructores ahora tiene 26 puntos de ventaja para el equipo austriaco.

En total, junto con los 15 que Ricciardo pasó sin volver a ganar y las cinco primeras de Checo, Verstappen fue el único que ganó para RB durante 58 Grandes Premios.

Con su tercer podio en Bakú en la bolsa, además de todos los puntos arriba mencionados, Checo Pérez está ahora en la mejor posición para iniciar negociaciones de renovación de contrato con Red Bull, porque no hay que olvidar que sólo tiene firmado hasta 2021. Algo que también deseará Red Bull porque al fin ha encontrado la pieza que les faltaba para desafiar a Mercedes.

Cuando tienes un primer piloto que es una máquina de vueltas rápidas como Verstappen, un prodigio de 23 años que arde en deseos de ser campeón, necesitas un coequipero que le pueda seguir el ritmo, pero que le enseñe cosas que él no contempla, como ahorrar combustible o alargar la vida de unos neumáticos.

Alguien como Checo Pérez, quien con regularidad sistemática, la misma como que la gota erosiona y rompe la piedra, logra vencer enemigos.

En palabras del director del equipo, Christian Horner, el piloto mexicano es un “wily and canny driver”, algo así como un “piloto astuto y lleno de recursos”, sobre todo en los momentos de apremio. Una auténtica caja de herramientas al servicio del equipo.

De aquí en adelante, la vara para medir a Sergio Checo Pérez estará en lo más alto, nada que no conozca el mexicano y casi se podría apostar que no será la última vez que escuchemos el Himno Nacional de México en la premiación de la F1…

*Nota del editor: foto tomada de @SChecoPerez*