Canelo, un campeón que da risa

En los últimos días he escuchado decir a colegas que si Saúl Canelo Álvarez fuera extranjero, sería un ídolo para todo México.

Pero la idolatría no se trata de nacionalidades, sino de actitud dentro del campo deportivo, haber tenido rivales de categoría y el que tengas “ángel” con la gente, y francamente el Canelo, solo tiene lo primero, porque hay que reconocer que el tapatío es muy profesional y disciplinado en su carrera, pero carece de los dos últimos.

No es un tipo agradable, es serio, a tal grado de decir que tiene un carácter cerrado, no acepta críticas, quiere que la gente que le rodea lo esté alabando, así como los medios de comunicación, que lo ensalzan para que responda ante sus micrófonos.

Canelo Álvarez ha tenido muchos seguidores, pero son más los detractores, porque solo se ha dedicado a ganar, ganar y ganar con rivales a su modo, y más ahora que es promotor de sus propias peleas.

Qué mejor muestra, que el turco Avni Yildirim, quien solo se presentó para recibir algunos golpes y ya no querer salir a combate para el cuarto round.

El Canelo ha llegado a la cima por su sacrificio, por su disciplina, que para esto, se requiere consistencia, práctica, práctica, más práctica, paciencia, trabajo y un amor por la perfección, también le ha ayudado el ser manejado por Óscar de la Hoya –hasta que dejó de ser su socio-, pero no se necesita ser un experto en boxeo, para darse cuenta que los rivales, en su mayoría, que le han puesto no están a la altura de la expectativa, del escenario, ni mucho menos de un campeón mundial como el púgil tapatío.

Los defensores del tapatío dicen que: “él no tiene la culpa, era el retador obligatorio", pero todos sabemos que en el boxeo, quienes mandan son los campeones mundiales; ellos deciden si suben o bajan de categoría para enfrentar a alguien de mayor nivel, pero el Canelo prefirió quedarse en el supermediano, donde en este momento no hay pugilistas de mucha calidad. Pudo haber renunciado al título, como ya lo hizo antes y defender el título no del Consejo Mundial de Boxeo sino de la Asociación Mundial de Boxeo ante otro oponente, pero prefirió una pelea comodina.

Es por eso que, Mauricio Sulaimán, presidente del CMB, no se iba a permitir que el Canelo ya no fuera su campeón, como ocurrió, cuando le dijeron que tenía que enfrentar a Gennady Golovkin y mejor renunció al título al no aceptar la tercera pelea; ahora el Consejo no quería que le pasara lo mismo una vez más, por lo que pactaron peleas con rivales sin calidad, para que siguiera siendo su monarca.

La “disque” pelea contra el turco Yildirim resultó peor que contra Kovalev, Callum Smith o Daniel Jacobs, y eso que estas tres dejaron mucho que desear. Y prepárense a otro fiasco ante el británico Billy Joe Saunders, quien tendrá que bajar varios kilos para la pelea el 8 de mayo, pero eso sí, se va a llenar de billetes su cartera, como lo han venido haciendo sus contrincantes del Canelo.

Es un boxeador inteligente, pero sí, le hacen falta guerras arriba del ring, esas batallas donde se derramó sangre y sudor como las que nos ofrecieron el César del Boxeo, Julio César Chávez, Rubén Olivares, Daniel Zaragoza, Humberto La Chiquita González, Erick el Terrible Morales, Marco Antonio Barrera, Juan Manuel Márquez y hasta el Travieso Arce, entre otros, verdaderos ídolos hechos en el ring, no de la mercadotecnia, como lo es Saúl Álvarez, ya que no ha llegado a ese nivel.

En la actualidad estamos carentes de verdaderos ídolos boxísticos, y si Saúl Álvarez no quiere escuchar el nombre de Gennady Golovkin para una tercera pelea, perfecto... pero que busque retadores más competitivos que le hagan frente, como el propio GGG, quien le peleó cabalmente y por lo menos le ganó un combate, aunque los jueces vieron ganador al Canelo en una y en la otra empate. Un campeón es el cinturón, pero también es la forma en que refrenda su título pelea tras pelea…aunque esto, le importa muy poco al tapatío, que en realidad cree que ha vencido a boxeadores de primer nivel.

*Nota del editor: foto en portada tomada de @Canelo*