Brady, el más ganador, pero… entre los más perdedores

El Super Bowl LII debe ser considerado uno de los mejores partidos por el trofeo Vince Lombardi. Filadelfia y Nueva Inglaterra se enfrascaron en un juego, y permítame la expresión muy futbolera, de toma y daca. No daban tregua en anotaciones.

El marcador  41-33, a favor de las Águilas, que entre ambos equipos totalizó 74 puntos anotados, son la segunda mayor cantidad en la historia del Super Bowl, uno menos que el triunfo de los San Francisco 49ers sobre los San Diego Chargers, 49-26, en el Super Bowl XXIX, además que New England se convirtió en el equipo perdedor del Super Bowl que más puntos anota en el partido, superando a los 49ers (SB XLVII) y Dallas Cowboys (XIII) que anotaron 31 puntos cada uno.

Como lo dije en el penúltimo Romperredes, que fue dedicado también al futbol americano y que tenía por título ¿Joe o Tom?... elijo a Montana. Tom Brady será una leyenda activa y una monstruosidad a la hora de lanzar, pero no es el mejor quarterbacks de la historia. Hasta hoy es el que más Super Bowls ha ganado, con cinco, pero también es uno de los que más ha perdido, con tres (XLII, XLVI y LII). Sólo lo rebasa Jim Kelly, con los Bills de Buffalo, al perder cuatro (XXV, XXVI, XXVII y XXVIII), y queda al parejo de Fran Tarkenton, al decepcionar con los Vikingos de Minnesota en el VIII, IX y XI; John Elway, con los Broncos de Denver, en el XXI, XXII y XXIV, y un escalón abajo se encuentran con dos Craig Morton (Dallas y Denver), Roger Staubach (Dallas), Kurt Warner (St. Louis Rams y Arizona) y Peyton Manning (Indianápolis y Denver).

Reconozco que el jugar ocho Super Bowls es algo sobrenatural, y aún así no lo considero el mejor a pesar de sus cinco anillos de campeón. Hay algunos que lo ponían a lado de Michael Jordan, como los deportistas con seis anillos; Air Jordan dominó la NBA con los Toros de Chicago, pero hay que recordar que tuvo dos retiros, donde prácticamente le regaló dos campeonatos a los Rockets de Houston, en el primero. Luego regresó y alzó otros tres consecutivos; se retiró nuevamente, y bien pudo haber ganado uno más. Pero no solo se trata de ganar campeonatos con sus equipos para ser considerado el mejor en el deporte, sino lo que proyecta para el mismo, la evolución que provoca en esa disciplina y la forma de liderar a sus compañeros. En este caso se fue perfecto de seis finales, seis títulos, de la misma forma que Joe Montana, de cuatro, cuatro, pero la forma de guiar al campeonato muy difícilmente los igualaran.

Brady acepta que apesta perder, pero no le queda más que aceptar la derrota y de momento no piensa en el retiro.

El quarterback de 40 años tuvo un duelo casi perfecto, de muchas marcas, más de 500 yardas - rompiendo su propia marca - y sin intercepciones, pero la defensiva de Filadelfia tuvo un acierto en los minutos finales que le hizo perder el ovoide y así se acabó el Super Bowl LII.

Con todo y el uniforme blanco que eligieron por cábala, puesto que con ese habían ganado los otros títulos de la NFL, al final, la maldición lo persiguió, la misma que ya había vivido hace unos años.

Ser el líder de yardas totales de la NFL no le ayudó mucho. Nunca en la historia un mariscal de campo que fue líder en yardas por aire logró ganar ese año el Súper Domingo. Desde Dan Marino en 1984, Kurt Warner en 2001, Rich Gannon en 2002, el propio Brady en 2007 y Peyton Manning en 2013.

El primero en intentarlo fue Dan Marino, quien lanzó para 5,084 yardas en la temporada de 1984, sin embargo, sus Miami Dolphins cayeron 38-16 ante los San Francisco 49ers en el Super Bowl XIX.

Pasaron cerca de dos décadas para que Kurt Warner buscara la hazaña en el Super Bowl XXXVI luego de lanzar para 4,830 yardas en la temporada del 2001, pero los St. Louis Rams fueron sorprendidos 10-17 por los New England Patriots.

Al siguiente año, Rich Gannon lanzó para 4,689 yardas con los Oakland Raiders, que fueron apaleados 48-21 por los Tampa Bay Buccaneers en el Super Bowl XXXVII.

La primera oportunidad para Brady fue en el Super Bowl XLII tras la temporada del 2007, pero New England fue superado 17-14 por los New York Giants.

Peyton Manning lo intentó en el 2013, pero sus 5,477 yardas en la temporada regular no evitaron la humillación a los Denver Broncos, 43-8, por los Seattle Seahawks en el Super Bowl XLVIII.

A sus 40 años de edad, Brady lideró la liga en el 2017 con 4,577 yardas antes de caer este domingo, 41-33, con los Philadelphia Eagles.

Brady también se unió a Manning como el segundo ganador del premio al Jugador Más Valioso de la NFL que pierde dos veces el Super Bowl luego de ser galardonado.

Manning cayó en las ediciones XLIV y XLVIII mientras Brady pasó por lo mismo en los Super Bowls XLII y LII.

Los otros que perdieron uno después de ser MVP fueron Kurt Warner en 2001, Cam Newton en 2015 y Matt Ryan en 2016).

Desafortunadamente para Brady, quien terminó con 505 yardas aéreas, es el primer mariscal de campo de la historia que pierde un partido tras superas las 500 yardas aéreas, lanzar tres pases de touchdown sin intercepciones en un partido de temporada regular o playoffs.

Fue un partido que nos mantuvo en suspenso hasta el final y gracias a la actuación de Nick Foles, quien tuvo un partido simplemente brutal con Filadelfia, al lanzar para 373 yardas y tres anotaciones, completando 65% de sus envíos y además recibió un pase de anotación. Foles fue el eje de una ofensiva que peleó ofensiva contra ofensiva en contra de uno de los mejores quarterbacks en la historia y logró salir con el primer título de Super Bowl en la historia de los Eagles. Eso le consiguió el título del MVP del Super Bowl LII.

Pero sin el coach Doug Pederson hubiera sido posible el título. Ordenó un juego de “todo que ganar, nada que perder”. Se la jugó en cuarta oportunidad, que a la postre se convirtió en un TD.

La bravura de este equipo la encabezó Pederson y Foles, nunca se intimidaron, por ejemplo, de la jugada que le hablo cuando en cuarta y gol faltando 38 segundos para que terminara la primera mitad, Foles se alineó en formación escopeta y con jugada de truco, Foles se aisló del resto de la defensiva para que Trey Burtonle lanzara el ovoide y cruzara las diagonales sin problema alguno, lo que fue su primera recepción en la NFL.

El plan de juego ofensivo fue perfecto y supo explotar a una defensiva que nunca encontró la forma de detenerlos.

Otro personaje que fue decisivo fue Brandon Graham. La defensiva de los Eagles fue arrastrada durante casi todo el juego, sin embargo, en los momentos más importantes, respondieron. El único balón suelto del juego vino gracias a Brandon Graham, quien golpeó a Brady. Esa jugada fue vital para que las Águilas tuvieran una ventaja de 8 puntos, obligando a un virtual empate.

Ahora Foles tendrá que esperar si le renuevan el contrato y pelear por el puesto titular con Carson Wentz, quien saldría de una lesión en el ligamento cruzado anterior, al final de la temporada regular y quien convirtió a las Águilas en la mejor ofensiva de toda la NFL.

No quiero adelantarme, ni pecar de Nostradamus, pero estoy seguro que este será el comienzo del fin de la dupla Belichick-Brady.

*Nota del Editor: Foto: Especial Internet*