A borrar la palabra cruzazulear…

Cruz Azul está a cuatro partidos de terminar con todo el mal fario que lo viene atormentado hace décadas.

Después de lo vivido en el Estadio Azteca el fin de semana, que resultó inolvidable, con dos partidazos de auténtica Liguilla. Cruz Azul y América tenían que pagar las facturas de los partidos de ida y lo intentaron de una manera similar: poniendo todo en la cancha para lograr la remontada; aunque La Máquina, sí lo logro, las Águilas estuvieron a punto de…, pero eso sí, ambos ofrecieron, cada uno por su lado, partidos vibrantes como hace tiempo no se veían.

Cruz Azul y América mostraron su grandeza; Toluca fue un dignísimo rival y Pachuca, el vencedor.

En los otros cotejos, Santos, le arrebató a Rayados sobre el tiempo una alegría más y Puebla fue al final, mejor que el Atlas.

Tras la electrizante eliminación de uno de los favoritos para alzar el trofeo de campeón, el América a manos del Pachuca en el Estadio Azteca, las miradas se centran en La Máquina, quien ahora es considerado el amplio favorito para alzar el campeonato y terminar con una sequía de más de 23 años sin un título de Liga.

Pero, enfrente tendrá a Pachuca, escuadra inspirada que ha dado cuenta de dos equipos de los denominados “cuatro grandes” y querrá echar al líder de la competencia para acceder de nueva cuenta a una final.

Tras eliminar al Guadalajara y al América, los hidalguenses (clasificados en el noveno lugar) regresan a casa para preparar su cotejo ante los capitalinos en el Estadio Hidalgo, para después regresar al Coloso de Santa Úrsula, el próximo fin de semana.

Veintitrés años y cinco meses, periodo que se ha tornado de pesadilla, donde han sufrido burlas, humillaciones, ilusiones, pero los celestes empiezan a ver la luz al final del túnel.

A los dirigidos por Juan Reynoso -curiosamente, testigo del último campeonato cementero-, la Liguilla del Clausura 2021 les ha trazado un camino soñado para finalmente sepultar a sus fantasmas, luego de que los siempre candidatos América, Tigres y Rayados, o los otros 'grandes', Chivas y Pumas, quedaron fuera de la pelea.

Con base en el desarrollo de los cuartos de final, el Pachuca podría ser el rival más peligroso de la Máquina en estas rondas finales, por lo que, de superar la serie, el reto de una potencial final no tendría comparación alguna respecto a otros anteriores, como el de aquélla trágica del Clausura 2013, en la que el desenlace del partido de vuelta se escapó de toda lógica.

Esa profundidad y competitividad del plantel celeste no servirá de nada y será olvidada como todas las veces anteriores, si no consigue la tan ansiada novena estrella, ésa que le debe a su afición desde hace tantos años, ésa que sueñan tus fanáticos que han sido abucheados y humillados una y otra vez, que vuelven a creer en ti.

La ilusión celeste está a la alza, pero deberá tener su merecida dosis de precaución y de reserva, producto de lo que se ha cosechado en los últimos 23 años.

El torneo pasado con Robert Dante Siboldi, sus buenos momentos dependían de los goles de Jonathan Rodríguez. Actualmente, además del Cabecita, otros jugadores han marcado al menos una vez. Si Reynoso consigue que todos entren enchufados en las semifinales y con la puntería fina, será un activo valiosísimo.

Llegó la hora para Cruz Azul de ser grande otra vez, y que mejor con Juan Reynoso, que conoció la victoria azul como jugador, y que lo haga como entrenador sería algo fantástico e histórico.

*Nota del editor: foto en portada tomada de @CruzAzul*