Antonio Mohamed, en paz con su hijo…

Después de tres intentos, Antonio Mohamed al fin pudo levantar un título de liga con el Monterrey, el cual va dirigido con especial dedicatoria a Faryd, su hijo que falleció a los nueve años de edad durante el Mundial del 2006 y quien era seguidor del Monterrey.

Faryd nació en México y le tocó ver a su padre como jugador de Rayados, por lo que se hizo fan del club regiomontano, por lo que el Turco ha explicado que en muchas fotos su hijo aparece con la playera de Monterrey, por lo que le hizo la promesa de dirigir y hacer campeón a Rayados.

El 4 de julio de 2006 se produjo en Alemania un trágico accidente automovilístico que causó el fallecimiento de Farid Mohamed. El pequeño Farid, su padre y tres amigos sufrieron un accidente que se produjo cuando se dirigían al aeropuerto de Frankfort tras haber presenciado el viernes en Berlín el partido entre Argentina y Alemania por los cuartos de final del Mundial.

Un joven alemán de 22 años embistió por detrás al automóvil donde viajaba Farid y el Turco. El chico fue internado en estado crítico en un hospital de la ciudad, pero falleció por las heridas sufridas.

Mohamed en ese entonces le había prometido a su hijo dos cosas, ascender al Huracán y algún día dirigir y hacer campeón a Rayados. La primera promesa la había logrado hace varios años, y la segunda, apenas la pudo cumplir este domingo. Es por eso que dirigir a Monterrey ha tenido mucho significado para el Turco y en cada juego coloca en el banquillo un rosario, teniendo siempre presente a su ángel.

El estratega argentino tuvo una primera oportunidad para cumplir la promesa en el Clausura 2016, sin embargo, Pachuca le negó la satisfacción al arrebatarle el título con una enorme actuación del Conejo Pérez y después un gol de último minuto de Víctor Guzmán.

Al siguiente año tuvo la revancha, en el Apertura 2017, cuando encaró a Tigres en la final regia, sin embargo, los felinos le impidieron también cumplir con la promesa.

Mohamed ya había hecho campeón a Monterrey en el torneo de Copa, en 2017, contra Pachuca, y en México ya había hecho campeones a los Xolos de Tijuana y después con el América.

Ahora las Águilas fueron la víctima de Antonio Mohamed, que no supieron ganar en la tanda de penaltis, y tampoco supieron perder, porque de inmediato Miguel Herrera se fue a los vestidores, echando lumbre y detrás de él siguieron los jugadores del América, que no recibieron las medallas de segundo lugar en el césped del Estadio Azteca.

El llanto del Turco, luego de que Leonel Vangioni consiguió el penal decisivo, fue liberador. Apenas dos meses y 20 días atrás había regresado a casa con un equipo lejos de la Liguilla y los peores presagios de cara al Mundial de Clubes.

Hoy, debe ser uno de los personajes del futbol más felices. Prometió que volvería y cumplió, luego de amargas experiencias en el Celta de Vigo y Huracán.

Miguel Herrera y América tuvieron varias cuestiones dentro del equipo que fueron clave para que fueran segundos en el Apertura 2019, como la expulsión de Sebastián Córdova en el juego de ida; o los cambios por lesiones en los dos partidos de la final. En la ida, Andrés Ibargüen abandonó el terreno de juego al 39’ por una molestia, misma que lo marginó de la vuelta, donde los azulcremas tuvieron que suplir a Renato Ibarra al 28’ por la misma razón; la falla de Jorge Sánchez al intentar cortar un pase, pero trompicó y al momento de caer le puso el balón con la mano a Dorlan Pabón, quien asistió a Rogelio Funes Mori para empatar el marcador; el Piojo Herrera decidió meter a Fernando González al minuto 67’ del partido de vuelta en lugar de Richard Sánchez, quien además de que marcó el segundo tanto de los azulcremas, había dominado la media cancha con Guido Rodríguez. Con Fernando González en el terreno de juego, las Águilas perdieron el control del compromiso y por último Guido Rodríguez y Nicolás Castillo fueron los jugadores del América que erraron sus respectivos cobros desde el manchón penal. Castillo abrió la tanda, pero su disparo fue atajado por Marcelo Barovero y Rodríguez, tercero en la lista de los azulcremas, voló el esférico.

En otro punto clave por las que América perdió el título y que no dependió de ellos, fue el uso del VAR. En 25 minutos, el VAR le quitó dos anotaciones al América por manos ofensivas. Al 2’ Bruno Valdez se apoyó de su extremidad para mandar el balón a las redes, pero la jugada se invalidó. Al 25’ fue Richard Sánchez quien sacó ventaja con la mano para controlar el esférico y de ahí nació el gol de Roger Martínez, acción que César Arturo Ramos revisó en la pantalla y optó por anularla. De un total de cinco jugadas revisadas por el árbitro, ninguna favoreció al cuadro de Miguel Herrera.

La final estuvo para cualquiera, una paridad de fuerzas impresionante. Ninguno fue mejor en la cancha, hubo cambios de dominio desde la Ida, pero jamás fue suficiente en los partidos para decretar un vencedor. América no fue mejor que Rayados, aunque el Monterrey tampoco fue superior a las Águilas.

América perdió por sus propios errores, pero también porque el nuevo campeón, con ayuda divina para Antonio Mohamed, le arrebató en un parpadeo su disfraz de conquistador, tantas veces utilizado en noches memorables.

*Nota del editor: Foto en portada tomada de rayados.com*