Murió Dario Fo, el juglar de la cultura italiana

Desde Bolonia, Italia.- Un ejemplar del menester de juglaría. Un hombre que iba por ahí sembrando semillas para enriquecer la cultura italiana y no solo, hacía pensar y reír. Escritor hasta sus últimos días como lo confirma la reciente presentación de su libro, Darwin, dedicado al padre del evolucionismo. Pintor, escultor, dramaturgo, político, en fin, un creativo, un personaje que cuando hablaba despertaba la curiosidad y el interés por indagar sobre la vida, simplemente ponía el dedo sobre lo que pasaba a nuestro alrededor.

Este hombre de los tiempos modernos, era un ser lleno de vitalidad que ganó el premio Nobel de Literatura en 1997, pero empecemos por el principio. Dario Fo nació en un pueblo llamado Sangiano, el 24 de marzo de 1926. Estudio arquitectura pero la abandonó para estudiar en la Academia de Bellas Artes de Brera en Milán y proponerse como actor a través de sus primeros breves monólogos surrealistas que eran trasmitidos por la radio. Posteriormente, hizo su debut en el histórico teatro Piccolo de Milán con un texto que rompió las convenciones de la revista con un toque de sátira que lo caracterizara a lo largo de su vida.

Empezó con el pie derecho y continuó trabajando en el ámbito del teatro, donde conoció a Franca Rame, hija de una familia de teatro. Sí, una mujer rubia y alta que lo acompaño hasta que la muerte los separó. Según las declaraciones de Fo, ella murió el 29 de mayo de 2013 entre sus brazos. En los 60 nace la compañía Fo Rame de las farsas (Ladrones, maniquíes y mujeres desnudas), una experiencia que lo acercó a la comedia sátira inspirada en los cómicos del Arte: Gli arcangeli non giocano a flipper (1959), Chi ruba un piede è fortunato in amore (1961), Isabella, tre caravelle e un cacciaballe (1963), todas con gran éxito de taquilla.

Pronto hace el salto a la televisión con programa que se llamaba Canzonissima, un show en el que participa la pareja que hará historia y llegará a todo el público a través de esta realización televisiva en la que Dario y Franca presentaban los sketch con un fondo social, un compromiso político que subrayaba las malversaciones y las muertes blancas de aquellos años. Ese corte no gustó para nada a los directores de la RAI (Radio Televisión Italiana) y, tras solo siete trasmisiones, los pusieron de patitas en la calle. Fue hasta 1977 que volvieron a la pantalla con el teatro de Dario Fo, las grabaciones de sus espectáculos aplaudidos en todo el mundo.

Fo, poco a poco, se internacionalizó. Tuvo  un gran reconocimiento en Francia a finales de los 60, cuando él y su mujer decidieron dejar los teatros burgueses para presentarse en los escenarios populares como las casas populares o las salas Arci (Asociación Recreativa y Cultural Italiana) reconocidas por los ideales de la Izquierda Antifascista. Más adelante, Dario Fo funda primero el grupo Nueva Scena, con la intención de recuperar los valores sociales del teatro, y después el Collettivo La Comune con el cual en 1974 ocupó la conocida Palazzina Liberty en Milán que llegó a ser un centro de la contra-información política de aquellos años.

Se podrían mencionar una infinidad de obras de Dario Fo, pero uno de sus textos más famosos son aquellos que daban vida a sus monólogos que Franca transcribía y corregía, se trata de Misterio buffo, una obra de teatro que trata los llamados misterios bufos que en la Edad Media representaban los juglares para hacer mofa de los misterios evangélicos. En este caso, el dramaturgo presenta una crítica de las injusticias sociales y el poder de la jerarquía eclesiástica, en ocho partes: Resurrección de Lázaro, Bonifacio VIII, El hambre de Zanni, Historia de San Benito de Nursia, Grammelot de Scapino, Grammelot del abogado inglés, María en la Cruz y El milago de las bodas de CanáUno .

Fo siempre estuvo ligado a la politica, primero con el Partido Comunista (Pci), después con la izquierda , tanto que con Franca funda Soccorso Rosso para sostener a los detenidos políticos como Pietro Valpreda, Adriano Sofri , Giorgio Pietrostefani y Ovidio Bompressi, acusados de homicidio de Calabresi. En fin, se pueden contar tantas historia del dramaturgo pero el caso es que Dario Fo murió a los 90 años sin perder la pasión por el arte y el compromiso político que ejerció con fuerza a pesar de estar desencantado con la política italiana.

Descanse en Paz el maestro de la sátira italiana.