Desde la Ventana

por Carlos Alberto Pérez

Espía contra espía

Era 1986, recuerdo estar acostado en mi cama leyendo “Mad”, me encantaba la tira de “Spy vs. Spy” (Espía contra Espía), eran, obviamente, dos espías, uno negro y uno blanco, que se dedicaban a encontrar la manera de acabar uno con el otro, cosa que, por cierto, nunca conseguían. Y no solamente fracasaban rotundamente, sino que, además, sus propósitos siempre se les volteaban y todo resultaba completamente absurdo, irrisorio y estúpidamente divertido…

Cíclico

Todo parece indicar que Alfredo Del Mazo ganó la gubernatura del Estado de México. Y yo estoy seguro que no hubo fraude. El conteo es legal, no tengo duda de eso. Los mexiquenses votaron, en su mayoría, por el simpático candidato atlacomulquense. Lo que sí sucedió es que el PRI la volvió a hacer.

¿Por qué atacaron al cura?

La semana pasada, un hombre entró a la Catedral metropolitana, escuchó misa, se puso de pie cuando tuvo qué hacerlo, tomó asiento cuando se lo pidieron, se hincó cuando fue necesario, se persignó humildemente y, al terminar la ceremonia, subió al altar, tomó por el cuello al sacerdote y lo intentó degollar. Inmediatamente fue detenido, no obstante, solicitó hablar con el presidente Enrique Peña, con la reina de España, con el embajador de Francia e inclusive con el Papa Francisco. Lamentablemente, ninguno de ellos ha respondido al llamado.

Quiero mi despensa

“Andan nerviosos los de la mafia del poder. Entregan despensas, frijol con gorgojo, pollos, patos, puercos, cochinos, marranos, cerdos. Hay que decirles que sí, pero a la hora de la hora ¡toma tu voto! ¡El voto es libre y es secreto!”, afirma AMLO en un spot.

El balazo de Del Mazo

Hace unos días, la guapísima, talentosísima, inteligentísima y simpatiquísima Gabriela Warkentin entrevistó a Alfredo Del Mazo, heredero de una dinastía de destacados políticos, de esos que han hecho de éste un país mejor y candidato del PRI al gobierno del Estado de México.

Evita, la ingenua

A mi pobrecita Eva Cadena, ahora excandidata a la alcaldía de Las Choapas, allá en Veracruz, le vieron la cara de paisana, le pusieron un ocho (o sea dos cuatros) y en los dos cayó como es, redondita. Ella no sabía de qué se trataba, ella nada más agarró el dinero. Claro, bien pronto cayó en cuenta de que eso no se hace y entonces lo devolvió. “Pequé de ingenua”, dijo.

Cantinflas

El actor Manuel Medel decía que el Cantinflas original era un teporochito que conoció cuando se presentaba en el teatro Follies. Se llamaba Olegario y trabajaba como barrendero. Mario Moreno le pedía a Medel que lo provocara para hacerlo hablar y entonces el hombre decía cosas incoherentes y repetitivas, "cantinfleaba" pues.

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