Meade y las recetas

“Enfrentar los retos con viejas recetas no nos va a ayudar” es lo que responde José Antonio Meade al periodista Javier Lafuente en entrevista para el diario español El País. La referencia es obvia, al hablar de lo viejo, dirige su disparo a López Obrador y el peligro de volver al pasado. Lo que no queda claro es si el precandidato del PRI sabe algo que hasta ahora no se ha atrevido a aplicar y que los demás desconocemos.

Ofrecer soluciones novedosas para la problemática nacional es sencillo y de hecho podría ser creíble, siempre y cuando no fuese un el ex secretario de Hacienda el autor de la promesa. En los últimos dos sexenios, José Antonio Meade, ha sido responsable de conducir las finanzas nacionales en dos ocasiones y también ha tenido a su cargo el manejo de la política social; sus resultados no han sido buenos, como menciona Gerardo Esquivel en su artículo de El Universal publicado el viernes pasado, la economía nacional apenas ha crecido en los últimos 12 años y de hecho se encuentra en un proceso de desaceleración, para algunos recesivo, la deuda pública ha crecido y el combate a la pobreza tampoco ha dado resultados, hay más mexicanos pobres que en 2006.

 Meade ha sido un jugador decisivo en la toma de grandes decisiones a lo largo de dos sexenios y las cosas no han ido bien, de ahí la suspicacia que despiertan sus palabras sobre las recetas viejas y los problemas actuales. Si Meade tiene la receta ¿Por qué no la ha aplicado hasta ahora? Quizás porque en su papel de secretario siempre estuvo supeditado a la última palabra de sus jefes, quizás Felipe Caderón y Enrique Peña Nieto desoyeron sus consejos y tomaron decisiones inadecuadas, pero si así hubiese ocurrido seguramente habría ido a parar muy lejos de los dos gabinetes presidenciales.

La duda en el fondo es si realmente tiene propuestas novedosas. Sus altas calificaciones académicas y el currículum de ensueño que le precede podrían indicar que sí, sin embargo los hechos son distintos. No me queda claro que pueda o quiera dar un giro en la política económica que él ha practicado a pesar de que no ha dado los resultados ofrecidos, comparado con la imagen que el PRI quiere proyectar de López Obrador, el futuro candidato tricolor puede parecer vanguardista, pero de eso a querer vender soluciones novedosas, hay un largo trecho. Si José Antonio Meade quiere funcionar como candidato y triunfar en las elecciones de julio deberá ser autocrítico, reconocer en qué ha fallado, para entonces sí formular recetas innovadoras y precisas, lo cual equivale a marcar distancia de sus propias decisiones y de la administración que lo ha encumbrado. Nada fácil.

*Nota del Editor: Foto: PRI*