Austeridad

Ahora resulta que sí hay de dónde. Seguramente por convicción, responsabilidad, solidaridad y no por la presión social generada por el gasolinazo, los miembros más conspicuos de la clase política nacional han decidido apretarse el cinturón. El Instituto Nacional Electoral y el Poder Judicial de la Federación, han anunciado recortes concretos a su gasto para 2017. Diputados, Senadores y partidos políticos, a regañadientes, apenas analizan partida por partida para recortar lo más posible de lo menos necesario.

Las cifras importan, el INE devolverá a la Tesorería mil 70 millones de pesos solo por la suspensión de los trabajos de construcción de su nueva sede más el recorte a sueldos y gastos diversos de los consejeros, mientras el Poder judicial se ahorrará algo así como mil 900 millones, en el poder legislativo el recorte podría rondar los mil millones, es decir, 500 por la cámara de diputados y 500 por el senado, cifras nada despreciables, pero en algunos casos insuficientes; según denuncian legisladores como la Senadora independiente, Martha Tagle quien afirma que de querer, sus compañeros podrían recortar más de mil millones.

Pero lo que realmente llama la atención es la lista de rubros que podrían ser sometidos a tijera. Los senadores por ejemplo, proponen no comprar vehículos nuevos, dejar de utilizar inmuebles con costos de mantenimiento excesivos, cuidar el mobiliario para ahorrar en reparaciones, sacar menos copias, editar menos libros, difundir por internet el trabajo parlamentario, bajarle a los asesores, a las comidas y los viajes pero no demasiado, apenas en un 10 por ciento. Los diputados hablan de eliminar seguros médicos (privados), seguros de vida, vales de gasolina, gastos de viajes internacionales y en una de esas, bonos, secretos y gastos de telefonía celular. El Poder Judicial reducirá viáticos, dejará de comprar edificios y gastará menos en eventos y ceremonias, mientras los consejeros del INE reducirán su ingreso en 10 por ciento y pagarán sus teléfonos celulares.

La lista de ahorros potenciales no es ni por mucho un compendio de grandes sacrificios, al contrario, se trata de un conjunto de gastos en la mayoría de los casos superfluos y abusivos, privilegios autoimpuestos por ese pequeño grupo que define cómo, cuándo y dónde se gasta el dinero público, el “esfuerzo” se queda corto, nada más en asesores, los senadores podrían ahorrarse buena parte de los 450 millones de pesos que se gastaron a septiembre de 2016, 151 millones más a lo erogado el mismo mes del año anterior.

Comparado con el peso fiscal del llamado gasolinazo, los ahorros quizás sean mínimos, aunque el mensaje podría ser importante, renunciar a los privilegios que la casta divina de la política nacional se ha recetado con cargo al erario y los impuestos del resto de los mexicanos, más que una señal de solidaridad o de justicia, sería un signo de simple decencia.

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*Nota del Editor: Foto: Senado de la República*