¿Y qué hará Alejandro Murat con quienes colapsaron Oaxaca?

Previo a estrenarse como Gobernador Constitucional de Oaxaca, el priista Alejandro Ismael Murat Hinojosa declaró: “Mi Gobierno recibe un estado colapsado económica y socialmente.” Confirmando así la percepción ciudadana.

Y convocó a todos los sectores, incluida la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a “construir un gran Acuerdo por Oaxaca”, que permita encontrar soluciones a los rezagos de la entidad. Su prioridad, dijo, es la reactivación económica, la paz social y el diálogo para generar consensos.

Tales prioridades, sin duda, representan las demandas más sentidas de las y los oaxaqueños, hartos de marchas, plantones, bloqueos carreteros, barricadas y “paros” laborales en las escuelas; la situación ha sido el pan de cada día en los dos últimos sexenios priistas y el del coalicionista Gabino Cué.

Y la prioridad urgente es la paz social en Oaxaca; sin ésta, no puede haber desarrollo económico, el cual se conseguirá con impulsar la creación de empresas (grandes, medianas, pequeñas y comunitarias) y respaldar las existentes. Pero ¿cómo convencer a los inversionistas de derramar recursos en la entidad si apenas intentan instalarse y les caen las manifestaciones? En ocasiones hasta los mismos políticos auspician  movilizaciones para obtener grandes tajadas.

¿Es ahí donde entra el diálogo con todos los sectores para generar consensos? Uf, en Oaxaca el diálogo se traduce en recompensas económicas para los manifestantes, líderes partidistas y “luchadores sociales”, incluida la Sección 22. Es algo así como un “uso y costumbre” instaurado por sus antecesores.

¿Alejandro Murat hará la excepción? Es decir, ¿recurrirá al diálogo para llegar a consensos y acuerdos, pero sin que éstos impliquen calmar los ánimos de todo tipo de manifestantes con dinero? Ojalá. Caso contrario le tomarán la medida y cuando los recursos económicos sean insuficientes vendrá otra crisis económica y social: Otro 2006 o 2016.

Y Oaxaca ya no aguanta más. Entonces él verá el fracaso de su promesa: “El milagro oaxaqueño”.

Las y los oaxaqueños bien nacidos no desean el fracaso del gobierno de Alejandro Murat, porque afectaría a la entidad misma, con el riesgo de un verdadero estallido social. Y si bien no nació ni vivió en Oaxaca, ni ganó la elección siquiera con el 50% del voto de los electores, sino apenas con el 30%, gran parte de la población espera que desde el primer día de su mandato empiece a cumplir sus promesas de campaña.

Precisamente el haber ganado apenas con el 30% de los votos emitidos en la elección de junio pasado, lo obliga a tejer consensos y acuerdos. Y en ello serán clave: Su gabinete y su voluntad de servir y no de servirse como sus antecesores.

UN CONSEJO EMPRESARIAL

En la reactivación económica serán clave, por supuesto, los titulares de las secretarías de Economía y Turismo; Oaxaca es una entidad donde la principal actividad económica descansa en el ramo turístico.

El gobierno de Alejandro Murat, además de dos buenos secretarios necesita de un Consejo Empresarial integrado por empresarios oaxaqueños expertos, que conozcan de proyectos estratégicos, de mercados, relacionados con los grandes hombres de negocios del país, incluso del extranjero, para convencerlos de invertir en Oaxaca.

Un Consejo Empresarial que proponga proyectos estratégicos para reactivar la economía oaxaqueña, y les de seguimiento.

LO MISMO DIJO GABINO

Su prioridad, indicó Alejandro Murat, es la reactivación económica, la paz social y el diálogo para generar consensos. Casi lo mismo aludió Gabino Cué Monteagudo cuando asumió el cargo, pero en otras palabras: “Paz y progreso”, y además “tolerancia”. Incluso, los dos primeros propósitos conformaron su lema de campaña.

¿Y qué pasó? Cué no lo consiguió, porque no pudo, porque no quiso o porque no lo dejaron. En el fracaso del gobierno coalicionista de Gabino fue clave su gabinete, sobre todo sus colaboradores más cercanos. Y como reza la sabia filosofía popular, “en el pecado lleva la penitencia”. Salió muy mal.

¿Y QUÉ HARÁ CON QUIENES COLAPSARON?

Previo a su asunción como Gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat dijo:

“Mi Gobierno recibe un estado colapsado económica y socialmente… La grave situación del sector salud, de la seguridad pública, los transportistas, los conflictos universitarios, los conflictos de límites territoriales y la extendida ineficacia en la ejecución de las acciones de Gobierno tiene al Estado en situación de desastre…”

Pero no dijo qué hará con quienes le entregaron un estado colapsado, en situación de desastre. ¿Lo dirá en el curso de la semana? ¿En un mes? ¿En un año? ¿Nunca? ¿Encubrirá a Gabino Cué y colaboradores? ¿Hay un pacto entre los salientes y los entrantes considerando que priistas del equipo muratista formaron parte del gabinete de Cué?

¿Qué hará? ¿Impulsará el castigo para quiénes colapsaron Oaxaca? Cué es el responsable directo por haber sido el gobernador, pero en la situación de desastre contribuyeron sus aliados: PRD, PAN y PT.

TOMÓ PROTESTA DE MADRUGADA

Nunca un gobernador de Oaxaca había rendido protesta en la madrugada y en un recinto alterno como lo hizo Alejandro Ismael Murat Hinojosa. Y no era para menos, la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) sitiaron la sede del Congreso local desde la mañana de este miércoles.

Un cerco policíaco y de vallas metálicas impidieron a los mentores apoderarse del Recinto Legislativo. Pero era imposible acceder al mismo, a menos que fuera en helicóptero. Realizar la sesión solemne en el Congreso local implicaba el riesgo de un enfrentamiento de grandes dimensiones entre maestros y policías.

Así que Alejandro Murat rindió protesta en una sede alterna: En las instalaciones de la Corporación Radiofónica de Oaxaca, acompañado de su familia, incluido su papá y ex gobernador, José Murat Casab, así como de algunos gobernadores, legisladores federales y el líder nacional del PRI.

Con la asunción de Alejandro Murat el Revolucionario Institucional regresa a la gubernatura, perdida en el 2010. Pero regresa en circunstancias difíciles, poco prometedoras para el partido y justo en la proximidad de las elecciones concurrentes del 2018 (federales y locales).

De entrada, es triste una sesión solemne celebrada casi a escondidas. No obstante de que el sexenio de Alejandro Murat inició desde el primer segundo de este jueves primero de diciembre, pero la protesta le da la investidura constitucional. Y es triste porque es mal signo para Oaxaca, donde la gobernabilidad pende de un hilo.

Ojalá que Alejandro Murat consiga por sobre todas las cosas devolverle la paz social a Oaxaca, y encausarla por la ruta del desarrollo económico. Tendrá el respaldo de las y los oaxaqueños que aman la entidad. Y ojalá que la situación de colapso y de desastre en que ésta se encuentra, no sea pretexto para darle continuidad al saqueo.

Al medio día de este miércoles, en una repentina y breve conferencia de prensa, convocó a la Sección 22 a instalar ese mismo día una mesa de diálogo. Pero al parecer no tuvo eco, caso contrario, los maestros se hubieran replegado.

rosyrama@hotmail.com