¿Y el PAN?

El Partido Acción Nacional (PAN) ha mostrado su propósito de arrasar en las elecciones concurrentes de 2021 para disputar la mayoría de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y cargos en las 32 entidades federativas, entre éstas, 15 gubernaturas. 

Y hasta ahora ha sido el partido político de oposición a Morena que se ha mostrado combativo con la “Cuarta Transformación” y las políticas del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, con el ánimo de posicionar al panismo en el ánimo del electorado. 

Bueno, había sido el partido… hasta antes de las elecciones locales de Coahuila e Hidalgo, porque los resultados en aquellas entidades desinflaron al PAN. Y eso que el partido hasta recurrió al golpeteo contra Morena sacando del baúl de los recuerdos a Ricardo Anaya. 

Cómo no desinflarse, si en la primera entidad obtuvo cero diputaciones de mayoría relativa y dos de representación proporcional; y en la segunda, apenas cinco municipios de 84 en Hidalgo y unos seis más en coalición con el PRD. 

Con tales resultados, ¿cómo pretender ganar en 2021? 

Y aunque Marko Cortés Mendoza parece andar muy metido en la organización del PAN rumbo a las elecciones concurrentes del próximo año, parece estarle poniendo más atención al ámbito electivo federal que al local. 

Es más, es incierta la vigilancia en la operación de los Comités Estatales del PAN, pues Marko, según dicen, tiene temores y evita trastocar intereses locales para no echar a perder sus propias aspiraciones políticas. 

Si fuera el caso, pues en Coahuila y en Hidalgo se cuentan los primeros fracasos de Marko, lo primeros descalabros locales de Acción Nacional tras las elecciones de 2018; y todo por cuidar el futuro político personal. 

En esas visitas de pisa y corre que realiza a las entidades federativas, ¿de qué puede darse cuenta sobre la actuación de los Comités Estatales y Municipales? También pueden ser falseados los informes y evaluaciones presentados por los dirigentes locales panistas.  

En fin, después del descalabro azul en Coahuila y en Hidalgo el presidente nacional del PAN convocó a los dirigentes estatales “a redoblar esfuerzos para que el proceso interno de elección de candidatas y candidatos fortalezca la unidad del partido de cara al 2021.” 

¿Quiere decir que cuando los resultados son adversos obedece a fallas en la selección de candidaturas? ¿Qué éstas no son las idóneas? ¿Y también obedece a pleitos internos? 

Debe de ser.  

Nada divide más a un partido que la selección de malas candidaturas, imposiciones formalizadas con la cargada de la mayoría en los órganos colegiados electivos cuando no son candidaturas emanadas de procesos directos o cuando de plano son “dedazos”. 

Candidaturas débiles, debilitan más al partido. 

Y a lo largo y ancho del país hay ejemplos de triunfos contundentes del Acción Nacional con candidaturas fuertes; incluso, en demarcaciones electorales sin tanta militancia.  

Pero como dice la sabia filosofía popular, “el que por su gusto muere hasta la muerte le sabe”. O sea, si el PAN sabe cuál y dónde es su Talón de Aquiles, si pierde es por gusto. 

Retomando: Durante la reunión virtual con el secretario general, Héctor Larios; el de Elecciones, Armando Tejeda, y los dirigentes del PAN en las 32 entidades, Marko “les propuso trabajar con transparencia y equidad para que todos los aspirantes a algún cargo de elección popular sean competitivos.”. 

Para 2021, dijo, “Acción Nacional debe presentar a los mejores perfiles…” 

Uy, va a estar en chino, sobre todo en entidades federativas donde el Comité Estatal se encuentra en manos de dirigentes sin hambre de triunfo. 

Pero a ver qué resulta. Igual y a Marko solo le interesa ganar para el PAN varias diputaciones federales; una, dos o tres de las 15 gubernaturas a disputarse el próximo año, sin expectativas de mayoría en congresos locales y municipios. 

CASO OAXACA 

Oaxaca es una entidad de vocación de izquierda-centro, más hacia la izquierda. Por tanto, el PAN casi no crece; algunas veces repunta un poquito, otras veces casi se desploma. 

El comportamiento electoral respecto del panismo no es uniforme. No obstante, cuando ha llevado buenas candidaturas, externas o internas ha ganado. 

Por ejemplo, el PAN, el PRD, el PT y Convergencia juntos en 2010 ganaron la gubernatura oaxaqueña con Gabino Cué Monteagudo, quien en ese momento fue un fenómeno, un candidato natural de arrastre, aunque terminó haciendo un pésimo gobierno. 

Y antes tuvo un excelente candidato y presidente municipal en la capital oaxaqueña en la persona de Pablo Arnaud Carreño, de perfil ciudadano.  

Sin embargo, en procesos electorales posteriores no ha tenido buenas candidaturas. De hecho, carece de cuadros propios que representen candidaturas naturales fuertes, competitivas, para las elecciones tanto federales como locales de 2021. 

Con algunas excepciones. Por ejemplo, para la capital oaxaqueña se perfila naturalmente la actual diputada federal Alejandra García Morlan.  

Y para las diputaciones, bien puede ir en reelección plurinominal la diputada María de Jesús Mendoza, quien ha hecho un buen papel en el Congreso Local, y solita (pues es la única legisladora del PAN) se ha bastado para poner en su lugar a la mayoría de Morena cuando ha sido necesario. 

Laura Aguilar Chagoya, actual presidenta del Comité Municipal del PAN en la capital oaxaqueña, es un cuadro de cepa que a pulso ganó tal cargo por encima de los intereses oficiales; puede competir, o en su caso, conducir un exitoso proceso. 

A ver qué pasa con el PAN en Oaxaca; en la última elección apenas arañó los cien mil votos, y ha tenido que echar mano de militantes de otros partidos que luego regresan a las filas de origen.  

rosyrama@hotmail.com 

*Nota del editor: foto en portada: pan.org.mx*