¿Y la eliminación de 100 diputados? Promesa incumplida de EPN

Durante su campaña a la Presidencia de México como candidato del PRI, Enrique Peña Nieto firmó ante Notario Público 266 compromisos a cumplir en su gobierno, entre los cuales se encuentra “promover la eliminación de 100 diputados federales” electos por el principio de representación proporcional.

Promesa que no ha cumplido y el sexenio ha entrado al declive. ¿O se justificará argumentando haber bastado con la consulta popular? Esa hecha por el PRI y en la cual preguntaron: “¿Estás de acuerdo en que se modifique la Constitución para eliminar 100 diputados y 32 senadores de representación proporcional?”

Fue en los últimos meses del 2014, casi en la víspera del inicio del proceso electoral federal 2015. La pregunta hasta sirvió de impacto mediático en el ánimo del electorado. Pero solo eso, porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación la declaró inconstitucional, porque encontró conflicto con las disposiciones del artículo 11 de la Ley Federal de Consulta Popular, que establece:

“No podrán ser objeto de consulta popular: I. La restricción de los derechos humanos reconocidos por la Constitución; II. Los principios consagrados en el artículo 40 de la Constitución; III. La materia electoral; IV. Los ingresos y gastos del Estado; V. La seguridad nacional, y VI. La organización, funcionamiento y disciplina de la Fuerza Armada permanente.”

Entonces, la famosa consulta sobre la eliminación de 100 diputados federales plurinominales solamente fue plan con maña: Hacer como que el Presidente de México cumple a través del partido, el cual promovió dicha eliminación; y resignarse ante el fracaso. Ja. Ya lo sabían, por eso impulsaron la consulta.

Mmm… pero la acción del partido es del partido, y Peña Nieto hizo el compromiso como candidato para cumplirlo como Presidente de México, por lo tanto se le está haciendo tarde en enviar la correspondiente iniciativa de reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para reducir de 200 a 100 el número de diputados federales electos por la vía de representación proporcional y de 128 a 96 los Senadores de la República, en este caso dejando solamente a los senadores de mayoría y a los de primera minoría.

¿O ya la envió?

Es más, de plano eliminen los 200 diputados pluris y también los senadores de primera minoría y de representación proporcional.

Verán: Los senadores representan a los estados, y en cada uno de éstos se eligen dos fórmulas de mayoría relativa (correspondientes al partido o coalición triunfadora) y una fórmula de primera minoría (que es la que pierde y queda en segundo lugar). Así, multiplicando 3x32 son 96 senadores: 64 de mayoría relativa más 32 de primera minoría. ¿Y de dónde salen los 128? Ah, a los 96 le sumamos 32 senadores de representación proporcional que son votados mediante una lista nacional.

Exceso de representación, ¿no? Y ni representan a los estados, ni a las minorías y en ocasiones ni siquiera a sus partidos políticos, sino a grupos políticos (por no decir mafias de poder como bien ha señalado Andrés Manuel López Obrador, quien tampoco se escapa).

¿Por qué no dejar una fórmula de senadores de mayoría relativa en cada entidad federativa (32) y una fórmula de senadores de primera minoría (32); tendríamos solamente 64; y ya son muchos. Pero se cumpliría cabalmente con la representación del que ganó y del que perdió; o sea, de la mayoría y de la minoría.

En fin, que los espacios de representación proporcional se justificaban cuando la competencia electoral era inequitativa porque las reglas favorecían al partido en el gobierno, y los partidos de oposición nunca alcanzaban ni una curul, ni un escaño, sino era mediante concesiones políticas.

Pero ahora hay competencia electoral y es equitativa. Claro, los partidos chiquitines dirán que no; sin embargo, la mayoría de éstos han nacido para jugar el papel de comparsa o de satélites o de franquicias, con sus excepciones. Y todavía hasta les dan la oportunidad de alcanzar el mínimo de votación en elecciones extraordinarias, como ocurrió con el PT.

Caray, antes no quieren crear la figura de “diputado de primera minoría” en cada distrito electoral. En serio, la cosa va degenerando en prostitución electoral. Y mientras el pueblo que se muera de hambre; ya vendrá la siguiente campaña y le llevarán una despensa barata a cambio del voto.

En fin, que si en este momento hubiera 100 diputados menos, los mexicanos se ahorrarían el importe de 100 “bonos navideños” de 150 mil pesos cada uno; sería en total un ahorro de 15 millones de pesos. Claro, más el ahorro por los siguientes conceptos: Dieta de alrededor de cien mil pesos, ayudas legislativas y de gestión, y aguinaldo… Eso sí, los legisladores son bien improductivos, pero se creen obreros… Además, se ahorraría en boletos de avión, gastos de representación, viajes ociosos, comida y tanto privilegio que tienen inmerecida y vergonzosamente.

Y todavía se les llena la boca diciendo ser representantes populares cuando nunca se han ido a parar a las poblaciones, a las cuales van una vez asumido el cargo y van para empezar campaña para una candidatura de mayoría… o para presionar y que en su partido les concedan otra plurinominal.

Pasa lo mismo en las entidades federativas.

#DiNoAlBonoNavideño… ¿Qué harán con su bono los diputados?

Ayer 8 diputados federales (7 del PRI y 1 del PVEM) anunciaron su rechazo a recibir el “bono navideño” o “subvención extraordinaria”. Y párenle de contar. ¡8 de 500!

Y entre esos 8 no se encontraba el nombre de ninguna diputada o diputado oaxaqueño de ninguna filiación política.

¿Se quedarán con el bono? ¿Ya hasta hicieron la lista de compras navideñas en grandes centros comerciales de Estados Unidos o de Europa? ¿O esperan un mejor momento para informar que no lo recibieron? ¿Sí? ¿Y cómo lo comprueban?

Diputados, diputadas, se están arriesgando a que en las comunidades los reciban con un “fuera”.

Neri, ni sabe en qué invertir su bono

Es tal la indignación de la población mexicana por el “bono navideño” que se autorizaron los diputados y diputadas federales, que ya no saben ni qué decir. Claro, como presidente de la Junta de Coordinación Política, el perredista Francisco Martínez Neri se ve obligado a contestar a los reporteros de la fuente.

Y primero dijo que donaría su “subvención extraordinaria” a instituciones educativas, pero luego cambió de opinión y consideró que lo donará al Hospital Regional.

Al respecto, precisó: “Haremos el donativo de la subvención extraordinaria correspondiente a un hospital civil Aurelio Valdivieso, en la ciudad de Oaxaca, ya que hay muchas necesidades que cubrir en ese lugar, lo que voy a hacer es adquirir algunos bienes para donarlos”.

 ¿Qué bienes? Pues según el encabezado del comunicado, serán unos colchones. ¿En serio? Que conste, y que exhiba la factura. Ah, en los hospitales no se puede usar cualquier colchón. Mejor hubiera etiquetado directamente el recurso al referido Hospital Civil.

¿Y los demás diputados qué harán con su bono? No han dicho ni pío.

rosyrama@hotmail.com