¿Viene la rebelión de los priistas?

Faltan cuatro días para que Enrique Peña Nieto entregue formalmente la Presidencia de México a Andrés Manuel López Obrador, quien será el primer Mandatario emanado de la izquierda, aunque con origen en aquél PRI hegemónico y autoritario.

Porque como reza la vox populi “no hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla”. Y el sexenio de Peña Nieto llega a su fin a la media noche del 30 de noviembre;  justo en ese momento también deja de ser el jefe político del priismo nacional, el “líder” de la cúpula y el representante del Grupo Atlacomulco.

Y aquí la pregunta: ¿A la media noche del 30 se acaba la línea? ¿Así como por arte de magia? ¿Y en ese momento, al sonar de las campanas, los priistas se rebelarán para luchar por su democracia interna? Es incierto.

Quizá ocurra en aquellas entidades sin gobernador priista y que serán las más. Y tal vez de manera tímida porque el 99.99% de la militancia del PRI (bueno, de lo que queda) llevan en el tuétano la disciplina ciega y no sabe qué hacer frente a la libertad.

Incluso, los priistas buscan quien los proteja y los apadrine porque solos no son capaces de luchar por sus aspiraciones, como si hubiesen nacido con el “dedazo”.

Y aquí cabe otra pregunta: ¿Los cuadros priistas migrarán a la decena de entidades con gobernador priista (las únicas)? Imagínense caravanas de militantes para desplazar a los nativos en las posiciones del gabinete.

Como ocurre en Oaxaca, donde si bien el gobernador Alejandro Murat Hinojosa tiene el derecho de sangre reconocido por la Constitución Política Local, no lo tienen varios de sus colaboradores que ocupan posiciones de primer nivel en su gabinete; éstos provienen del Estado de México y de la capital del país.

Y han desplazado a los oaxaqueños, que ni pío dicen porque “si se mueven no salen en la foto”. Vaya, se conforman con migajas. Aunque en algunos casos tampoco brillan por su talento y honestidad como para desempeñar los cargos por lo menos con eficiencia.

Retomando el tema: ¿A partir de la media noche del 30 de noviembre habrá rebelión priista nacional? Estamos a días de verlo. Hay quienes aseguran existen colaboradores de Enrique Peña Nieto que solamente esperan las 12 campanadas para dar por concluida la lealtad y enrolarse en las filas rebeldes de la corriente Democracia Interna.

Por cierto, en su última carta dirigida a la actual presidente del PRI nacional, Claudia Ruiz Massieu, dicha corriente, liderada por el ex gobernador oaxaqueño Ulises Ruiz Ortiz, deja bien claro los siguientes puntos, en los cuales tiene razón si acaso los priistas tienen ganas de rescatar a su partido:

Son deberes del PRI:

“Actuar firmemente sin servilismo (ni traiciones internas) frente al nuevo gobierno. Lo que haga bien el nuevo gobierno es su obligación, pero lo que no cumpla y lo que afecte a los mexicanos, será nuestra tarea y responsabilidad señalarlo. El PRI no puede ser una oposición doblada, abyecta y servil.”

Exacto, si los priistas hacen el caldo gordo a AMLO solo servirá al crecimiento de Morena rumbo a las elecciones intermedias del 2021. Allá el priismo si quiere desaparecer. “Revisar las alianzas electorales que se volvieron el gran negocio de las oposiciones y lastimaron a nuestra militancia entregando candidaturas a partidos (y) familiares sin ningún compromiso con México y los mexicanos.”

Habría que agregarle: Revisar los antecedentes de aquellos priistas que tuvieron a cargo la construcción de las coaliciones electorales y de aquellos que operaron las candidaturas, porque ahí estuvo la venta de las mismas. Chequen nada más las grandes fortunas de los operadores amasadas con este negocio tan redituable.

“Hacer obligatorio para gobernadores, presidentes municipales y legisladores llegar al término del periodo para el que resulten electos antes de aspirar a otro encargo para desterrar a los chapulines electorales que tanto malestar causan a la militancia por la falta de compromiso que ello conlleva.”

Una restricción necesaria; incluso, para elevarse a rango constitucional. Porque quien es electo para un cargo debe terminarlo a cabalidad sin distraerse en su siguiente aspiración; esta persona en sí misma se convierte en un recurso público que se desvía con fines electorales.

 Y bueno, en dicha misiva Democracia Interna no quita el dedo del renglón sobre la elección de la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRI por voto directo y libre, sin estructuras coptadas, ni amañadas.

A ver qué pasa. Es cuestión de días para saber si la militancia priista sale a dar la pelea por el rescate del PRI o se conforma con los controles subsistentes vía los gobernadores.

LA RAZÓN A TRUMP

La caravana de migrantes que han intentado cruzar la frontera de Estados Unidos, pasando por nuestro país, ha dejado amargo sabor de boca a buena parte de los mexicanos.

Sí, hay que ser humanitarios, pero los migrantes no se han mostrado nada agradecidos. Eso de despreciar los frijoles y el agua, porque quieren hamburguesas y refrescos, no tiene nombre, como tampoco el hecho de tirar a la basura la ropa donada.

Y por ser humanitarios, algunas entidades federativas entraron en crisis para sostener la estadía migratoria con el riesgo de quedarse en ellas cualquier semilla de pandillerismo.

Ahora, algunos mexicanos dan la razón a Trump: Cuidar lo propio para los propios.

Por lo tanto, es poco bien vista la propuesta del Presidente Electo de México, Andrés Manuel López Obrador, de ofrecer empleos a los migrantes cuando en nuestro país pulula la gente pobre y desempleada a quienes habría que ofrecer esos empleos.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: BTU*