Veda y reflexión

Ya estamos en los tres días de veda antes de la jornada electoral del próximo domingo, en que más allá de simples cargos se jugará el destino del país por lo menos para 12 años. Así que México necesita de la reflexión de los ciudadanos y ciudadanas para votar en conciencia y libremente.

Sobre todo necesita de la reflexión de aquellas electoras y de aquellos electores indecisos aún, y que pueden hacer la diferencia no solo entre el triunfo o la derrota de un candidato, de un partido político o de una coalición, sino también en relación al destino de nuestro querido país, donde gane quien gane nada cambiará por arte de magia.

Evidentemente, la reflexión es en torno a todas las elecciones concurrentes que por primera vez viviremos, por cierto en un ambiente previo de incertidumbre respecto de los resultados electorales que pueden ser atípicos, porque nunca antes entramos a la casilla electoral para elegir Presidente de la República, senadores, diputados federales, diputados locales y concejales a los ayuntamientos.

Además, en ocho entidades elegirán gobernador, en la Ciudad de México votarán por Jefe de Gobierno, y en otros lugares elegirán otros cargos conforme a sus leyes electorales.

Así que dependiendo de la entidad, los funcionarios de las mesas directivas de casilla darán a las y los electores entre cuatro a seis boletas electorales. Y aquí empieza el problema porque en realidad nadie sabe el ánimo de los electores: Si entrarán a la mampara para votar de manera uniforme o diferenciada.

Incluso, es incierto si van con el ánimo de anular todas las boletas electorales, lo cual sería lamentable y grave. Es más, cuando el número de boletas es mayor que el número de votos emitidos a favor del primer lugar, es causa de nulidad de la votación o de la elección de que se trate.

En fin, ¿en qué reflexionar? Primeramente en la oferta de campaña de los candidatos, la cual, por cierto, fue mínima en comparación con el cúmulo de promesas espejismo, irreales, que solamente buscaban atraer la simpatía de las y los electores, pero que son de imposible realización.

Sin embargo, hay ofertas rescatables. Es más, podemos ir a la página del Instituto Nacional Electoral (INE) y descargar las plataformas electorales y programas de gobierno de los partidos políticos, coaliciones y candidatos a la Presidencia de la República y, en su caso, gobernadores en aquellas entidades donde habrá elecciones para este cargo.

Y considerar que toda oferta color de rosa, difícilmente es realizable; generalmente nada más son anzuelos para enganchar votantes.

Claro, en las zonas rurales los electores difícilmente pueden hacer ejercicios de esta naturaleza porque muchas veces no saben leer ni escribir, o no cuentan con el equipo tecnológico. Pero ahí entra el INE y la FEPADE por lo menos para intensificar en los tres días de veda las campañas sobre delitos electorales, a fin de evitar la manipulación de las conciencias.

Ese es un riesgo mayúsculo, la inducción y coacción del voto mediante promesas de recompensa. Lamentablemente vemos autoridades electorales muy tibias.

Por otra parte también es necesario reflexionar en la composición del Congreso de la Unión y de los Congresos Locales: ¿Queremos aplanadoras legislativas o grupos parlamentarios fuertes que le hagan contrapeso al Ejecutivo?

Siempre serán mejor los contrapesos, porque conservan el equilibrio de los poderes. El voto uniforme trae consigo el riesgo de elegir aplanadoras legislativas al servicio única y exclusivamente del titular del Ejecutivo y, por lo tanto, no responderán nunca al interés supremo del pueblo mexicano y de la Nación.

Reflexionemos igualmente en la personalidad de los candidatos, en su trayectoria política y profesional, en el tipo de gente que lo rodean, en quiénes traen como aliados, en los compromisos que pudieron haber adquirido a lo largo de la campaña electoral y con quiénes, etcétera.

Es muy importante porque una vez ganada la elección y asumido el cargo, empieza el pago de compromisos, así que los candidatos electos ya no se la deben al pueblo, sino a quienes le hicieron el favor de financiar la campaña, de darle votos mediante sindicalizados o agremiados a un sin fin de organizaciones de todo tipo.

En fin, hay mucho que reflexionar en los tres días previos a la jornada electoral del próximo domingo para votar en libertad por el destino de México.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del Editor: Foto: INE*