Vacío periodístico y denuncia internacional

El político, cualquiera que sea su color, vive de su imagen pública (además del erario). Así, pues, salir en los medios masivos de comunicación; leer su nombre, sus acciones; acaparar los reflectores y redes sociales, es para el político como el aire para respirar.  

Incluso, hasta cuando los textos periodísticos le son adversos.  

Porque una persona política de quien no se habla ni mal, está muerta políticamente; ya no cuenta, ya no pesa, ya no existe. Con las honrosas excepciones de políticos cuya presencia esporádica es un boom mediático, pues generalmente son íconos democráticos. 

 Entonces, el vacío periodístico hiere el ego del político. 

La reflexión viene a colación por la cruenta época por la cual atraviesa el gremio periodístico mexicano en la actualidad. Razón por la cual es momento de cerrar filas, dueños de medios masivos de comunicación y periodistas, incluidos blogueros, freelance y reporteros gráficos.  

El vacío de periodistas que cubren la fuente del Senado en la rueda de prensa de la bancada de Morena, es una pequeña muestra de lo que puede conseguir la unidad del gremio frente a la insensibilidad y constantes ataques a los comunicadores por parte de políticos.  

¿Se imaginan qué pasaría si los periodistas hicieran el vacío en las mañaneras del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador? El vacío acapararía las primeras planas, la nota destacada en televisión, radio y redes sociales, en vez de publicar y difundir las declaraciones del mandatario. 

Un mandatario que odia a la prensa, pero que la necesita. Para AMLO la prensa es como el espejito mágico donde todos los días se refleja para ensanchar su popularidad.  

¿Y si fuese al revés?  

Hasta este momento, periodistas y medios de comunicación han complacido al Presidente dando amplia cubertura a sus conferencias de prensa matutinas, exponiéndose, incluso, a salir regañado, ninguneado o hasta exhibido en la sección “quién es quién”

 Pero si se ausentan de las mañaneras, ni difunden los respectivos comunicados, Andrés Manuel lo resentirá, aunque diga lo contrario. Y resentirá más si periodistas y medios difunden solamente dislates y errores de la matutina presidencial.  

Evidentemente, asistirán solo las personas apalabradas con credencial de periodistas o de medios de reciente creación. De por sí ahí han estado para dar cubertura a la prioridad del mandatario. Para contrarrestar el vacío. ¿Pero quién les da importancia? ¿Quién los lee? ¿O quién los escucha? 

EN PROVINCIA  

Los periodistas y medios de comunicación deberían recurrir al vacío en ruedas de prensa y eventos de titulares de gubernaturas y presidencias municipales, así como de congresos locales, como una forma de protesta por la ola de asesinatos y de agresiones en contra de periodistas.  

No hacer nada para frenar los asesinatos, es agresión.  

VS LORET 

Pregunta. Si Carlos Loret de Mola no hubiese publicado en Latinus y otros medios de comunicación el reportaje de la “Casa Gris” donde vivió José Ramón López Beltrán, ¿el presidente López Obrador igualmente hubiese solicitado al INAI investigar la riqueza del periodista, socios y familiares? 

Hasta parece revancha del mandatario contra el periodista. Incluso, una amenaza no solamente en contra de Loret de Mola, sino en contra de todas aquellas personas, ejerzan el periodismo o no, que sean críticos del Presidente de la República y de asuntos relacionados con los principios de la “Cuarta Transformación”. 

Evidentemente, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos (Inai), vía la presidenta de su consejo consultivo, ya dijo que este organismo no tiene facultades para transparentar datos de entes privados. 

¿Y ahí quedará todo? O sea, ¿AMLO se quedará con los brazos cruzados? ¿O Loret y los periodistas mexicanos corren el riesgo hasta de ser perseguidos y encarcelados con cualquier pretexto? 

LA DENUNCIA INTERNACIONAL 

Si a algo le temen los políticos es a la denuncia internacional, sobre todo ante organismos defensores de periodistas, de la libertad de expresión y de los derechos humanos (pues aquél es uno de éstos). Y les importa el qué dirán de otros Estados nacionales. 

Y aunque a AMLO le encanta pelearse hasta internacionalmente, más temprano que tarde la crítica internacional lo demolerá. Y en el exterior ya se está cuestionando el alto índice de asesinatos de periodistas en lo que va de su sexenio, tan solo en el primer mes y medio de este año ya van como seis. 

¿A manos de quién? Solamente el poder lo sabe. En algunos casos es el crimen organizado, en otros, políticos vía matones a sueldo.  

Evidentemente, la indolencia oficial no solamente es del gobierno federal, sino también de los gobiernos de las entidades federativas. 

rosyrama@hotmail.com 

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*