El ultimátum… Oaxaca, asunto de seguridad nacional… ¿qué va a pasar?

El movimiento magisterial se le está saliendo de las manos al Gobierno Federal, y se expande por el país. Tanto que en Monterrey, donde nunca marchaban, cinco mil maestros salieron a la calle en solidaridad a los profesores de Oaxaca de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE).

Claro, aprovecharon la oportunidad para exigir a la Secretaria de Educación de Nuevo León les permita decidir a ellos el cambio de adscripción de una escuela a otra, con amago de paro de labores en caso contrario. ¿¡Qué tal!? El ejemplo de la 22 cunde, y riesgosamente para una entidad norteña con cien por ciento de actividad productiva y con prestigio de calidad educativa.

¿El caso Nuevo León obligó al Gobierno Federal a dar el ultimátum a la CNTE? ¿O en realidad le preocupa la suerte de los habitantes de Oaxaca y de Chiapas?

Oaxaca sin duda se ha convertido en asunto de seguridad nacional.

El movimiento magisterial también se protagoniza en Guerrero, Hidalgo, Michoacán, pero en la entidad oaxaqueña se localizan las líneas más radicales y las condiciones de adversidad, acentuadas sobre todo a partir del enfrentamiento entre policías y maestros (y organizaciones sociales afines y pobladores) en el municipio de Nochixtlán.

El ultimátum pronunciado por el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de haberse agotado el tiempo de los llamados sin respuesta al diálogo, por lo cual el Gobierno Federal tomará a la brevedad las acciones necesarias para restablecer el libre tránsito en Oaxaca y Chiapas, ha sido recibido con beneplácito por la población afecta, pero también con preocupación ante la incertidumbre que genera per se el anuncio.

Se desconocen cuáles son las “acciones necesarias” para reanudar el libre tránsito. Y si el tiempo se agotó en espera de que los propios maestros y organizaciones afines desbloquen las carreteras, ¿es probable el desalojo mediante la fuerza pública?

También se desconoce cuántas horas, días o semanas comprende el concepto de “brevedad” enunciado por Osorio Chong.

Los habitantes de las entidades afectadas, sobre todo de Oaxaca, no saben si realizar sus actividades normales o permanecer resguardados en sus casas, dada la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en las próximas horas o días.

La advertencia del Secretario de Gobernación supuso de inmediato la radicalización de las acciones de resistencia y de ofensiva de los maestros de la CNTE, cuya Sección 22 por lo pronto determinó concentrar a sus contingentes regionales en las puertas del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), declarándose en “alerta” ante “la posibilidad de mover regiones a donde pudiera estarse aplicando el examen punitivo de la SEP”.

Y el contingente de la región Mixteca dará cubertura a Nochixtlán, municipio puerta hacia la capital oaxaqueña, viniendo de la Ciudad de México y Puebla; donde la Sección 22 de la CNTE ha mantenido el bloqueo más severo, y donde ocurrió el enfrentamiento entre policías, maestros y sus organizaciones afines y pobladores, el 19 de junio pasado.

Además, el Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) advierte que se “reserva el derecho de accionar de manera más contundente ante el doble discurso y desinterés que han mostrado, en las últimas mesas, las autoridades federales”.

Mientras la Comisión Nacional de los Derechos Humanos llama a las partes al diálogo y la sociedad a “rechazar la violencia”. ¿Cuál? ¿La de los maestros? ¿La institucional? ¿La de las organizaciones afines a la CNTE? ¿La de los grupos políticos infiltrados?

El llamado de la CNDH supone que ambas partes deben esperar al dialogar antes de realizar cualquier acción violenta… bueno, más bien a los gobiernos Federal y Estatal, porque las acciones de la CNTE han sido permanentes en una lucha que puede ser justa, pero de consecuencias desproporcionadas para la población en general.

¿Y dónde está la postura firme y contundente de la CNDH ante la violación de los derechos humanos de la población en general por parte de los gobiernos que nada imaginan para conseguir desbloquear las carreteras sin necesidad de usar la fuerza pública?

¿Qué va a pasar entonces?

Y así, en la incertidumbre, este sábado 2 de julio, Oaxaca amaneció en calma tensa; sin bloqueos en la mayoría de las carreteras dada la concentración de las bases regionales de la Sección 22 de la CNTE en el IEEPO, pero con una gran preocupación sobre la suerte de los oaxaqueños, incluidos los maestros, en las próximas horas, días o semanas.

Ojalá haya diálogo, ya.

¿Habrá Guelaguetza?

Hay incertidumbre, tensa calma, preocupación, sobre todo cuando ayer el Gobierno de Oaxaca inauguró las actividades de la Guelaguetza, esperada por el sector turístico como una de las tres oportunidades anuales para recapitalizarse.

¿Habrá Guelaguetza?

La inauguraron, sí, pero aún se desconoce la suerte de sus dos actividades centrales: Los Lunes del Cerro (los dos últimos del mes de julio). Todo lo demás son actividades adicionales.

rosyrama@hotmail.com