Tlaxiaco, Putla, Pochutla… y Ochoa Reza

El presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, Enrique Ochoa Reza, anda muy ocupado en la vida interna del PAN… bueno, más bien en asestar golpes certeros a la inmaculada imagen panista. Por ejemplo, su discurso y entrevistas en su visita a los estados de Oaxaca y Chihuahua se centraron en señalar probable encubrimiento de la dirigencia de Acción Nacional hacia el ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, acusado de uso de recursos de procedencia ilícita y buscado por la Interpol.

Sin embargo, dejó de lado maximizar cualquier señalamiento en contra del todavía Gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, quien, mediante la coalición PRD-PAN-PT y Convergencia, destronó al PRI en la entidad, donde al cabo de seis años se irá dejando una deuda pública triplicada y quien sabe en qué situación la administración pública estatal.

Incluso, la fracción parlamentaria del PRI de la LXII legislatura oaxaqueña le aprobó a Cué todas y cada una de las autorizaciones para contratar deuda pública, y ni siquiera se ha pronunciado por revisar la Cuenta Pública desde el 2014… bueno, apenas hace unos días, el líder de la bancada priista, Alejandro Avilés Álvarez, anunció que sería revisada en un periodo extraordinario del 10 al 15 de este octubre, pero no hubo tal periodo.

Con su señalamiento de probable encubrimiento del PAN al ex gobernador Padrés Elías, Ochoa Reza parece estar diciendo: “¿No que muy honestos? En cambio en el PRI, hasta iniciamos un procedimiento interno en contra de Javier Duarte, ex gobernador de Veracruz.” Bueno, los panistas también hicieron lo propio, pero sin tanto alarde.

No obstante, hacer leña de dos árboles caídos no bastarán para reposicionar al PRI como un partido que combate la corrupción; necesita dar el ejemplo con la actitud de cada priista desde el más encumbrado hasta el militante de base. Por lo tanto, si ya pasó lo que pasó con los ahora ex gobernadores, ¿por qué no tomar la precauciones pertinentes con los gobernadores en funciones, con los próximos a concluir el mandato y con los entrantes?

En fin, que en Oaxaca se respira un ambiente como de acuerdo para proteger a Cué, igual como cuando hace seis años protegieron a Ulises Ruiz Ortiz y compañía. Y hasta es extraño que después de días aciagos tras los resultados electorales del cinco de junio pasado, de pronto se instaurara una relativa calma en esta entidad.

¿Tendrá que ver con alguna negociación sobre la transición del Ejecutivo y entrega recepción de la administración pública estatal?

El combate a la corrupción no solamente debe enfocarse a casos de ex gobernadores o de mandatarios en funciones, sino también debe atender la vida interna del PRI: ¿Qué pasa con sus estructuras nacional, estatal, distrital y municipal? ¿Existe?  En Oaxaca hay la queja que no del todo, que en la campaña los candidatos tuvieron que armar su propia estructura sobre la marcha.

Y claro, la negociación de candidaturas, de diputaciones y de presidencias municipales también forma parte del esquema corrupto que ha ido minado la imagen del PRI, en distintos estados del país, incluido Oaxaca por supuesto.

¿Lo sabrá Ochoa Reza?

TLAXIACO, POCHUTLA Y PUTLA

 ¿El presidente nacional del PRI sabrá la suerte de las diputaciones en el estado de Oaxaca?

Verán:

Las elecciones de diputados locales arrojaron tres casos de resultados polémicos. De hecho, fueron más, pero éstos son los más evidentes: Putla, Pochutla y Tlaxiaco; distritos donde el PRI postuló fórmulas de mujeres porque los consideró “menos competitivos”.

Incluso, la mayoría de los partidos políticos maniobraron para acomodar a más mujeres en distritos menos competitivos modificando los criterios de paridad emitidos por el propio Organismo Público Local Electoral (OPLE) denominado Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO).

Luego la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación los obligó a enmendar la atrocidad, pero los partidos solo hicieron como que cumplieron.

En fin, que después de los resultados de las elecciones del cinco de junio pasado, cuando las piezas empiezan a acomodarse, las circunstancias cobraran claridad y, lógicamente, salen a flote cosas raras, dudas, sobre todo en casos de distritos electorales como Putla, Pochutla y Tlaxiaco, donde las fórmulas de mujeres priistas dieron la pelea y de modo competitivo, a pesar de que el PRI estatal las menospreció colocándolas en distritos considerados no competitivo para el partido.

El día de la jornada electoral y en la etapa de resultados y declaración de validez, en redes sociales y algunos medios de comunicación se dio cuenta de diversas irregularidades, incluido el cómputo distrital. Hubo hasta señalamiento de presión sobre miembros del Consejo Distrital Electoral y hasta un apagón de energía eléctrica en Pochutla.

Las irregularidades se presentaron en los tres distritos electorales. Sin embargo, el PRI se ha mantenido relativamente al margen, salvo en el caso de Putla, pero hasta con eso de manera muy forzada. Como si al partido no le interesara la suerte de las mujeres priistas que han dado la pelea en distritos complejos.

Ni siquiera recibieron con tanto gusto el fallo de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación que en definitiva confirmó la diputación de Putla para el PRI. Eso sí, cual más se colgó la medallita después del peregrinar de Nallely Hernández, ahora diputada electa.

Y respecto de Tlaxiaco y de Pochutla, los priistas han hecho mutis. Incluso, en los corrillos electorales se habla de que alguien propició que el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO) emitiera “sentencias heridas” para no desamarrar lo amarrado políticamente.

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: Foto: PRI*