¿Solo el caso Arrieta? ¿O pululan los funcionarios sin perfil en la Cuarta “T”?

El caso de la diseñadora de modas, Edith Arrieta Meza, sonó por la envergadura del cargo donde fue nombrada en la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem), del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Ahora salen con el cuento de que nunca fue funcionaria de dicha Comisión, solo colaboradora; “invitada debido a su amplia experiencia en trabajo organizativo y de enlace en comunidades rurales”.

Según que ella colaboraba en la elaboración de un diagnóstico preliminar sobre el estado de la agricultura campesina y su agrobiodiversidad en el área de conservación agrícola de la Ciudad de México. Pero una vez finalizada la encomienda, “la relación laboral entre la licenciada y Cibiogem ha concluido”.

Vaya, cuánto atole con el dedo hacen en el organismo científico.

La dimisión de Arrieta Meza ¿no se dio tras la difusión del pronunciamiento del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la salida de la “colaboradora” del Cibiogem?

Luego de conocerse el cargo de la diseñadora de modas en la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados, y al ser cuestionado al respecto, AMLO dijo: “La información que tengo es que no es del todo cierto, hoy se va a informar sobre este tema…si fuera así, pues hasta hoy estuvo de funcionaria”.

Y así fue. ¿Los altos mandos del Conacyt no le informaron al Presidente de México del cargo a desempeñar por Arrieta Meza en el Cibiogem? ¿O alguien hizo uso del tráfico de influencias para colocarla en el organismo científico a pesar de carecer del perfil idóneo?

¿O AMLO sí lo sabía y cuando el asunto salió a la luz pública no tuvo más remedio que pronunciarse por la salida de la funcionaria o “colaboradora” por trabajo determinado? Quizá tenía nombramiento porque hasta presentó su declaración patrimonial.

Como haya sido, ya el presidente López Obrador afrontó la situación derivada quizá de un abuso por parte de gente cercana a él para impulsar amigos y amigas en cargos públicos sin reunir los requisitos, los estudios y los conocimientos indispensables.

Vaya, porque hasta para dar atole con el dedo es necesario saber cómo. Resulta risible el que se diga que ella solo colaboraba en la elaboración de un diagnóstico preliminar sobre el estado de la agricultura campesina y su agrobiodiversidad en el área de conservación agrícola de la Ciudad de México.

¿Una diseñadora de modas tiene la preparación para elaborar un diagnóstico científico? En serio, los de la Cuarta Transformación se creen iluminados, y a todos los demás mexicanos los consideran personas sin raciocinio.

Y miren, ser diseñadora de modas no es ninguna vergüenza; por el contrario, es motivo de orgullo porque tampoco cualquier persona tiene la imaginación y el talento para crear atuendos acordes con las épocas del año y las tendencias globales. 

Según trascendió en medios de comunicación, conforme  información en la plataforma DeclaraNet., Arrieta Meza “cursó la licenciatura en Diseño de Moda en la Universidad Jannette Klein (nombrada una de las mejores escuelas de moda en México y América Latina)”.

Y su experiencia laboral es como “Jefa de Unidad Departamental B” en la delegación Tlalpan, la cual llevó a cabo entre 2015 y 2018; durante la administración de la ahora jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

En ese tenor cabe preguntar, ¿Claudia la amadrinó para el cargo en la Cibiogem? ¿La posición fue recompensa por haber sido activista de Morena?

En fin, solo los protagonistas del escándalo saben la verdad, y, por supuesto, negarán, como lo han hecho, cualquier responsabilidad.

¿CUÁNTOS CASOS MÁS?

Quizá casos como el de Edith Arrieta Meza pululen en los gobiernos de la Cuarta Transformación: Federal, local y municipales; incluso en el Congreso de la Unión y en los congresos de las entidades federativas en las áreas administrativas.

Como también pululan en los gobiernos emanados del PRI, del PAN, del PRD y demás partidos políticos; incluso, de los independientes. Pero los de la Cuarta “T” están más obligados a respetar al cumplimiento de requisitos y perfiles en el nombramiento de servidores públicos.

Los de la Cuarta “T” deben poner el ejemplo. Vaya, tienen la obligación moral, pues se supone que llegaron para cambiar y desterrar prácticas viciadas.

Ciertamente, hay cargos públicos para los cuales solamente se exige contar con título profesional de cualquier carrera afín a la materia de la función a desempeñar.

Pero hay cargos para los cuales es necesario el perfil idóneo, sobre todo tratándose de funciones científicas, tecnológicas o especializadas.

Aun así, valdría la pena revisar los datos curriculares de todos los servidores públicos, no solo de la Cuarta “T”, sino también de los gobiernos emanados de las otras fuerzas políticas, porque la improvisación, el amiguismo, las cuotas, el compadrazgo y demás compromisos, entorpecen la buena marcha de la función pública.

Por ejemplo, habría que revisar el perfil de los Coordinadores Estatales (llamados super-delegados) del Gobierno Federal, así como de los delegados de aquellas dependencias donde los hay aún, y de los representantes de dependencias. Seguramente habrá casos sin la preparación adecuada.

rosyrama@hotmail.com

*Foto tomada de: @Tona_GC*