Sistema de partidos, ¿agotado?

Quizá el sistema de partidos políticos en México se encuentre agotado. La ciudadanía dejó de verlos como el medio para participar en la vida democrática del país, y ni siquiera los mismos legisladores sienten pertenencia. 

Ahí están, por ejemplo, los cinco senadores que pretenden constituir el grupo parlamentario “Plural”, escindiéndose de las bancadas de Morena, del PAN y del PT; además de un independiente. 

Incluso, las coaliciones electorales, que son formas legítimas para competir electoralmente, reflejan la falta de fuerza de los partidos políticos para ganar por sí mismos. 

Ni siquiera se preocupan por formar cuadros competitivos, con doctrina y principios ideológicos. Y solamente hacen posible el acceso de la ciudadanía a los cargos de elección popular cuando representan triunfos electorales o cuando por lo menos les reditúan votos. 

¿Cuántos ciudadanos se afilian anualmente a los partidos? Es incierto. 

Quizá prevalezca la migración de un partido a otro. En los tiempos de gloria del PRI, cual más quería ser priista; luego muchos de ellos se mudaron al PRD, y éste casi se queda sin militantes porque se fueron a Morena; y cuando el PAN ganó la Presidencia de México, hasta panistas querían ser de izquierda. 

Es más, ya ni siquiera se sabe el “color” de los gobernadores de las entidades federativas. Porque, como reza la vox populi: “Caras vemos, corazones no sabemos”. Llegaron gracias a un partido político, pero no le hacen el feo al guiño del presidente López Obrador al invitarlos a su gobierno; son los casos del “priista” Quirino Ordaz, de Sinaloa; y del “panista” Antonio Echevarría, de Nayarit. 

O el sistema de partidos reboza de podrido, o son demasiados e inconfesables los intereses. 

Ahora, en cuanto a la elección de las gubernaturas 2022, el guiño es a la inversa, no de AMLO y de Morena hacia los aspirantes, sino de éstos hacia el partido y al jefe político del mismo. ¿O no es así en Aguascalientes, Durango, Tamaulipas, Hidalgo, Quintana Roo y Oaxaca? 

Y no en todos los casos se trata de aspirantes internos, sino que también los hay externos. La situación se ve natural cuando son cuadros de los aliados de Morena: Partido Verde o el PT. Pero ocurre que ahora hasta priistas se quieren colocar en las candidaturas morenistas.  

Cosa que puede verse también como la pretensión de cúpulas priistas de colocar en Morena candidaturas a las gubernaturas 2022.  

CASO OAXACA 

En Oaxaca hay la “instrucción” de promover a Francisco Ángel Villareal (Paco Villareal) para candidato a la gubernatura. Y ocurre antes de la emisión de cualquier convocatoria partidista para la selección interna de candidaturas.  

¿O va como independiente?  

En principio trascendió que sería promovido “sin color”. En otras palabras, sin la etiqueta del partido político en el cual ha militado: El Revolucionario Institucional (PRI); por si acaso conseguía colarse como una opción en Morena. 

Así, considerando que como director general del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPCO) ha dado “buenos resultados” manteniendo en calma al magisterio radical; dejó de haber marchas, plantones, bloqueos carreteros, barricadas. 

Circunstancia que beneficia al gobierno local encabezado por el priista Alejandro Murat Hinojosa en cuanto a la paz social en la entidad, y también favorece al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aliado del magisterio oaxaqueño y éste de los mentores.  

Por lo menos esa es la idea que circula el equipo Paco Villareal. 

Y aquí cabe preguntar: ¿Cuál es el costo de mantener en calma al magisterio? Costo en todos los sentidos. Amén de ello, éste es uno de los sectores mejor pagados, con todas las prestaciones. Ni en época de pandemia resintió la crisis económica. 

En fin, Francisco Ángel Villareal tiene el legítimo derecho de aspirar a obtener la candidatura a gobernador de Oaxaca, ya sea por el PRI, por Morena, por cualquier otro partido político, o por una coalición o candidatura común; incluso, por la vía independiente. 

Sin embargo, el grupo que lo impulsa descuida aspectos que afectarían al aspirante; sus adversarios (internos o externos) lo pueden acusar de actos anticipados de campaña ante el despliegue actos y mensajes; además de uso de recursos de fuentes prohibidas para fines electorales. 

Es intensa la afluencia de comunicados sobre sus actividades como director general del IEEPO; fluyen hasta porque la gallina puso en las instalaciones del Instituto. Diariamente envían por lo menos un comunicado. Con excepción del gobernador Alejandro Murat, ningún otro servidor público estatal tiene tanta cubertura como Francisco Ángel Villareal. 

Imagínense si llega a obtener la candidatura; lo pueden tumbar por haberse beneficiado con recursos públicos. Claro, deben comprobárselo fehacientemente.  

Por otra parte, es notoria la estrategia de promoción en redes sociales. Ayer mismo recibimos un mensaje que decía “No es el partido, es el candidato, y Paco Villareal es la mejor opción”, con vínculo en Facebook, pero después de abrirlo una vez, fue bloqueado.  

En fin.  

rosyrama@hotmail.com

*Nota del editor: imagen en portada: especial Internet*